Masismo y narcotráfico – Masismo and narcotraffick

Editorial, El Deber:

Narcosur, a cartel from PCC in Bolivia

The Brazilian press reported this week that Bolivia has become a sanctuary for the so-called “Narcosur”, a drug cartel of the First Command of the Capital (PCC) of that country, the largest criminal organization in Brazil and in all of South America.

A report published by the newspaper O Estado de Sao Paulo points out that Narcosur drug traffickers invest in clinics, restaurants, farms, jewelry and stroll peacefully in the city of Santa Cruz de la Sierra, and exhibits photographs obtained from the drug trafficker’s cell phones. Anderson Lacerda Pereira.

According to the Brazilian Attorney General, Marcio Sergio Christino, Narcosur, the PCC cartel, is the fastest growing criminal organization in the world today, which in the Bolivian case acquires the drug in Santa Cruz de la Sierra at $1,000 per kilogram , but in Europe it can cost up to $35,000 dollars.

Brazilian Federal Police agents consulted by the newspaper O Estado point out that there are three reasons why the PCC acts freely in Bolivia. The first is the resistance of the Bolivian Police to act jointly with the United States anti-drug agency, DEA.

The second reason pointed out by the newspaper is a “certain rivalry” (of Bolivia) with Brazil, and finally the possibility that drug traffickers have protection from corrupt police and military in Bolivia.

And they cite as an example the case of the drug trafficker Gilberto Aparecido dos Santos, alias Fuminho, leader of Narcosur, who was on the run for 20 years and was captured in 2020 in Mozambique in a combined action with the DEA.

Fuminho had been in Africa since March 2018, opening new drug trafficking routes to the East and Europe with the help of Nigerians.

Before, Fuminho lived in Bolivia without being bothered, he bought a farm and produced genetically modified coca leaves, he was a partner of Bolivian producers and on one occasion a team of Brazilian investigators came to have him five meters away, but they could not do anything. states the report.

The State says that the criminal faction maintains its fleets of aircraft in Bolivia and that Fuminho had a Citation aircraft, manufactured by Cessna, in which he traveled. The State assures that another head of the gang, Valdeci Alves dos Santos, alias Colorido, controls in Bolivia a fleet of trucks for the transport of drugs and has as his right arm Sergio Luis de Freitas, alias El Mijao, who would be the owner of a restaurant in the capital of Santa Cruz.

The Fourth Police District of Guarulhos, in Sao Paulo, seized four Lacerda cell phones in 2020, and there they found photographs of him inspecting planes in Santa Cruz de la Sierra, in addition to company headquarters and meetings with alleged drug suppliers in a bar, in a routine considered “absolutely calm” by the anti-narcotics police delegate Fernando Santiago.

Traffickers like Lacerda use cryptocurrencies in international transactions and pay up to $20,000 for “blind flight” made by aircraft pilots from Bolivia to Brazil.

In response to complaints from the Brazilian press, Government Minister Eduardo del Castillo, described the information as “completely false” and fabricated to distort, according to him, an investigation he presented on an alleged assassination plan, which became known after that the news of the Narcosur cartel circulated in Brazil.

Furthermore, the Deputy Minister of Social Defense, Jaime Mamani, came out to announce that the Government will prosecute the Brazilian newspaper O Estado. Wouldn’t it be the most logical thing to first investigate the complaints of the journalistic medium, which gives names and various references, before going out to disqualify a very delicate and serious fact?

Narcosur, cartel del PCC en Bolivia

La prensa de Brasil ha informado esta semana que Bolivia se ha convertido en un santuario del denominado “Narcosur”, cartel de la droga del Primer Comando de la Capital (PCC) de ese país, la más grande organización criminal brasileña y de toda Sudamérica.

Un reportaje difundido por el diario O Estado de Sao Paulo señala que los narcotraficantes de Narcosur invierten en clínicas, restaurantes, haciendas, joyas y pasean con tranquilidad en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y exhibe fotografías obtenidas de los teléfonos celulares del narcotraficante Anderson Lacerda Pereira.

Según el procurador de Justicia de Brasil, Marcio Sergio Christino, el Narcosur, cartel del PCC, es la organización criminal que más crece hoy en el mundo, que en el caso boliviano adquiere la droga en Santa Cruz de la Sierra en 1.000 dólares el kilogramo, pero en Europa llega a costar hasta 35.000 dólares.

Agentes de la Policía Federal de Brasil a los que el diario O Estado consultó señalan que hay tres razones por las que el PCC actúa libremente en Bolivia. La primera es la resistencia de la Policía boliviana a actuar de manera conjunta con la agencia antidrogas de Estados Unidos, DEA.

La segunda razón apuntada por el diario es una “cierta rivalidad” (de Bolivia) con Brasil, y por último la posibilidad de que los narcotraficantes cuenten con protección de policías y militares corruptos en Bolivia.

Y citan como ejemplo el caso del narcotraficante Gilberto Aparecido dos Santos, alias Fuminho, líder de Narcosur, que estuvo 20 años prófugo y fue capturado en 2020 en Mozambique en una acción combinada con la DEA.

Fuminho estaba en África desde marzo de 2018 abriendo nuevas rutas de narcotráfico hacia Oriente y Europa con ayuda de nigerianos.

Antes, Fuminho vivió en Bolivia sin ser incomodado, compró una hacienda y producía hojas de coca modificadas genéticamente, era socio de productores bolivianos y en una ocasión un equipo de investigadores brasileños llegó a tenerlo a cinco metros de distancia, pero no pudieron hacer nada, afirma el reportaje.

O Estado dice que la facción criminal mantiene sus flotas de aeronaves en Bolivia y que Fuminho tenía una nave Citation, fabricada por Cessna, en la que se transportaba. O Estado asegura que otro jefe de la banda, Valdeci Alves dos Santos, alias Colorido, controla en Bolivia una flota de camiones para el transporte de droga y tiene como brazo derecho a Sergio Luis de Freitas, alias El Mijao, quien sería dueño de un restaurante en la capital cruceña.

El Cuarto distrito Policial de Guarulhos, en Sao Paulo, decomisó cuatro celulares de Lacerda el año 2020, y allí encontró fotografías suyas inspeccionando avionetas en Santa Cruz de la Sierra, además de sedes de empresas y reuniones con supuestos proveedores de droga en un bar, en una rutina considerada como “absolutamente tranquila” por el delegado policial antinarcóticos Fernando Santiago.

Traficantes como Lacerda usan criptomonedas en las transacciones internacionales y pagan hasta 20.000 dólares por “vuelo ciego” que hacen pilotos de aeronaves desde Bolivia a Brasil.

En respuesta a las denuncias de la prensa brasileña, el ministro de Gobierno Eduardo del Castillo, calificó de “completamente falsa” la información e inventada para desvirtuar, según él, una investigación que presentó sobre un supuesto plan de magnicidio, que se conoció después de que circuló la noticia del cartel Narcosur en Brasil.

Es más, el viceministro de Defensa Social, Jaime Mamani, salió a anunciar que el Gobierno enjuiciará al diario brasileño O Estado. ¿No sería lo más lógico que primero se investigue las denuncias del medio periodístico, que da nombres y varias referencias, antes de salir a descalificar un hecho muy delicado y serio?

https://eldeber.com.bo/opinion/narcosur-cartel-del-pcc-en-bolivia_252135

%d bloggers like this: