Daily Archives: August 5, 2020

The Bolivia that is not grasped – La Bolivia que no se entiende

Manfredo Kempff writes in El Diario:

The Bolivia that is not grasped

While Oscar Urenda and Roberto Torres, as well as many other heroic doctors and nurses, fell trying to save suffering victims of the Chinese plague, other characters, although it seems fanciful, called people to take to the streets to demonstrate against the Government. To express their outrage at the covid treatment? No. To complain because the presidential elections are held on September 6 and not on October 18. To proclaim that the virus is an invention of the Government to stay in power, mocking the people, the dispossessed.

This is the incomprehensible, dissenting Bolivia that has been disorienting us for a long time, when a frank division is observed in the way in which one sector of the population understands life, so opposed to the other. After the passage of the MAS by the Government, it takes patience and character to make the “natives” understand that we are all natives, although from different regions and cultures. There are Castilians, Andalusians, such as Aymaras, Quechua, Guaraní, or descendants of non-Hispanic foreigners. Everything is a great miscegenation; some darker, others whiter. As in Spain, to which we throw all our ills, but which are the product of ancient relationships between Romans, Visigoths, Moors, Jews and old Christians.

This is how our country is composed and in good time. Pretending that the pre-Hispanic natives are the owners of the territory of present-day Bolivia does not make the slightest sense. Crying because the Conquest and the Colony would have been disastrous because the Spanish settled with their faith in the territory is anachronistic and false, devoid of reason. It is not for Evo Morales that a universal review of history will be carried out, as he, with his bullshit, wants it to be done in Bolivia.

We are now facing a plague that is causing great harm to the nation and requires care to overcome it. Everyone is suffering from this pandemic, from employers to public employees and urban and rural workers. That is why a general election could not be held in five weeks, if people have begun to die on the streets or in their beds for lack of hospitals. Carrying them out on October 18, as has been established, is already a very short time, which does not even guarantee that there will not be a huge absenteeism that obscures the elections.

However, the MAS, obeying its boss Evo Morales, entered the Assembly the credits destined to fight against the covid. It paralyzes the efforts because believes that it is in the best interest for their presidential candidate, Mr. Arce, that the country be in the worst economic and sanitary conditions, sure to take advantage. But, in addition, they call for massive mobilizations, such as the one that occurred on Tuesday in El Alto (the others did not even get noticed), where the crowd not only launched slogans, but, as is their method of struggle, Masismo proceeded to aggression and the destruction of public goods.

Evo Morales has congratulated the marchers from Buenos Aires, although the MAS leaders cynically deny their participation and say that this is a matter for the COB. As if the Bolivians did not know that Huarachi, the boss of the COB, is a submissive servant in the payroll of Morales. MAS and its boss have long announced that the “dictatorship” must be overthrown, as if they had been a model of democracy. If their intention is to overthrow Mrs. Añez, and there is no longer much doubt about that, it means that the institutional framework is worth nothing to them and that their objective is power at any cost. In these circumstances, all that remains is to respond to them with all the harshness permitted by law.

Faced with the gloomy panorama that is looming with the announcement of strikes and more marches, we must once again express that the political forces that can save Bolivia from Evo Morales are doing nothing to, together, stop it. At least nothing important for us citizens to know, distressed by the two plagues that must be destroyed: the covid and the MAS.

====versión español====

La Bolivia que no se entiende

Mientras Oscar Urenda y Roberto Torres, así como muchos otros heroicos médicos y enfermeras, caían tratando de salvar sufridas víctimas de la peste china, otros personajes, aunque parezca fantasioso, convocaban a la gente a salir a las calles para manifestarse contra el Gobierno. ¿A expresar su indignación por el tratamiento del covid? No. A reclamar porque las elecciones presidenciales se realicen el 6 de septiembre y no el 18 de octubre. A proclamar que el virus es un invento del Gobierno para quedarse en el poder, burlando al pueblo, a los desposeídos.

Esta es la Bolivia incomprensible, discrepante, que nos viene desorientando desde hace mucho, cuando se observa una franca división en la forma en que un sector de la población entiende la vida, tan opuesto al otro. Después del paso del MAS por el Gobierno, se requiere de paciencia y carácter para hacer entender a los “originarios”, que originarios somos todos, aunque de diversas regiones y culturas. Los hay castellanos, andaluces, como aymaras, quechuas, guaraníes, o descendientes de extranjeros no hispanos. Todo es un gran mestizaje; más morenos unos, más blancos otros. Como en España, a la que le echamos todos nuestros males, pero que son el producto de milenarias relaciones entre romanos, visigodos, moros, judíos y viejos cristianos.

Así está compuesto nuestro país y en buena hora. Pretender que los originarios prehispánicos son los dueños del territorio de la actual Bolivia no tiene el menor sentido. Llorar porque la Conquista y la Colonia hubieran sido nefastas porque los españoles se asentaron con su fe en el territorio es algo anacrónico y falso, carente de razón. No por Evo Morales se va a proceder a una revisión universal de la historia, como él, con sus sandeces, quiere que se haga en Bolivia.

Ahora estamos enfrentando una plaga que está produciendo grandes males a la nación y se requiere de cuidados para superarla. Todos están sufriendo de esta pandemia, desde los empresarios, pasando por los empleados públicos y los trabajadores urbanos y rurales. Por eso es que no se podían llevar a cabo unas elecciones generales dentro de cinco semanas, si la gente ha comenzado a morir en las calles o en sus camas por falta de hospitales. Realizarlas el 18 de octubre, como se ha establecido, ya es un tiempo muy escaso, que ni siquiera nos garantiza que no se produzca un ausentismo enorme que oscurezca los comicios.

Sin embargo, el MAS, obedeciendo a su jefe Evo Morales, entraba en la Asamblea los créditos destinados a luchar contra el covid. Paraliza las gestiones porque cree que le conviene a su candidato presidencial, señor Arce, que el país esté en las peores condiciones económicas y sanitarias, seguros de sacar provecho. Pero, además, llaman a movilizaciones masivas, como la ocurrida el martes en El Alto (las otras no se sintieron siquiera), donde la muchedumbre no solo lanzó consignas, sino que, como es su método de lucha, el masismo procedió a la agresión y la destrucción de bienes públicos.

Evo Morales ha felicitado a los marchistas desde Buenos Aires, aunque los dirigentes del MAS niegan cínicamente su participación y dicen que eso es cosa de la COB. Como si los bolivianos no supiéramos que Huarachi, el mandamás de la COB, es un sumiso sirviente a sueldo de Morales. El MAS y su jefe han anunciado desde hace tiempo que se debe derrocar a la “dictadura”, como si ellos hubieran sido un modelo de democracia. Si su intención es tumbar a la señora Añez, y de eso ya no va quedando mucha duda, quiere decir que la institucionalidad les vale nada y que su objetivo es el poder a como dé lugar. En esas circunstancias no queda más que responderles con toda la dureza que permite la ley.

Ante el panorama sombrío que se vislumbra con el anuncio de huelgas y más marchas, hay que volver a expresar nuevamente que las fuerzas políticas que pueden salvar a Bolivia de Evo Morales, no están haciendo nada, para, juntas, detenerlo. Por lo menos nada importante que sepamos los ciudadanos angustiados por las dos plagas a las que se debe destruir: el covid y el MAS.

https://www.eldiario.net/noticias/2020/2020_08/nt200802/opinion.php?n=11&-la-bolivia-que-no-se-entiende

Abecor, Jul/20/2020