Daño – economic – Damage

Editorial, El Diario:

Blockers caused serious economic damage to the country

How much regret and indignation the strikes and blockades carried out by the COB and the masismo have caused in the community; but, to a great extent, the blockers have seriously damaged the national economy and placed the people in greater poverty than they once had. It is very difficult to quantify the economic-financial damage that was done; how much money has been lost adding up which producers have gone bankrupt and how much the marketing trade has lost due to the rotting of food and items necessary for the family basket that have had to be thrown on the side of the roads, due to the impossibility of passing through rubble of rocks, stone, mud, cut trees and destruction of roads and highways.

The blockers, made up of militants from the MAS and originally from the COB, later joined by drug traffickers and terrorists, have considered nothing and have destroyed everything in their path; they have inhumanely treated peasants who wanted to transport food products to supply sites and fulfill contracts with supermarkets and then provide what was necessary to nearby communities, whose markets were deprived of supplies. How much indigenous people, peasants and natives have lost due to not having the fruit of their labor and were reduced to collaborate with the authors of the blockade and forced to knock down trees, move stones, contribute to dynamiting hills and covering the roads with huge stones, fruits of the dynamite. How much pain and tears they have caused mothers and wives who hoped to have products that were part of their economy; but neither the tears nor the pleas of the victims moved those who sought only the satisfaction of their criminal instincts.

Blockers and their accomplices acted on promises of immunity and impunity promised by Masista parliamentarians who proposed the approval of a law that recognizes as legal the criminal acts committed against the country and its population, against the national economy and against the possibilities of development. An evaluation of the losses is still impossible, and “a priori” calculations made by industrialists and merchants, jointly economists, give figures that are surely minimal and that exceed 450 million dollars as losses suffered; but there is no possible value for the tears, pains, anguish, disappointments and concern of proprietors, owners of industries and businesses, of those who work in the fields, in industry and are part of the formal economy and not to mention the informal economy that, in any case, had to bear the consequences of events contrary to everything and everyone; not to mention the loss of jobs and how much suffering this implies in families.

Those who have been the protagonists of such crimes against humanity, such as blockades, have acted dishonestly and irresponsibly and seek a law that declares them innocent of all charges and that everything is “filed as a contribution to the public good,” according to the expression of those who they have incited to commit similar villains that have been condemned by the entire population and even by international consensus. Inciters and perpetrators are simply wretched capable of the most criminal acts against human beings and against a people that yearns to live and work in peace and harmony with their fellow men, but who is blocked and boycotted by militants of a party which is the most disastrous thing that exists in the history of the country.

Bloqueadores causaron graves daños económicos al país

Cuánto pesar e indignación han causado en la colectividad las huelgas y bloqueos llevados a cabo por la COB y por el masismo; pero, en sumo grado, los bloqueadores han dañado gravemente la economía nacional y han colocado al pueblo en mayor pobreza de la que tenía. Es muy difícil cuantificar el daño económico-financiero que se hizo; cuánto dinero se ha perdido sumando que productores han quebrado y cuánto ha perdido el comercio de mercadeo por la putrefacción de alimentos y artículos necesarios para la canasta familiar que han tenido que ser echados al borde de los caminos, por la imposibilidad de pasar por escombros de rocas, piedra, lodo, árboles trozados y destrucción de caminos y carreteras.

Los bloqueadores, integrados por militantes del MAS y originalmente de la COB, para sumarse luego narcotraficantes y terroristas, nada han considerado y han destruido todo a su paso; han tratado inhumanamente a campesinos que querían transportar productos alimenticios a sitios de abasto y cumplir contratos con supermercados y luego proveer de lo necesario a comunidades cercanas, cuyos mercados se vieron desabastecidos. Cuánto han perdido indígenas, campesinos y originarios por no disponer del fruto de su trabajo y fueron reducidos para colaborar con los autores del bloqueo y obligados a derribar árboles, trasladar piedras, contribuir a dinamitar cerros y cubrir las carreteras con enormes pedrones, frutos de los dinamitazos. Cuánto dolor y lágrimas han ocasionado a madres y esposas que esperaban disponer de productos que eran parte de su economía; pero ni lágrimas ni imploraciones de los damnificados conmovieron a quienes buscaron solamente la satisfacción de sus instintos criminales.

Bloqueadores y sus cómplices obraron atenidos a promesas de inmunidad e impunidad prometida por parlamentarios masistas que plantearon la aprobación de una ley por la que se reconoce como legales los hechos delictivos cometidos contra el país y su población, contra la economía nacional y contra las posibilidades de desarrollo. Aún es imposible una evaluación de las pérdidas, y cálculos “a priori” efectuados por industriales y comerciantes, conjuntamente economistas, dan cifras que seguramente son mínimas y que sobrepasan los 450 millones de dólares como pérdidas sufridas; pero no hay valoración posible para las lágrimas, dolores, angustias, decepciones y preocupación de propietarios, de dueños de industrias y comercios, de quienes laboran en los campos, en la industria y forman parte de la economía formal y ni qué decir de la informal que, de todos modos, tuvo que soportar las consecuencias de los hechos contrarios a todo y a todos; ni qué decir de la pérdida de empleos y de cuánto sufrimiento implica ello en las familias.

Quienes han sido protagonistas de semejantes delitos de lesa humanidad, como son los bloqueos, han obrado deshonesta e irresponsablemente y pretenden una ley que los declare inocentes de todo cargo y que todo sea “archivado como contribución al bien público”, según expresión de quienes los han incitado a cometer semejantes villanías que han sido condenadas por toda la población y hasta por el consenso internacional. Incitadores y autores de los hechos son, simplemente, miserables capaces de los hechos más delictivos contra los seres humanos y contra un pueblo que anhela vivir y trabajar en paz y armonía con sus semejantes, pero que se ve bloqueado y boicoteado por militantes de un partido que es lo más nefasto que existe en la historia del país.

https://www.eldiario.net/noticias/2020/2020_08/nt200824/editorial.php?n=33&-bloqueadores-causaron-graves-danios-economicos-al-pais

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