Cerro Rico Potosi: IN PERIL – EN PELIGRO

Editorial, Página Siete:

Cerro Rico: from apogee to debacle

Paradoxes or open contradictions surround the attempt to save Cerro Rico de Potosí from disaster. Its sinking is clearly notorious, although warnings about it have long been established. In a period of 15 years, the gap in the very top of the hill has grown and the color of the mountain land and its surroundings has changed from gray to reddish. A few weeks ago, the collapse of the cusp took place, one of the most alarming signs of the catastrophe, which is announced but not attended to.

In 2003, Unicef ​​already warned that this hill, a thousand-year-old source of minerals and a heritage emblem, was sinking. In 2020, in the midst of the pandemic, images and documentation, offered by an investigation by the newspaper El Potosí, gave evidence of what could be a fatal outcome. But far from organizing a rescue intervention, things remained more or less the same.

Until a few days ago, precisely because of the collapse of the summit, a commission determined actions with a view to saving it, or at least mitigating the disaster.

“We have to do a new risk study because the one we have on Sergeomin is already out of date and it is necessary to see the real situation of the hill. An analysis of the external and internal morphology will have to be done. We are also going to do an analysis of the type of filling that must be introduced. We estimate that this work will take us more than a year, unfortunately times are like this,” informed the Vice Minister of Mining Policy, Regulation and Inspection, Wiston Medrano. That is, little or nothing in particular.

At the moment, 4.5 million bolivianos are part of the first disbursement for containment works provided by the Bolivian Mining Corporation (Comibol), which will begin with a detailed risk study. However, the first step to stop the sinking of the Cerro Rico must pass through the paralysis of the mining works on the 4,400 level, an alternative that is very far away.

The exploitation in Cerro Rico is not illegal, what has been prohibited is any work at its peak, from the 4,400 level upwards. This is because the internal structure of the mountain in that sector is the one that has been most damaged after 475 years of continuous work. To avoid a massive collapse, the Government promulgated Supreme Decree 27775 in 2004 which, in addition to prohibiting work in that area, gives the task of preserving Cerro Rico to Comibol.

None of this has been possible, or, rather, nothing has been fully accomplished. It is estimated that there are 200 mine openings in the more than 600 hectares administered by the State. Inside the hill there are 19 levels with elevators that transport miners from large companies or cooperatives. It is estimated that there are 30,000 and their subsistence and that of their families depend on the mountain.

That is why we talked about contradictions and paradoxes. Despite the fact that this hill is a witness to the history of this part of the world, a national monument and declared a World Heritage Site by UNESCO for 34 years, nothing seems to cause an impact on those who, after almost five centuries, continue to push the limits. the exploitation of its entrails.

The legends around him, the wealth that was extracted from him during the Colony (it was said that a silver bridge could have been built from Potosí to Spain with all the mineral that was exploited from its mines) and all the benefit it provided to the country in these centuries, are not enough to raise awareness among its exploiters.

Potosí, jealous guardian of its historical and natural heritage, does not open hands to any type of exploitation of its resources (we have seen this with lithium and also recently with luxury foreign investments in the Salar de Uyuni); however, it has not had the will and firmness to prevent the deterioration of this colossus that is languishing every day.

Mining reports, of course, profits and work, and the cooperatives that are now exploiting what remains in Cerro Rico do not want to lose, but what is the limit and how to take care of the higher good?

Cerro Rico: del apogeo a la debacle

Las paradojas o abiertas contradicciones rodean el intento de salvar el Cerro Rico de Potosí del desastre. Su hundimiento es claramente notorio, aunque las advertencias sobre ello tienen larga data. En un período de 15 años, ha crecido el boquete en la cúspide misma del cerro y el color de la tierra de la montaña y su entorno ha pasado de gris a rojizo. Hace unas semanas, se produjo el hundimiento de la cúspide, una de las más alarmantes señales de la catástrofe, que se anuncia pero no se atiende.

En 2003, la Unicef ya advirtió que este cerro, milenaria fuente de minerales y emblema patrimonial, se estaba hundiendo. En 2020, en plena pandemia, imágenes y documentación, ofrecidas por una investigación del diario El Potosí, dieron evidencias de lo que podría ser un desenlace fatal. Pero lejos de organizarse una intervención de rescate, las cosas siguieron más o menos igual.

Hasta que hace unos días, justamente por el hundimiento de la cúspide, una comisión determinó acciones con miras a salvarlo, o al menos atenuar el desastre.

“Hay que hacer un nuevo estudio de riesgo porque el que se tiene de Sergeomin ya está desactualizado y es necesario ver  la situación real del cerro. Habrá que hacer un análisis de la morfología externa e  interna. También vamos a hacer un análisis del tipo de relleno que se debe introducir. Estimamos que  este trabajo nos  llevará más de un año, lastimosamente los tiempos son así”, informó el viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización, Wiston Medrano. Es decir, poco o nada en concreto.

Por el momento, 4,5 millones de bolivianos son parte del primer desembolso destinado a obras de contención brindado por la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) que empezará con un pormenorizado estudio de riesgos. Sin embargo el primer paso para frenar el hundimiento del Cerro Rico debe pasar  por la paralización de los trabajos mineros sobre la cota 4.400, alternativa que se encuentra muy lejana.

La explotación en el Cerro Rico no es ilegal, lo que se ha prohibido es cualquier trabajo en su cúspide, a partir de la cota 4.400 hacia arriba. Esto debido a que la estructura interna de la montaña en ese sector es la que más dañada ha quedado luego de 475 años de labores continuas. Para evitar un desmoronamiento masivo, el Gobierno promulgó en 2004 el Decreto Supremo 27775 que, además de prohibir trabajos en esa zona,   da la tarea de preservación del Cerro Rico a la Comibol.

Nada de eso ha sido posible, o, más bien, nada se ha cumplido a cabalidad. Se estima que hay 200 bocaminas en las más de 600 hectáreas administradas por el Estado. En el interior del cerro hay 19 niveles con ascensores que trasladan a mineros de grandes empresas o cooperativas. Se calcula que son 30.000 y de la montaña depende su subsistencia y la de sus familias.

Por ello hablábamos de las contradicciones y paradojas. A pesar de que este cerro es un testigo de la historia de esta parte del mundo, monumento nacional y declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco hace 34 años, nada parece causar impacto en quienes, después de casi cinco siglos, continúan llevando al límite la explotación de sus entrañas.

Las leyendas en torno a él, la riqueza que de él se extrajo durante la Colonia (se decía que podría haberse construido un puente de plata desde Potosí hasta España con todo el mineral que se explotó de sus minas) y todo el beneficio que brindó al país en estos siglos, no son suficientes para concienciar a sus explotadores.

Potosí, celoso guardián de su patrimonio histórico y natural, no abre mano de ningún tipo de explotación de sus recursos (lo hemos visto con el litio y también recientemente con las inversiones extranjeras de lujo en el Salar de Uyuni); sin embargo, no ha tenido la voluntad y firmeza para impedir el deterioro de este coloso que está cada día languideciendo.

La minería reporta, por supuesto, ganancias y trabajo, y las cooperativas que están explotando ahora lo que queda en el Cerro Rico no quieren perder, pero, ¿cuál es el límite y cómo cuidar el bien superior?

https://www.paginasiete.bo/opinion/editorial/2021/9/4/cerro-rico-del-apogeo-la-debacle-307053.html

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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