Why are there encroachments? | ¿Por qué hay avasallamientos?

Luis Christian Rivas, El Diario:

I maintain that there is encroachment and land trafficking because there is no legal certainty over them, because they are not individual private property, they belong to the State. Those lands belong to everyone and to no one, rather, they belong to the government of the day.

The Political Constitution of the State recognizes, protects and guarantees the individual and community or collective property of the land, as long as it fulfills a social function (FS) or a social economic function (FES), as appropriate. The trap lies in this condition, the INRA bureaucrats decide who complies with the FS and the FES in agrarian property. The political criteria of the institution take precedence over any technical evaluation, to favor the clients of the party in function of government, as if it were a real estate agency that gives land to its political clients.

The statist-socialist condition of collective and community ownership of agrarian land and community land of origin prohibits peasants and native indigenous peasants from having property as capital, because they cannot use the property as collateral or guarantee to obtain credits, in addition, the sale, exchange and donation of land delivered in endowment is prohibited.

The farm income generated by the speculative use of the land is prohibited, as it is contrary to the collective interest (socialism), it cannot be rented.

Collective property is declared indivisible, imprescriptible, unattachable, inalienable and irreversible, in addition, that the State regulates the land market, then, there is no property, strictly speaking.

If work is the fundamental source for the acquisition and conservation of agrarian property and the FS or the FES must be complied with to safeguard that right, this means that even though grandparents and parents have worked for decades on the land, nothing guarantees that this patrimony will remain for the children or for the grandchildren.

Since non-compliance with the FS and the FES are grounds for reversion, the land becomes the domain of the State, in addition, the expropriation of the land will proceed due to necessity and public utility, after payment of a “fair” compensation, that means that the price is not subject to supply and demand, but to the decision of the bureaucratic apparatus.

In addition, the State has the obligation to promote human settlement plans for demographic distribution and the use of land and natural resources, for the new settlers who will always be the political clients related to the government.

As we see, there is legal discrimination against peasants and native indigenous peasants, they do not enjoy the use, rejoice and enjoyment of the land as city dwellers do. For this reason, it is sought through acts of corruption to urbanize the agrarian land for the change of land use, to convert it into urban; this is the only way to achieve the privilege of having land as capital and guarantee to obtain more capital. Thus, the legitimate desire for profit is prohibited and those citizens who would appear to be second-class due to the effects of the discriminatory law are condemned to eternal poverty, because they do not have property on the ground, much less on the subsoil, they are only mere holders of conditioned possession nature.

Thus, unions and federations also abuse their rebellious members, threatening to take away their land if they do not obey the collective’s guidelines. They are authoritarian micro-states within the State, in a kind of feudalism, where the feudal lord grants the possession of certain plots to the serfs, on the condition that they obey and pay their tribute.

The prosecution of the criminal types: Encroachment and Land Trafficking, does not make sense, because being the prosecution and the police part of the state apparatus that owns the soil and subsoil, it will be the bureaucrats who not only decide who will be the occupants, and who will be criminally prosecuted.

There is no equality of all before the law and there is no freedom without private property, this is a Human Right of which Bolivian citizens, natural and original heirs of their land, are being deprived, who must be legally and economically empowered with property titles private individual so that they can enforce their rights against third party enslavers and socialist statist traffickers of land, whether from the unions or from the state institution of agrarian land.

Sostengo que hay avasallamientos y tráfico de tierras porque no existe seguridad jurídica sobre las mismas, porque no son de propiedad privada individual, son del Estado. Esas tierras son de todos y de nadie, mejor dicho, pertenecen al gobierno de turno.

En la Constitución Política del Estado se reconoce, protege y garantiza la propiedad individual y comunitaria o colectiva de la tierra, en tanto cumpla una función social (FS) o una función económica social (FES), según corresponda. En esa condicionante radica la trampa, los burócratas del INRA deciden quiénes cumplen la FS y la FES en la propiedad agraria. El criterio político de la institución prima sobre cualquier valoración técnica, para favorecer a los clientes del partido en función de gobierno, cómo si se tratase de una agencia inmobiliaria que entrega tierras a sus clientes políticos.

La condición estatista – socialista de la propiedad colectiva y comunitaria de la tierra agraria y la tierra comunitaria de origen prohíbe a los campesinos e indígenas originarios campesinos tener la propiedad como capital, porque no pueden utilizar el bien como colateral o garantía para obtener créditos, además, se prohíbe la compraventa, permuta y donación de tierras entregadas en dotación.

Está prohibida la renta fundiaria generada por el uso especulativo de la tierra, por ser contraria al interés colectivo (socialismo), no se puede alquilar.

La propiedad colectiva se declara indivisible, imprescriptible, inembargable, inalienable e irreversible, además, que el Estado regula el mercado de tierras, entonces, no hay propiedad, propiamente dicha.

Si el trabajo es la fuente fundamental para la adquisición y conservación de la propiedad agraria y se debe cumplir con la FS o con la FES para salvaguardar ese derecho, esto significa que por más que los abuelos y padres hayan trabajado durante décadas en la tierra, nada garantiza que ese patrimonio quede para los hijos o para los nietos.

Como el incumplimiento de la FS y la FES son causales de reversión, la tierra pasa a dominio del Estado, además, la expropiación de la tierra procederá por causa de necesidad y utilidad pública, previo pago de una indemnización “justa”, eso significa que el precio no se sujeta a la oferta y demanda, sino a la decisión del aparato burocrático.

Además, el Estado tiene la obligación de fomentar planes de asentamientos humanos para la distribución demográfica y el aprovechamiento de la tierra y los recursos naturales, para los nuevos asentados que siempre serán los clientes políticos afines al gobierno.

Como vemos, hay una discriminación legal hacia los campesinos e indígenas originarios campesinos, no gozan del uso, goce y disfrute de la tierra como lo hacen los citadinos. Por eso, se busca mediante actos de corrupción urbanizar la tierra agraria para el cambio de uso de suelo, para convertirla en urbana; sólo así se alcanza ese privilegio de tener tierra como capital y garantía para obtener más capital. Así se prohíbe el legítimo afán de lucro y se condena a la pobreza eterna a esos ciudadanos que parecerían de segunda clase por efectos de la ley discriminatoria, porque no tienen propiedad sobre el suelo, menos sobre el subsuelo, tan sólo son meros detentadores de posesión condicionada.

Así, los sindicatos y federaciones abusan también de sus miembros rebeldes, con la amenaza de quitarles sus tierras si no obedecen los lineamientos del colectivo. Son micro estados autoritarios dentro del Estado, en una especie de feudalismo, donde el señor feudal otorga la posesión de ciertas parcelas a los siervos, con la condición de que obedezcan y paguen su tributo.

La persecución de los tipos penales: Avasallamiento y Tráfico de tierras, no tiene sentido, porque siendo la fiscalía y la policía parte del aparato estatal dueño del suelo y subsuelo, serán los burócratas quienes no sólo decidan quiénes serán los ocupantes, y a quiénes perseguir penalmente.

No hay igualdad de todos ante la ley y no existe libertad sin propiedad privada, este es un Derecho Humano del cual están siendo privados ciudadanos bolivianos, herederos naturales y originales de su tierra, a quienes se les debe empoderar legal y económicamente con títulos de propiedad privada individual para que puedan hacer respetar sus derechos frente a terceros avasalladores y traficantes estatistas socialistas de tierras, sean de los sindicatos o de la institución estatal de la tierra agraria.

https://www.eldiario.net/portal/2022/08/07/por-que-hay-avasallamientos/

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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