Predatory Mennonites laugh at Bolivian laws – Menonitas depredadores, se ríen de leyes bolivianas

Editorial, El Deber:

A clandestine and deforesting bridge

An investigative report by journalist Roberto Navia discovered that, without government authorization or any environmental impact study, more than 200 Mennonite families built a 150-meter bridge over the Parapetí River, at a cost of approximately half a million dollars, in the middle of the forests of the Bañados del Isoso, in the Gran Chaco region of Santa Cruz.

Due to its mighty waters and crumbling sands, the Parapetí River was the natural limit that defended the Kaa Iya National Park and Integrated Management Natural Area (AMNI) from invasions by farmers or ranchers. An elementary financial logic led to the conclusion that it was not a good business to produce on the other side of the river, if in times of rain or intense drought it would not be possible to move products or livestock.

So what that group of Mennonites did was buy 14,400 hectares of the Chaco dry forest of Cuarirenda, on the other side of the river, and built the bridge whose first use was to introduce heavy machinery and deforest the forest. They did it, says the journalist, in silence, and behind the back of the State.

This 150-meter-long structure was built during the time of the 2021 pandemic, and is located in the Cordillera province, in the municipality of Charagua, 15 kilometers from the Guarani community of Cuarirenda, 285 kilometers south of Santa Cruz. of the Sierra.

In parallel, the Mennonites have opened a road 15 kilometers long and 25 meters wide between the community of Cuarirenda and the riverbed, and another 3.5 kilometers on the other side of the Parapetí.

The bridge was completed in October 2021 and since then 15 dismantling caterpillars have settled inside the purchased property and preyed on everything in their path.

So far, says Roberto Navia, around 3,000 hectares have been cleared and the machinery is refueled thanks to a tanker that crosses the bridge with 30,000 liters of diesel so that the caterpillars do not rest.

The curious thing, according to what is read in the journalist’s report, is that the Mennonites have no problem talking about a bridge, they tell without problems that it cost them $500,000, that they did it without asking the government for permission, that they built it alone, “without help from Bolivian authorities” -they say as if they were in another country- nor from engineers. [Bolivian Thoughts Opinion: Bolivia needs to review the agreements to welcome people like these Mennonites. Everyone must obey the laws. In this case, just like the Russian colonies in the Chapare, they are stateless regions and do not assimilate with our culture and people, they maintain their language and customs and that is unacceptable. They were given shelter to help produce, to integrate, like any desired migration, in any part of the world. A limit to the territory they may want to possess, has to be clearly defined and enforced Bolivia must evaluate and decide no longer to give shelter to this type of anarchy, those who do not agree, have the doors open to leave. The Kaa-Iya Park is bigger than Costa Rica and is extremely important to take care of the biodiversity of the entire Chaco region in South America, we can NOT allow such destruction.]

And yet, without having been built by engineers, they know all the technical information about the structure by heart: it weighs 150 tons, is 150 meters long, 3.5 meters wide, five meters high, and is supported by five pairs of columns buried at a depth of 7.5 meters.

If there is already a Mennonite colony on the other side of the river, nothing will prevent several others from reaching the place, crossing the bridge and settling in the Bañados del Isoso.

Nothing can be done anymore, all the work is on track, the images show extensive deforested strips in the middle of a completely green contour, there are already houses built and up to 18 water wells have already been drilled, although the goal is to reach 100, a goal that They will easily get there because they are on one of the most important wetlands in the country and on the continent.

What’s more, they say that they soon plan to change the name of the new colony where they settled, which for now keeps its name of Cuarirenda.

Navia’s great journalistic work -excellent workmanship, as we are used to- highlights the sad reality of land management in Bolivia: here everyone does what they want, and it doesn’t matter if these invasions affect protected areas, such as in this case it happens with the AMNI Kaa Iya.

Un puente clandestino y deforestador

Un reportaje de investigación del periodista Roberto Navia descubrió que, sin autorización del Gobierno ni ningún estudio de impacto ambiental, más de 200 familias menonitas construyeron un puente de 150 metros sobre el río Parapetí, a un costo de aproximadamente medio millón de dólares, en medio de los bosques de los Bañados del Isoso, en la región del Gran Chaco cruceño.

Por sus aguas caudalosas y sus arenas deleznables, el río Parapetí era el límite natural que defendía al Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (AMNI) Kaa Iya de invasiones de agricultores o ganaderos. Una elemental lógica financiera llevaba a concluir que no era buen negocio producir al otro lado del río, si en épocas de lluvias o de intensa sequía no se podría trasladar productos o ganado.

Así que lo que hizo ese grupo de menonitas fue comprar 14.400 hectáreas del bosque seco chaqueño de Cuarirenda, al otro lado del río, y construyó el puente cuyo primer uso fue introducir maquinaria pesada y deforestar el bosque. Lo hicieron, dice el periodista, en silencio, y a espaldas del Estado.

Esa estructura de 150 metros de longitud se construyó durante el tiempo de la pandemia de 2021, y está situada en la provincia Cordillera, en el municipio de Charagua, a 15 kilómetros de la comunidad guaraní de Cuarirenda, a 285 kilómetros al sur de Santa Cruz de la Sierra.

En paralelo, los menonitas han abierto un camino de 15 kilómetros de largo y 25 metros de ancho entre la comunidad de Cuarirenda y el lecho del río, y otros 3,5 kilómetros al otro lado del Parapetí.

El puente se concluyó en octubre de 2021 y desde entonces 15 orugas desmontadoras se instalaron dentro del predio comprado y depredaron todo lo que encontraron a su paso.

Hasta ahora, dice Roberto Navia, se han desmontado alrededor de 3.000 hectáreas y la maquinaria se reabastece de combustible gracias a una cisterna que cruza el puente con 30.000 litros de diésel para que las orugas no descansen.

Lo curioso, según se lee en el relato del periodista, es que los menonitas no tienen ningún inconveniente en hablar de puente, cuentan sin problemas que les costó 500.000 dólares, que lo hicieron sin pedir permiso al Gobierno, que lo construyeron solos, “sin ayuda de autoridades de Bolivia” -dicen como si ellos estuvieran en otro país- ni de ingenieros. [Opinión Bolivian Thoughts: Bolivia necesita revisar los acuerdos de acoger gente como estos menonitas. Todos deben cumplir las leyes. En este caso, así como las colonias de rusos en el Chapare, son republiquetas y ni se asimilan con nuestra cultura y gente, mantienen su idioma y costumbres y eso es inaceptable. Se les dio cobijo para que ayuden a producir, en integrarse, como toda migracion deseada, en cualquier parte del mundo. Debe definirse claramente y aplicarse un límite al territorio que pueden desear poseer. Bolivia debe evaluar y decidir ya no dar cobijo a este tipo de anarquía, los que no están de acuerdo, tienen las puertas abiertas para irse. El Parque Kaa-Iya, es más grande que Costa Rica y es extremadamente importante para cuidar la biodiversidad de toda la región del Chaco en sudamérica, NO podemos permitir tamaña destrucción.]

Y aun así, sin haber sido construido por ingenieros, ellos conocen al dedillo toda la información técnica de la estructura: pesa 150 toneladas, mide 150 metros de largo, 3,5 de ancho, una altura de cinco metros, y está sostenido por cinco pares de columnas enterradas a una profundidad de 7,5 metros.

Si ya existe una colonia menonita al otro lado del río, nada impedirá que varias otras lleguen al lugar, crucen el puente y se instalen en los Bañados del Isoso.

Ya nada se puede hacer, todo el trabajo está encaminado, las imágenes muestran extensas franjas deforestadas en medio de un contorno completamente verde, ya hay casas construidas y hasta 18 pozos de agua ya fueron perforados, aunque el objetivo es llegar a 100, objetivo que conseguirán fácilmente porque están sobre uno de los humedales más importantes del país y del continente.

Es más, dicen que pronto piensan cambiarle el nombre a la nueva colonia donde se instalaron, que por ahora mantiene su nombre de Cuarirenda.

El gran trabajo periodístico de Navia -de excelente factura, como nos tiene acostumbrados- pone en evidencia la triste realidad del manejo de tierras en Bolivia: aquí cada quien hace lo que quiere, y no importa si en esas invasiones se afecta áreas protegidas, como en este caso ocurre con el AMNI Kaa Iya.

https://eldeber.com.bo/opinion/un-puente-clandestino-y-deforestador_265920

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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