Falsedad – Deceit

Renzo Abruzzese, Pagina Siete:

The presidential speech

When we listen to the arguments put forward by the masistas, we immediately perceive that the masista discourse moves in a closed circle; everything begins and ends in the indigenous-native-peasant sphere. From this interpretative horizon, the “people” is made up of all those who have an ethnic-original identification, the rest remain in limbo.

MAS speeches avoid the word classes because if they did they would be prisoners of their own language. The classes were -according to the MAS- an attribute of the republican state and the 1952 Revolution, both in the masista ideology, modalities of an internal coloniality; thus, the middle classes, the “white” bourgeoisie and the proletariat itself, which from an indigenous perspective are nothing more than distorted expressions of a colonialist and predatory capitalism, cannot be part of the “people,” since they do not represent the ancestral sense that it is supposed to be at the base of the Plurinational State, whose subjects are all the native indigenous peasants who survived the colony and the Republic.

This tight synthesis of the masista ideology around the State and the nation comes from the speech that President Arce Catacora gave on the occasion of celebrating the twelfth anniversary of the Plurinational State. When we listen to it, we feel drawn back to the first years of the Evo Morales government in which the arguments synthesized above made sense and were part of the official narrative.

Two years have passed since Morales’ departure, as a consequence of a powerful citizen movement that forced him to resign and flee the country. The reasons for this impulse of civil society generically known today as “Las Pititas” was organized spontaneously, without mediating an ideology other than the democratic consciousness of Bolivian society, a consciousness in which all social classes participated: the old national bourgeoisie, the new “chola bourgeoisie” and the middle classes, where ethnic differences disappeared under the power of capital, commerce (legal and informal) and finance.

The presidential speech, which aimed to reposition the masista ideology of the first MAS, sounded out of time. Arce Catacora spoke of a project that today sounds obsolete. It seems that he has not yet realized that the political project of “Indianising the State” failed. In their place, new historical subjects arose strongly established in a democratic horizon that does not accept, precisely because it is democratic, no racial, ethnic, original and ancestral parameter, elements that are antagonistic to the spirit of democracy, whose foundation is based on the equality of all citizens. beyond their differences.

The presidential speech, together with the mythological message of the vice president, left us with the feeling that post-evismo has not been able to reconstruct itself ideologically, and the only thing it has as an argument is an anomic remembrance of the past, which carries not only the style of Evo Morales, but also Furthermore, the ignorance of the new social structure and the new conditions in which citizens act on the State, the economy, politics and all the dimensions of a society immersed in the modernity of the West.

The serious thing about all this is that we now know that the past governs us. A past that is very far from embodying the democratic conscience of the Bolivian people. I am referring to those people who decided to take action in the streets in November of last year. Ultimately, it is a way of managing the State in a wrong way, inappropriate for a moment that we have overcome as a society and that does not correspond to the expectations that ordinary people have today after the failure of the masista project.

I am sure that the most modern factions of the MAS do not coincide with the words of the mentioned authorities. It is very difficult for a leader of the stature of Eva Copa to identify with a failed project. Furthermore, it is almost impossible that the masistas with a more dynamic and modern vision of history do not feel that MAS itself has evolved and that the current Evista discourse is part of a valuable moment in national history that cannot remain anchored in the past and that, furthermore, its own projection into the future depends on this.

Renzo Abruzzese is a sociologist.

El discurso presidencial

Cuando escuchamos los argumentos que esgrimen los masistas, inmediatamente percibimos que el discurso masista se mueve en un círculo cerrado; todo comienza y termina en la esfera indígena-originario-campesina. Desde este horizonte interpretativo el “pueblo” está constituido por todos aquellos que poseen una identificación étnico-originaria, el resto queda en el limbo.

Los discursos del MAS evitan la palabra clases porque si lo hicieran quedarían presos de su propio lenguaje. Las clases fueron -según el MAS- un atributo del Estado republicano y la Revolución del 52, ambos en la ideología masista, modalidades de una colonialidad interna; así, las clases medias, la burguesía “blancoide” y el mismo proletariado, que desde una óptica indigenista no son más que expresiones deformadas de un capitalismo colonialista y depredador, no pueden hacer parte del “pueblo”, pues no representan el sentido ancestral que se supone está en la base del Estado Plurinacional, cuyos sujetos son todos los indígenas originarios campesinos que sobrevivieron a la colonia y la República.

Esta apretada síntesis de la ideología masista en torno al Estado y la nación viene a propósito del discurso que el presidente Arce Catacora dio en ocasión de festejar el décimo segundo aniversario del Estado Plurinacional. Al escucharlo nos sentimos retrotraídos a los primeros años del gobierno de Evo Morales en que los argumentos sintetizados líneas arriba tenían sentido y hacían parte de la narrativa oficial.

Han pasado dos años de la salida de Morales, como consecuencia de un poderoso movimiento ciudadano que lo obligó a renunciar y fugar del país. Las razones de este impulso de la sociedad civil genéricamente denominado hoy “las Pititas” se organizó de forma espontánea, sin que mediara una ideología que no sea la propia consciencia democrática de la sociedad boliviana, consciencia de la que participaban todas las clases sociales: la vieja burguesía nacional, la nueva “burguesía chola” y las clases medias, donde las diferencias étnicas desaparecieron bajo el poder del capital, el comercio (legal e informal) y las finanzas.

El discurso presidencial, que tenía por objetivo reposicionar la ideología masista del primer MAS, sonó extemporáneo. Arce Catacora hablaba de un proyecto que hoy suena obsoleto. Pareciera que aún no se ha percatado que el proyecto político de “indianizar el Estado” fracasó. En su lugar surgieron nuevos sujetos históricos fuertemente afincados en un horizonte democrático que no acepta, precisamente por democrático, ningún parámetro racial, étnico, originario y ancestral, elementos antagónicos al espíritu de la democracia, cuyo fundamento estriba en la igualdad de todos los ciudadanos más allá de sus diferencias.

El discurso presidencial, junto al mitológico mensaje del vicepresidente, nos dejó la sensación de que el postevismo no ha podido reconstruirse ideológicamente, y lo único que posee como argumento es una anómica remembranza del pasado, que arrastra no sólo el estilo de Evo Morales, sino, además, el desconocimiento de la nueva estructura social y de las nuevas condiciones en que la ciudadanía actúa sobre el Estado, la economía, la política y todas las dimensiones propias de una sociedad inmersa en la modernidad de occidente.

Lo grave de todo esto es que ahora sabemos que nos gobierna el pasado. Un pasado que está muy lejos de encarnar la conciencia democrática del pueblo boliviano. Me refiero a ese pueblo que decidió actuar en las calles en noviembre del año pasado. Se trata, en última instancia, de una manera de manejar el Estado de forma equivocada, impropia de un momento que hemos superado como sociedad y que no corresponde a las expectativas que hoy posee la gente común luego del fracaso del proyecto masista.

Estoy seguro que las fracciones más modernas del MAS no coinciden con las palabras de las autoridades mencionadas. Es muy difícil que un líder de la talla de Eva Copa se identifique con un proyecto fallido. Más aún, es casi imposible que los masistas con una visión más dinámica y moderna de la historia no sientan que el propio MAS ha evolucionado y que el discurso evista actual hace parte de un valioso momento de la historia nacional que no puede permanecer anclado en el pasado y que, además, de esto depende su propia proyección hacia el futuro.

Renzo Abruzzese es sociólogo.

https://www.paginasiete.bo/opinion/renzo-abruzzese/2021/1/26/el-discurso-presidencial-282283.html

They and the others …. us

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: