Estupro – evo – Rape

Raúl Peñaranda, Pagina Siete:

Rape and end of cycle

The country is experiencing how the end of the cycle of Evo Morales’ leadership is ratified. More than 30 years of political career has begun to show obvious signs of exhaustion. Isolated, in a house in Liniers, in Buenos Aires, far from the Bolivian centers of power, burdened by reports of rape and with a growing inability for the leadership of his party to listen to him, Morales lives his most bitter hours.

His party is not doing much better either. It is still important, but it is no longer the efficient machinery that until relatively recently won elections with more than 60% of the vote. The social movements that promoted him, now that they are freer to act, do not fully support the MAS and some of its leaders have called Morales a “traitor” after the recent failed wave of road blockades. [Opinion of Bolivian Thoughts: They call him a traitor because they did not continue with the blockade, they are heartless people, they DO NOT respect human life, they are only interested in their own benefit. They expected Evo to continue ordering, I mean, financing the blockades, as the money ran out, they had to leave the blockade. Not only is Evo the violent one, it is that mob as well.] The MAS, which at a certain moment had the possibility of winning this year’s elections with 40% of the votes and more than 10 points of difference with the second, now see how that eventuality disappears.

There are several reasons for this, but the most evident are the recent protests that prevented oxygen from reaching the country’s hospitals, and highly unpopular demonstrations, such as those carried out by their followers in K’ara K’ara and that have left Cochabambinos exhausted after months of blockades at the city dump.

To that bad moment must now be added that of the accusations of rape. It was an open secret that Morales had a penchant for minors, partly because he himself said so, on several occasions; the most famous of them, but not the only one, when he said that he would go to live with a fifteen-year-old when he retired. He also said that the unions provided him with women or that at parties if they wanted to dance with him, they should be without leggings.

But that open secret has now acquired a face, that of Naomi, with the dozens of photographs that circulate on social networks. And a shudder has traveled the spine of millions of Bolivians: what was the almost girl doing in Morales’s gym? And where was the former president taking her from on his plane? To spend the night in what place? And Naomi, as various accusations already indicate, was just one of many. It is normal for a political leader to take photos with admirers. But take girls on her personal plane? There are literally dozens of photos of young girls on the plane. Where was he taking them?

All of this is so shocking that Morales’s international image is already beginning to crack. International circles forgave him for his violations of the Constitution, his megalomania, his predilection for building great white elephants, the persecution he did to his opponents. But rape is something else.

The end of the cycle of MAS and Evo Morales began in 2016 when the “No” option won in the 21F referendum. The authoritarian inclinations of the regime were already so obvious by then, and the desires of eternalization in power so undisguised, that part of the Bolivian citizenry raised their alarms and leaned to support the option that opened the possibility of a change in government in the country, what democracy calls “alternation in power.”

By then Morales had already ruled for 10 years and still had four years to go to properly finish his government, leave the presidency and enlist to try to return five years later. But immediately, after the failure of 21F, he campaigned to run for a banned fourth term. A prior violation of the Constitution, so that he could run for a third term, was forgiven by the Bolivians. The next attempt would no longer be allowed.

The obvious signs that the end of the cycle was already a reality occurred in 2018, when more than 50% of voters voted invalid in the elections that sought to legitimize Masista candidates for the Judiciary, and with the results of the polls, that They persistently rejected a new Morales nomination.

The end of Morales’ leadership accelerated when he could not win fairly in the elections last October and had to resort to fraud in order to have more than 10 points of difference with the second in the elections, Carlos Mesa. His subsequent escape proved that he is not as brave as he claimed, after all, and at the mere rumor of an invented plot to assassinate him, he took a whirl.

There are no political corpses anywhere in the world, and not in Bolivia either. But today the possibility of Morales recovering some political relevance in the short or medium term is uphill today. As the MAS deputy Víctor Borda said well, the party has to start thinking about other leaderships.

Raúl Peñaranda U. is a journalist.

Estupro y fin de ciclo

El país vive cómo se ratifica el fin de ciclo del liderazgo de Evo Morales. Más de 30 años de carrera política han empezado a mostrar signos evidentes de agotamiento. Aislado, en una casa de Liniers, en Buenos Aires, lejos de los centros de poder bolivianos, agobiado por las denuncias de estupro y con una incapacidad creciente de que la dirigencia de su partido lo escuche, Morales vive sus horas más amargas.

