Category Archives: Social Unrest

Absurdos – masistas – Absurdities

Juan Cristobal Soruco, Pagina Siete4:

The Stumbles of History

The first days of the new MAS government show that its operators have not understood the messages of the citizens, and are doomed to take over the state administration, persecute their adversaries and pay homage to what seemed to be unnameable.

The last wise up has been to modify the transmission of command law to add that the government of President Jeanine Añez was de facto and that Evo Morales was overthrown by a coup. In this way, they intend to build, in the best Trumpist style, a false story to save the defection of Evo Morales and his surroundings in the hard days of October and November 2019.

As understood people have explained, the modification falls by its own weight, because, summarizing to the maximum, not having respected the constitutional referendum of February 2016, having been qualified as Morales and García candidates through a fake sentence of the Plurinational Constitutional Court and carrying out a monumental electoral fraud, provoked the mobilization of the citizenry to the point that the leaders of the COB and the military high command suggested that Morales resign from the Presidency.

Refugee in the Chapare, he wrote a letter of resignation and flew to Mexico without waiting for the Assembly to consider it and accept or reject it (it was finally accepted). But, he didn’t just go away like that. On the one hand, he gave instructions for all authorities in the line of succession to resign, trying to create a power vacuum, which was avoided thanks to arduous negotiations, which included the MAS parliamentarians, and culminated in the appointment of Jeanine Añez as the legitimate president. On the other, he instructed his militancy to surround cities and starve people. You will have seen such an ungrateful people …

Today, his adherents, surely with his authorization, want to change history … But when it is so mistreated, it comes playing tricks, and one is that the same arguments with which the MAS intends to turn Morales’s escape into a coup d’état, serve to rehabilitate former president Gonzalo Sánchez de Lozada.

Indeed, three messages were key in the political process that led to the overthrow of Sánchez de Lozada in 2003. One, from the armed forces, who did not prevent a march of mining workers towards La Paz and announced that they would not take action against the mobilization and at the seat of government the Police ran the risk of being exceeded. Another, from the Church, who realized that the government no longer had oxygen to continue and, the third, that the presidential succession was guaranteed.

Then, Sánchez de Lozada presented his resignation to Congress and waited in Santa Cruz for the decision. As soon as it was approved, he left for the United States. There is another fundamental difference: he did not give instructions of any kind to subvert the state or democracy.

The attitude of the international community was also different. In 2003, there was a dangerous interference in the country. From Peru, because they did not want the export of gas to the north of the hemisphere to take place. Argentina and Brazil, governed by Néstor Kirchner and Lula, because they saw that the fall of Sánchez de Lozada benefited currents of change contrary to liberal modernization, and they sent “mediation” missions that became instruments of pressure against the government in functions. And not to mention Venezuela, which saw in Bolivia not only loot but also the possibility of influencing Peru.

Instead, Morales had the support of Venezuela and Cuba, how could it be otherwise, but also Argentina and Mexico, who this time remembered the importance of defending democracy in the country.

In summary, observing both political processes and applying the same standards, the decision of the MAS to try to wash the attitude of its leader in 2019, serves to qualify the overthrow of Gonzalo Sánchez de Lozada as a coup … and, therefore, the governments that followed would have the same level of illegitimacy that the MAS attributes to the government of Jeanine Añez.

Juan Cristóbal Soruco Q. is a journalist.

Las zancadillas de la historia

Los primeros días del nuevo gobierno del MAS muestran que sus operadores no han entendido los mensajes de la ciudadanía, y están abocados a copar la administración estatal, perseguir a sus adversarios y rendir pleitesía al que parecía que era innombrable.

La última avivada ha sido modificar la ley de transmisión del mando para agregar que el gobierno de la Presidenta Jeanine Añez era de facto y que Evo Morales fue derrocado por un golpe de Estado. De esa manera, pretenden construir, al mejor estilo trumpista, un relato falso para salvar la defección de Evo Morales y su entorno en las duras jornadas de octubre y noviembre de 2019.

Como ha explicado gente entendida, la modificación cae por su propio peso, pues, resumiendo al máximo, no haber respetado el referendo constitucional de febrero de 2016, haber sido habilitados como candidatos Morales y García mediante una sentencia trucha del Tribunal Constitucional Plurinacional y realizar un monumental fraude electoral, provocaron la movilización de la ciudadanía al punto que los propios dirigentes de la COB y el alto mando militar sugirieron a Morales renunciar a la Presidencia. 

Refugiado en el Chapare redactó una carta de renuncia y salió volando a México sin esperar que la Asamblea la considere y acepte o rechace (finalmente fue aceptada). Pero, no se fue así no más. Por un lado, dio instrucciones para que todas las autoridades que estaban en la línea de sucesión renuncien, tratando de crear un vacío de poder, que fue evitado gracias a arduas negociaciones, que incluyeron a los parlamentarios del MAS, y culminaron con la designación de Jeanine Añez como legítima presidenta. Por el otro, instruyó a su militancia a cercar las ciudades y  hacer que la gente sufra hambre. Habráse visto pueblo tan malagradecido…

Hoy, sus adherentes, seguramente con su autorización, quieren cambiar la historia… Pero, cuando ésta es tan maltratada se venga haciendo sus jugarretas, y una es que los mismos argumentos con los que el MAS pretende convertir la fuga de Morales en golpe de Estado, sirven para rehabilitar al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

En efecto, en el proceso político que condujo al derrocamiento de Sánchez de Lozada en 2003 fueron claves tres mensajes. Uno, de las FFAA, que no impidieren una marcha de trabajadores mineros hacia La Paz y anunciaron que no ejercerían acciones en contra de la movilización y en la sede de gobierno la Policía corría el riesgo de ser rebasada. Otro, de la Iglesia que se dio cuenta de que el gobierno ya no tenía oxígeno para continuar y, el tercero, que estaba garantizada la sucesión presidencial.

Entonces, Sánchez de Lozada presentó su renuncia al Congreso y esperó en Santa Cruz su tratamiento. En cuanto se la aprobó, partió a Estados Unidos. Hay otra fundamental diferencia: no dio instrucciones de ninguna naturaleza para subvertir el Estado ni la democracia.

También fue distinta la actitud de la comunidad internacional. En 2003, se dio una peligrosa injerencia en el país. De Perú, porque no quería que se concrete la exportación de gas al norte del hemisferio. Argentina y Brasil, gobernados por Néstor Kirchner y Lula, porque vieron que con la caída de Sánchez de Lozada se beneficiaban corrientes de recambio contrarias a la modernización liberal, y enviaron misiones de “mediación” que se convirtieron en instrumentos de presión en contra del gobierno en funciones. Y ni qué decir de Venezuela que veía en Bolivia no sólo un botín sino la posibilidad de influir en Perú.

En cambio, Morales contó con el apoyo de Venezuela y Cuba, como no podía ser de otra manera, pero también de Argentina y México, que esa vez se acordaron de la importancia de defender la democracia en el país.

En resumen, observando ambos procesos políticos y aplicando igual rasero, la decisión del MAS de tratar de lavar la actitud de su líder en 2019, sirve para calificar el derrocamiento de Gonzalo Sánchez de Lozada como un golpe de Estado… y, por tanto, los gobiernos que le siguieron tendrían el mismo nivel de ilegitimidad que el MAS adjudica al gobierno de Jeanine Añez.

Juan Cristóbal Soruco Q. es periodista.

https://www.paginasiete.bo/opinion/2020/11/30/las-zancadillas-de-la-historia-276498.html

Nov/30/2020