Daily Archives: November 18, 2020

¿Quien gobierna? – Who rules?

Jimena Costa, Pagina Siete:

Internal petty war

Many times, before the 2019 campaign, and certainly long before the pandemic, I heard people say that the worst thing that could happen to the opposition was to be a government. Economic crisis, fiscal deficit, tremendous external debt, accelerated decline in International Reserves, state-owned and rentier society, minimal formal sector, hundreds of thousands on the verge of returning to poverty; society with ethnic, cultural and regional divisions; inflation of expectations in the face of changes, environmental disasters and a long list of other issues no less worrying, plus the health crisis. Very screwed up.

For whatever reasons, the opposition did not win and it is the new MAS government that today faces the entire list of issues mentioned with an additional detail: the internal petty war.

We all know about internal frictions, but I don’t think anyone imagined that they were of such magnitude. Not even a week passed from the possession and we saw very tough confrontations, demands, discontent, “acquired rights” over ministries and – again – the inflation of expectations about direct participation in the administration of the State. Since the 1952 Revolution, supporting a government involves having power quotas, that is, public office as a reward for those who campaigned and contributed to the electoral victory. The assault on the booty state.

But the “distribution” does not pass only by paying in jobs to those who support, but by the distribution of power quotas between the various internal factions to achieve fragile balances. One puts the minister, the other the vice ministers and, apparently, as the winning duo cannot be held responsible for having divided the party, they stoically and diplomatically put up with the caudillo, who does everything possible to make it clear that he is in charge.

First, we saw a binomial that could not engage, not only because of different views of the process, but also because of different world views, and then the “Brother President” came to compete. Not Mesa, not Camacho, not Tuto, but Evo, is the main adversary of the new MAS government. He wants to lead the process and leave Arce in charge of economic stability and Choquehuanca in charge of the Assembly. Will they allow him?

The fact that he has not arrived for the possession of the winners of the election is already a message. The beginning of the government of “his” binomial and was not present. He returned the next day, but was received at their coca-growing stronghold five days later. The reception was not in Villazón, but in the Tropic. 55% is not enough to celebrate anywhere. The President and Vice President “could not” go to the reception. But Arce was able to teach. The order of priorities is clear. What good news.

But the multinational assembly members did go. It is his caucus. As was the outgoing caucus that modified the regulations to generate a national indisposition against the winning binomial, just before the inauguration.

New lists are coming and the caudillo is used to making and imposing them, even over the decisions of the councils and the communities. Obviously it will be above “his” binomial. While making the political decisions, the government will manage, well controlled by the key cadres that have been introduced right, left and center.

Between the multiple national problems and the internal petty war, the new government has it very complicated and the subnational elections will be a hard fight, not to mention that they will soon elect new party leaders. I keep waiting to find out who is going to rule.

Jimena Costa Benavides is a political scientist.

La ch’ampa guerra

Muchas veces, antes de la campaña 2019, y por cierto mucho antes de la pandemia, escuché decir que lo peor que le podía pasar a la oposición era ser gobierno. Crisis económica, déficit fiscal, tremenda deuda externa, disminución acelerada de las Reservas Internacionales, sociedad estadolatra y rentista, sector formal mínimo, cientos de miles al borde de retornar a la pobreza; sociedad con divisiones étnico culturales y regionales; inflación de expectativas frente a los cambios, desastres ambientales y una larga lista de otros asuntos no menos preocupantes, más la crisis sanitaria. Muy jodido.

Por las razones que fuere, la oposición no ganó y es el nuevo gobierno del MAS el que hoy enfrenta toda la lista de temas mencionados con un detallito adicional: la ch’ampa guerra interna.

Todos sabemos de las fricciones internas, pero creo que nadie se imaginó que eran de tal magnitud. No pasó ni una semana de la posesión y vimos enfrentamientos durísimos, exigencias, descontentos, “derechos adquiridos” sobre ministerios y -otra vez- la inflación de expectativas sobre la participación directa en la administración del Estado.  Desde la Revolución de 1952, apoyar a un gobierno pasa por tener cuotas de poder, es decir, cargos públicos como premio a quienes hicieron campaña y contribuyeron al triunfo electoral. El asalto al Estado botín. 

Pero la “distribución” no pasa sólo por pago en pegas a quienes apoyan, sino por la distribución de cuotas de poder entre las diversas facciones internas para lograr frágiles equilibrios. Uno pone al ministro, el otro a los viceministros y, al parecer, como el binomio ganador no puede hacerse responsable de haber dividido al partido, estoica y diplomáticamente aguantan al caudillo, que hace lo posible para dejar claro que él manda.

Primero se vio un binomio que no lograba engranar, no sólo por diferentes visiones del proceso, sino por diferentes cosmovisiones y luego viene el “Hermano Presidente” a competir. No Mesa, ni Camacho, ni Tuto, sino Evo, es el principal adversario del nuevo gobierno del MAS. Él quiere conducir el proceso y dejar a Arce a cargo de la estabilidad económica y a Choquehuanca a cargo de la Asamblea. ¿Lo dejarán?

El que no haya llegado para la posesión de los ganadores de la elección ya es un mensaje. El inicio del gobierno de “su” binomio y no estuvo presente. Volvió al día siguiente, pero lo recibieron en su bastión cocalero cinco días después. El recibimiento no fue en Villazón, sino en el Trópico. El 55% no es suficiente para festejarse donde sea. El Presidente y el Vicepresidente “no pudieron” ir al recibimiento. Pero Arce sí pudo dar clase. Queda claro el orden de las prioridades. Qué buena noticia.

Pero los asambleístas plurinacionales sí fueron. Es su bancada. Como lo fue la bancada saliente que modificó los reglamentos para generar una indisposición nacional contra el binomio ganador, justo antes de la posesión.

Vienen nuevas listas y el caudillo está acostumbrado a hacerlas e imponerlas, incluso por encima de las decisiones de los cabildos y de las comunidades. Obviamente será por encima de “su” binomio. Mientras toma las decisiones políticas, el gobierno hará gestión, bien controlado por los cuadros clave que se han introducido aquí, allá y acullá.

Entre los múltiples problemas nacionales y la ch’ampa guerra interna, el nuevo gobierno la tiene muy complicada y las elecciones subnacionales serán una dura pulseta, sin mencionar que pronto irán a elegir nuevos mandos partidarios. Sigo esperando para saber quién va a gobernar.

Jimena Costa Benavides es politóloga.

https://www.paginasiete.bo/opinion/2020/11/15/la-champa-guerra-274931.html