“You have to beat up the camba” | “Hay que sentarle la mano a la camba”

Manfredo Kempff, El Diario:

That Jeanine Añez Chávez, from Beni, white, as well as nice, had assumed command of the nation, in November 2019, occupying the place that Evo Morales cowardly abandoned, must have caused immense pain among the mestizo and indigenous masismo that could not bear this insult. That a camba took possession of the presidential chair (which Morales exchanged for seats on airplanes and helicopters) was the height of daring. How was a camba going to dethrone the Aymara king, the new Inca, who was determined to rebuild a Colla empire enemy of the Creole heirs of Spain? Wasn’t that enough of a reason to make him anxious for revenge?

Evo Morales himself has declared in recent days that after the electoral triumph of Arce Catacora, a dark and intimate circle of the MAS met, surely with the aroma of coca, ignorant of all legal and judicial knowledge; and he decided that the daring Mrs. Añez had to be beat up, in the background that it should be the offering to sacrifice to the Pachamama. That an exemplary political action should be carried out, something that would be reflected forever in the vision of the Blancoids who would once again dare to seize power from the Kollasuyu. Does anyone doubt that in the trial that sentenced Jeanine Añez to ten years in prison, there is no racist component? They have sentenced, also unjustly, the military who were in the High Command, but that has been to put together the farce of the military coup, nothing more.

From the moment she was kidnapped, while she was in her house in Trinidad, an invented accusation of the coup had already been assembled, which had to be revealed in order to turn the tables and convince Bolivians (and foreigners) that in the elections of 2019 there had been no fraud, but a criminal coup. The invention of the coup only appeared when Arce Catacora’s candidacy was on the safe side. He was a hair-raising fireship to save Evo Morales’s ass, hide his escape, his abandonment of power and, above all, bury electoral fraud, at that time widely confirmed and accepted by all.

We are not going to enter into the stupid discussion that the MAS raises about the presidential succession. That has been the rotten morsel that the mousy ministers, prosecutors, attorneys and judges, who carried out the trial, have digested. The only certain thing is that Mrs. Añez was the second vice president of the Senate and before the resignation of those who were hierarchically above her person, she assumed what the Constitution assigned her. The rest are tall tales that the MAS repeats, discusses, lies, falsifies, and that has been the basis of the infamous ordinary trial that has just sentenced her, when she was entitled to a trial of responsibilities. It has been a cynical and rogue accusation, which, like everything in life, those who put together the plot will have to pay. Don’t let the masistas involved feel victorious, because it is better for them to read the history of Bolivia.

Would they have done something like that to a “bartolina” in a pollera [skirt] who would have snuggled up in the chair of the Palace? Never! It is that the MAS, under the preaching of Morales and his henchmen, has sown hatred in Bolivia. It has divided the country into two parts: between pachamamistas and Christians. Nothing to do with ideology or religion. It is a fictitious division, made to their liking, because when it comes to politics they speak out for the religious ceremonies of Choquehuanca, burning fetuses of llamas, pouring alcohol on Pachamama, and prostrating themselves before the invented wiphala, but when it comes to dancing, fuck, and drink until they fall to the ground, they remember the Jesus del Gran Poder, the Virgen del Socavón and the Virgen de Urcupiña. Pure obscenity!

The thing with Jeanine Añez has been something very different. She is Creole and Catholic. She has everything to lose. She is the antithesis of the ideal man or woman in the Plurinational State, when you have to be cholo and pagan. The proof of the bitterness against the former president is that the MAS dark circle that Evo Morales has naively (or with bad intentions) denounced, has already chosen to continue with the ordinary trials against Añez, stating that ten years is a very short sentence, and that now she must be charged for the deaths in Senkata and Sacaba, so that she is locked up for at least 30. Without a doubt, their appetite for jailers has been whetted.

My opinion is that some of us in Bolivia have not yet realized where the trial against Jeanine Añez is pointing. We Cruceños and Benianos have not done what is necessary to protest in defense of this brave woman whose destiny led to her Presidency and who now want to prosecute her for genocide. Do they know what genocide is? Let’s not be naive to continue discussing and looking at papers in case there was fraud or not, because that is a fable. The MAS has already been in charge of doing its dirty work and it will not back down if it is not by force. Jeanine Añez came to power with all of the law, with courage and in compliance with the Constitution. The masistas and so many others who attended the meetings prior to her inauguration in La Paz know this, and they remain shamefully silent for fear of Morales. Quite a pity.

Que Jeanine Añez Chávez, beniana, blanca, además de simpática, hubiera asumido el mando de la nación, en noviembre de 2019, ocupando el sitio que abandonó cobardemente Evo Morales, ha de haber producido un dolor inmenso entre el masismo mestizo e indígena que no pudo soportar dicha afrenta. Que una camba se posesionara en la silla presidencial (que Morales la cambió por los asientos en los aviones y helicópteros) fue el colmo del atrevimiento. ¿Cómo una camba iba a destronar al rey aimara, al nuevo Inca, que estaba empeñado en reconstruir un imperio colla enemigo de los criollos herederos de España? ¿No era suficiente motivo para que le provocara ansiedad de venganza?

