The unacceptable blackmail of Evo Morales – El chantaje inaceptable de Evo Morales

Editorial from El Deber, pictures from the internet:

The unacceptable blackmail of Evo Morales

23 days ago, when he was still president, Evo Morales said: “If you want to go on strike, we will accompany the cities with encirclement. Let’s see if they hold on.” Now, nine days after he resigned, his warning is being fulfilled. The main cities are fenced; they do not receive food and, in addition, many of them are under threat of armed and violent incursions. The blockade again turns Bolivia into a country hostage to the interest of a leader and his political party.

Although Bolivia had a national strike of 21 days, most of the executors of the measure agreed to allow the supply of both markets and families. During the mornings, merchants and carriers could work, albeit irregularly. But at this time there are not only important route closures, which are access to the capitals of each department, but there is also intimidation in many parts of the country.

There are several examples. In Yapacaní, some people assaulted the police station, stole weapons and vehicles, instruments with which they intimidated the residents of that population. So much was the abuse that several living in the place rebelled, called for the presence of uniformed men and forced them to start a negotiation for unlocking and pacification. Unfortunately, what looked like a formal agreement was unknown and broken unilaterally by the MAS leadership.

In Chapare is the bastion of cocaleros where the ex-president came from. They do not accept a new constitutional order in the country, they ask that the management of the president who succeeded Evo Morales be terminated after he resigned and also that more than 200 prisoners be released, who were found with weapons of all kinds in their protests. From that sector the first threat came out 23 days ago and the unfortunate thing is that the leaders go to the clash without opening possibilities for dialogue.

El Alto is another important point in this masista fence. The leaders are outside the Senkata plant, where fuels are sent to supply several cities in the country. Of course, there is shortage. Nor do they allow food to arrive in La Paz, which results in an increase in the cost of the family basket. In the tropics of Cochabamba, it was learned that a hydrocarbon field was taken, where apart from retaining workers, part of one of the pipelines was destroyed, jeopardizing the export of gas to Brazil and Argentina; that is to say, hitting hard one of the main sources of income to the General Treasury of the Nation and to the regions.

The above shows that the MAS intends that the Bolivians be hostages of a man who decided to resign, although later he would have said he suffered a coup, of a party that refuses to leave power and of the ambition of sectors that are posing that if it is not with them it is not with anyone. To this is added the fact that the Government has detected the presence of subversive groups, which further complicates the scenario and puts most of the inhabitants of this country at real risk.

Bolivia currently lives under the blackmail of the MAS. It is good that the ambassadors of the European Union and the countries that act as mediators realize this reality. It is good that the UN envoy confirms that there was an request in nine departments for Evo Morales to resign; that clamor was born out of indignation over the fraud committed in the national elections. It is also time for the MAS to stop manipulating Bolivia and assume that things turned out as they did, not because of the ‘right’ but because the previous government tried to take the state as if it were their property and govern without listening to the people.

==== versión en español ====

El chantaje inaceptable de Evo Morales

Hace 23 días, cuando aún era presidente, Evo Morales sentenció: “Si quieren paro, nosotros vamos a acompañar con cerco a las ciudades. A ver si aguantan”. Ahora, a nueve días de haber renunciado, se está cumpliendo su advertencia. Las principales ciudades están cercadas; no reciben alimentos y, además, muchas de ellas están bajo amenaza de incursiones armadas y violentas. El bloqueo vuelve a convertir a Bolivia en un país rehén del interés de un caudillo y de su partido político.

Si bien Bolivia tuvo un paro nacional de 21 días, la mayoría de los ejecutores de la medida se pusieron de acuerdo para permitir el abastecimiento, tanto de los mercados como de las familias. Durante las mañanas, los comerciantes y transportistas podían trabajar, aunque de manera irregular. Pero en este momento no solo hay cierres de rutas importantes, que son acceso a las capitales de cada departamento, sino también hay amedrentamiento en muchos puntos del país.

Ejemplos hay varios. En Yapacaní, unas personas asaltaron la estación policial, robaron armas y vehículos, instrumentos con los cuales amedrentaban a los vecinos de esa población. Tanto fue el abuso que varios vivientes del lugar se rebelaron, pidieron presencia de uniformados y obligaron a iniciar una negociación para el desbloqueo y la pacificación. Lamentablemente, lo que parecía un acuerdo formal, fue desconocido y roto de manera unilateral por la dirigencia del MAS.

En Chapare está el bastión de cocaleros de donde salió el exmandatario. Ellos no aceptan un nuevo orden constitucional en el país, piden que acabe la gestión de la presidenta que sucedió a Evo Morales después de que éste renunciara y además que se libere a más de 200 presos que fueron hallados con armas de todo tipo en sus protestas. Desde ese sector salió la primera amenaza hace 23 días y lo lamentable es que los dirigentes van al choque sin abrir posibilidades de diálogo.

El Alto es otro punto importante en este cerco masista. Los dirigentes están fuera de la planta de Senkata, desde donde salen combustibles para abastecer a varias ciudades del país. Por supuesto, hay desabastecimiento. Tampoco permiten la llegada de alimentos a La Paz, lo que redunda en un encarecimiento de la canasta familiar. En el trópico de Cochabamba se supo de la toma de un campo de hidrocarburos, donde aparte de retener a los trabajadores, se destruyó parte de uno de los ductos, poniendo en peligro la exportación de gas a Brasil y Argentina; es decir, golpeando duramente una de las principales fuentes de ingresos al Tesoro General de la Nación y a las regiones.

Lo descrito pone en evidencia que el MAS pretende que los bolivianos seamos rehenes de un hombre que decidió renunciar, aunque después hubiera dicho que le dieron golpe de Estado, de un partido que se rehúsa a dejar el poder y de la ambición de sectores que están planteando que si no es con ellos no es con nadie. A lo anterior se suma el hecho de que el Gobierno ha detectado la presencia de grupos subversivos, lo que complica más el escenario y pone en verdadero riesgo a la mayor parte de los habitantes de este país.

Bolivia en este momento vive bajo el chantaje del MAS. Es bueno que los embajadores de la Unión Europea y de los países que hacen de mediadores se den cuenta de esta realidad. Es bueno que el enviado de la ONU constate que hubo un pedido en nueve departamentos para que Evo Morales renuncie; que ese clamor nació de la indignación por el fraude cometido en las elecciones nacionales. Es tiempo también de que el MAS deje de manipular a Bolivia y asuma que las cosas salieron como salieron no por culpa de la ‘derecha’ sino porque el anterior Gobierno pretendió tomar el Estado como si fuera de su propiedad y gobernar sin escuchar al pueblo.

https://www.eldeber.com.bo/156965_el-chantaje-inaceptable-de-evo-morales

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