A su partido tampoco le va mucho mejor. Sigue siendo importante, pero ya no es la eficiente maquinaria que hasta hace relativamente poco ganaba elecciones con más del 60% de los votos. Los movimientos sociales que lo impulsaban, ahora que ya son más libres para actuar, no respaldan plenamente al MAS y algunos de sus líderes han llamado “traidor” a Morales tras la reciente fallida oleada de bloqueos carreteros. [Opinión de Bolivian Thoughts: Le llaman traidor porque no continuaron con el bloqueo, son gente desalmada, NO respetan la vida humana, solo les interesa su propio beneficio. Esperaban que evo siga ordenando, digo, financiando los bloqueos, como se acabo el dinero, tuvieron que dejar el bloqueo. No solo evo es el violento, es esa turba también.] El MAS, que en determinado momento tenía la posibilidad de ganar los comicios de este año con el 40% de los votos y más de 10 puntos de diferencia con el segundo, ve ahora cómo esa eventualidad se esfuma.

Son varias las razones para ello, pero las más evidentes son las recientes protestas que impidieron que el oxígeno llegará a los hospitales del país, y manifestaciones altamente impopulares, como las que sus seguidores realizan en K’ara K’ara y que han dejado a los cochabambinos exhaustos tras meses de bloqueos al botadero de la ciudad. 

A ese mal momento debe sumarse ahora el de las acusaciones de estupro. Era un secreto a voces que Morales tenía inclinación por las menores de edad, en parte porque él mismo lo dijo, en varias ocasiones; la más famosa de ellas, pero no la única, cuando contó que se iría a vivir con una quinceañera cuando se retirara. También dijo que los sindicatos le proveían de mujeres o que en las fiestas si querían bailar con él, debía ser sin calzas.

Pero ese secreto a voces ahora ha adquirido un rostro, el de Noemí, con las decenas de fotografías que circulan por las redes sociales. Y un estremecimiento ha recorrido la espina dorsal de millones de bolivianos: ¿qué hacía la casi niña en el gimnasio de Morales? ¿Y de dónde a dónde la llevaba el expresidente en su avión? ¿Para pasar la noche en qué lugar? Y Noemí, como ya indican diversas acusaciones, era sólo una de tantas. Es normal para un líder político sacarse fotos con admiradores. ¿Pero llevar chicas en su avión personal? Hay literalmente decenas de fotos de jovencitas en el avión. ¿Dónde se las llevaba?

Es tan estremecedor todo esto que la imagen internacional de Morales ya está empezando a resquebrajarse. Los círculos internacionales le perdonaron sus violaciones a la Constitución, su megalomanía, su predilección por construir grandes elefantes blancos, la persecución que hizo a sus opositores. Pero el estupro es otra cosa. 

El fin de ciclo del MAS y de Evo Morales empezó en 2016 cuando la opción “No” ganó en el referéndum del 21F. Ya eran tan obvias para entonces las inclinaciones autoritarias del régimen, y tan indisimuladas los deseos de eternización en el poder, que parte de la ciudadanía boliviana encendió sus alarmas y se inclinó por apoyar la opción que abría la posibilidad de un cambio en el gobierno en el país, eso que la democracia llama “alternancia en el poder”.

Para entonces Morales ya había gobernado 10 años y le quedaban todavía cuatro por delante para terminar adecuadamente su gobierno, dejar la presidencia y alistarse para intentar retornar cinco años después. Pero de inmediato, tras el fracaso del 21F, se puso en campaña para poder postular a un prohibido cuarto mandato. Una violación anterior a la Constitución, para que pudiera presentarse a un tercer período, fue perdonada por los bolivianos. El siguiente intento ya no sería permitido.

Los signos evidentes de que el fin de ciclo era ya una realidad se produjeron en 2018, cuando más del 50% de los votantes votó nulo en las elecciones que buscaba legitimar a candidatos masistas al Poder Judicial, y con los resultados de las encuestas, que persistentemente rechazaban una nueva postulación de Morales.

El final del liderazgo de Morales se aceleró cuando no pudo ganar limpiamente en las elecciones de octubre pasado y tuvo que recurrir al fraude para poder tener más de 10 puntos de diferencia con el segundo en los comicios, Carlos Mesa. Su posterior fuga demostró que no es tan valiente como decía, después de todo, y ante el sólo rumor de un inventado complot para asesinarlo, puso pies en polvorosa.  

No hay cadáveres políticos en ninguna parte del mundo, y tampoco en Bolivia. Pero se ve cuesta arriba hoy por hoy la posibilidad de que Morales recupere en el corto o mediano plazos alguna relevancia política. Como dijo bien el diputado del MAS Víctor Borda, el partido tiene que empezar a pensar en otros liderazgos.

Raúl Peñaranda U. es periodista.

https://www.paginasiete.bo/opinion/raul-penaranda/2020/8/27/estupro-fin-de-ciclo-265875.html

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s