El mismo Evo Morales ha declarado en los últimos días, que luego de producido el triunfo electoral de Arce Catacora, se reunió un círculo oscuro e íntimo del MAS, seguramente con aroma a coca, ignorante de todo conocimiento legal y judicial; y decidió que a la atrevida señora Añez había que sentarle la mano, en el fondo que debía ser la ofrenda a sacrificar a la Pachamama. Que se debería efectuar una acción política ejemplarizadora, algo que se plasmara para siempre en la visión de los blancoides que osaran nuevamente arrebatarle el poder al Kollasuyu. ¿Alguien duda que en el juicio que ha sentenciado a diez años de cárcel a Jeanine Añez, no existe un componente racista? Han sentenciado, también injustamente, a los militares que estaban en el Alto Mando, pero eso ha sido para armar la farsa del golpe militar, nada más.

Desde el momento en que se la secuestró, estando ella en su casa de Trinidad, ya se había armado una acusación inventada del cuartelazo, que era necesario develar para dar la vuelta la tortilla y convencer a los bolivianos (y extranjeros) que en las elecciones del 2019 no había existido fraude, sino un golpe de Estado criminal. El invento del golpe, apareció recién cuando la candidatura de Arce Catacora caminaba segura. Fue un brulote sacado de los pelos para salvarle el culo a Evo Morales, disimular su fuga, su abandono del poder y, sobre todo, echarle tierra al fraude electoral, por entonces ampliamente confirmado y aceptado por todos.

No vamos a entrar a la discusión estúpida que plantea el MAS sobre la sucesión presidencial. Ese ha sido el bocado podrido que han digerido los ratoniles ministros, fiscales, procuradores y jueces, que llevaron adelante el juicio. Lo único cierto es que la señora Añez era segunda vicepresidente del Senado y ante la renuncia de quienes jerárquicamente estaban por encima de su persona, ella asumió lo que la Constitución le asignaba. Lo demás son cuentos chinos que el MAS repite, discute, miente, falsifica, y que ha sido la base del infame juicio ordinario que acaba de sentenciarla, cuando le correspondía un juicio de responsabilidades. Ha sido una acusación cínica y canalla, que, como todo en la vida, tendrán que pagar quienes armaron la tramoya. Que no se sientan victoriosos aquellos masistas involucrados, porque más les vale leer la historia de Bolivia.

¿Le habrían hecho algo así a una “bartolina” de pollera que se hubiera apoltronado en la silla del Palacio? ¡Nunca! Es que el MAS, bajo la prédica de Morales y de sus secuaces, ha sembrado odio en Bolivia. Ha dividido al país en dos partes: entre pachamamistas y cristianos. Nada que ver con ideología ni religión. Es una división ficticia, hecha a su gusto, porque cuando se trata de política se pronuncian por las ceremonias religiosas de Choquehuanca, quemando fetos de llamas, echando alcohol a la Pachamama, y postrándose ante la inventada wiphala, pero cuando se trata de bailar, follar, y beber hasta caerse al suelo, se acuerdan del Jesús del Gran Poder, de la Virgen del Socavón y de la Virgen de Urcupiña. ¡Procacidad pura!

Lo de Jeanine Añez ha sido algo muy distinto. Es criolla y católica. Tiene todas las de perder. Es la antítesis del hombre o de la mujer ideal en el Estado Plurinacional, cuando hay que ser cholo y pagano. La prueba del encono contra la ex presidente es que el circulo oscuro masista que ha denunciado ingenuamente (o con mala intención) Evo Morales, ya ha optado por continuar con los juicios ordinarios contra Añez, manifestando que diez años son muy poca sentencia, y que ahora hay que acusarla por las muertes en Senkata y Sacaba, para que esté encerrada por lo menos 30. Sin duda, se les ha abierto el apetito de carceleros.

Mi criterio es que en Bolivia algunos todavía no nos hemos dado cuenta de dónde apunta el juicio contra Jeanine Añez. Los cruceños y los benianos no hemos hecho lo necesario para protestar en defensa de esta valiente mujer que el destino llevó a la Presidencia y que ahora la quieren procesar por genocidio. ¿Sabrán lo que es genocidio? No seamos ingenuos de seguir discutiendo y mirando papeles por si hubo fraude o no, porque eso es una fábula. El MAS ya se ha encargado de hacer su trabajo sucio y no va a dar pie atrás si no es a la fuerza. Jeanine Añez llegó al poder con todas las de la ley, con coraje y en cumplimiento de la Constitución. Eso lo saben los masistas y tantos otros que asistieron a las reuniones previas a su posesión en La Paz, de lo que guardan vergonzoso silencio por miedo a Morales. Toda una pena.

https://www.eldiario.net/portal/2022/06/16/hay-que-sentarle-la-mano-a-la-camba/

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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