Humberto Vacaflor, El Diario:
Secret reserves
The government decided to leave the study for next year to find out the situation of natural gas reserves in the country, delayed since 2018.
The last report, carried out by a specialized company, established that the reserves were 8.6 TCF (which means trillion cubic feet).
Experts calculate that reserves are reduced by 1 TCF per year, which would mean that they are currently at 4 TCF, the lowest since 1993.
This volume of reserves, although unknown to Bolivians, is not unknown to Argentines and Brazilians, who have oil companies in Bolivia.
That is the reason why the Argentine government rushed to build the gas pipeline from Neuquén, where the Vaca Muerta field is located, to Buenos Aires and connect it to the network of its northern provinces that have received Bolivian gas since 1971.
And that is why it is now being announced that next January Argentina will stop buying Bolivian gas, which will be a very hard blow to the country’s income.
In this oblique way, it is known in Bolivia that gas reserves are at critical levels, and the only thing the Luis Arce government does is announce the signing of late contracts for exploration operations in search of new deposits.
Another indication that the reserves are very low is the government’s decision to stop the Bulo Bulo urea plant just to have those 1.2 million m3/d of gas and thus complete 8.6 million for Argentina.
According to YPFB regulations, the work to verify reserves must be done every year, but since MAS is in government, this has not been done.
Information on oil activity in the country has suffered since 2006. That year, when the MAS took over the government, the dissemination of the monthly reports that YPFB had produced for journalism since the 1950s was interrupted.
Despite all this policy of hiding the truth, things get to be known, as is the case with the current critical situation of gas reserves.
The company also does not report how many employees it has in its bulging offices. In 2006, YPFB had 3,000 employees and now, according to data leaked by honest officials, they would reach 10,000.
As read on social networks, the number of employees of the oil company is inversely proportional to the volumes of gas it produces.
Now the bureaucratic plant continues to increase despite the fact that gas is running out, exports to Brazil are ending and the crisis is unstoppable.
Reservas secretas
El gobierno decidió dejar para el próximo año el estudio para conocer la situación de las reservas de gas natural en el país, demoradas desde 2018.
El último informe, realizado por una empresa especializada, estableció que las reservas eran de 8,6 TCF (que significa billones de pies cúbicos).
Los expertos calculan que las reservas se reducen en 1 TCF por año, lo que daría que en este momento están en 4 TCF, las más bajas desde 1993.
Este volumen de reservas, aunque es desconocido para los bolivianos, no lo es para argentinos y brasileños, que tienen empresas petroleras en Bolivia.
Esa es la razón por la cual el gobierno argentino se apresuró a construir el gasoducto desde Neuquén, donde está el yacimiento de Vaca Muerta, hasta Buenos Aires y conectarlo a la red de sus provincias norteñas que reciben el gas boliviano desde 1971.
Y por eso es que ahora se anuncia que en enero próximo Argentina dejará de comprar gas boliviano, lo que será un golpe muy duro para los ingresos del país.
De esa manera oblicua se conoce en Bolivia que las reservas de gas están en niveles críticos, y lo único que hace el gobierno de Luis Arce es anunciar la firma de tardíos contratos para operaciones de exploración en busca de nuevos yacimientos.
Otro indicio de que las reservas están muy bajas es la decisión del gobierno de parar la planta de urea de Bulo Bulo sólo para contar con esos 1,2 millones m3/d de gas y de esa manera completar 8,6 millones para Argentina.
Según las normas de YPFB, los trabajos de verificación de reservas deben hacerse todos los años, pero desde que el MAS está en el gobierno eso no se cumple.
La información sobre la actividad petrolera en el país ha sufrido desde 2006. Ese año, cuando el MAS se hizo cargo del gobierno, se interrumpió la difusión de los informes mensuales que hacía YPFB para el periodismo desde los años 50.
A pesar de toda esa política de ocultamiento de la verdad, las cosas se llegan a saber, como es el caso de la crítica situación actual de las reservas de gas.
La empresa tampoco informa cuántos empleados tiene en sus abultadas oficinas. En 2006, YPFB tenía 3.000 empleados y ahora, según datos filtrados por funcionarios honestos, llegarían a 10.000.
Como se lee en las redes sociales, la cantidad de empleados de la empresa petrolera es inversamente proporcional a los volúmenes de gas que produce.
Ahora sigue aumentando la planta burocrática a pesar de que se acaba el gas, se termina la exportación a Brasil y la crisis es imparable.
https://www.eldiario.net/portal/2023/06/30/reservas-secretas/

