Problems – evo/MAS – Problemas

Raul Peñaranda, Pagina Siete:

Evo and MAS’s problems

The MAS was in power for so long that it doesn’t realize that it has already lost it. But i8t continues with that reflection, after having ruled for almost 14 years. That is why insists on imposing its whims, for example, that the elections be held on October 11 and not on the 18th. As long as they do not give in, they would be willing to hold the elections even one day before.

This is the authoritarian reflection of the MAS and its orbit of influence. They cannot imagine that the TSE is the one that defines the date of the elections without consulting them and especially the boss who lives in a mansion in Buenos Aires.

MAS is no longer the party it was. They can no longer appoint electoral officials to help themselves with fraud, as they did in the past, or order constitutional magistrates to accept the implausible theory that he had a “human right” to be reelected forever. Neither blackmailing private entrepreneurs nor co-opting the media nor persecuting their adversaries.

The MAS, or to put it more precisely, its top leaders, show another weakness: they no longer control in the same way the power groups that they used to have under their tutelage. They have shown that they can act in a quasi-autonomous manner, without accepting the (slight) public indications that come from Buenos Aires or those indicated by Luis Arce and David Choquehuanca in La Paz. It seems that the roles have been reversed. Before the Palace dominated the leaders of these social groups, but now that the boss escaped, they are the ones who impose their criteria.

However, the MAS leadership is ultimately responsible for what happens, firstly because for years it promoted a dichotomous view of reality, of good and bad, of abused and abusive, of subjugated and bosses. They did not seek national unity and less an intercultural and interregional dialogue, but rather the manipulation of their related groups to favor the interests of the party. Secondly, because in October and November of last year, Morales painted the opposition to his regime as racist and despotic and therefore asked his followers to confront the protesters against his regime in the streets. Apparently they believed him and now they are on the warpath in dozens of blockade points throughout the country. There has, therefore, been a boomerang effect: now they no longer accept any conditions to lay down their attitudes and even reject the indications of the MAS. Nor can it be ruled out that they want quotas in the candidate lists of that party in exchange for returning to the fold.

All these are bad news for the Morales-Arce-Choquehuanca trio: whether or not to control these social organizations, for the citizens it is the MAS that is causing so much anxiety today, which includes that hospitals do not have oxygen and that patients die in ambulances blocked on roads. Armed coca growers on motorcycles, peasants denying the passage of medical supplies, Aymara rehearsing military shouts and haranguing in favor of a civil war is the least that Morales’ party needs today. The MAS was already falling in the polls and this could further affect its voting options, which could define a new correlation of forces for years.

It is possible that Arce and Choquehuanca are exasperated, like their boss, by the current situation, but they have not had the nobility and courage to make a firm and public call for these abuses to end, regardless of whether they were heeded or not. groups involved.

The irrationality of the MAS and its orbit of pressure groups has awakened the other extreme of Bolivian politics and has given it pretexts to show its anti-democratic leanings. The Civic Committee Pro Santa Cruz, which is the virtual political party of Luis Fernando Camacho, has requested the resignation of the president of the TSE and that the elections be organized next year. They do it for the simple reason that they know they will get a very poor result in the next elections. They are filled with pretexts, such as the alleged deficiencies in the electoral roll and the urban-rural disproportion in legislative representation, to try to avoid having elections on October 18. They believe, delusively, that they will be able to fish in troubled waters. More so, I think that the river will end up taking them downstream.

Raúl Peñaranda U. is a journalist.

Los problemas de Evo y el MAS

El MAS estuvo tanto tiempo en el poder que no se da cuenta que ya lo perdió. Pero sigue con ese reflejo, tras haber gobernado durante casi 14 años. Por eso insiste en imponer sus caprichos, por ejemplo, que las elecciones se realicen el 11 de octubre y no el 18. Con tal de no ceder, estaría dispuesto a hacer las elecciones aunque sea un día antes.

Ese es el reflejo autoritario del MAS y de su órbita de influencia. No pueden imaginar que sea el TSE el que defina la fecha de los comicios sin consultarles a ellos y sobre todo al jefe que vive en una mansión en Buenos Aires.

El MAS ya no es el partido que fue. Ya no puede designar vocales electorales para que le ayuden con el fraude, como lo hizo en el pasado, u ordenar a los magistrados constitucionales que acepten la inverosímil teoría de que tenía el “derecho humano” de reelegirse para siempre. Ni chantajear a los empresarios privados ni cooptar a los medios de comunicación ni perseguir a sus adversarios.

El MAS, o para decirlo con mayor precisión, sus máximos dirigentes, muestran otra debilidad: ya no controlan de la misma manera a los grupos de poder que antes solían tener bajo su tutela. Éstos han demostrado que pueden actuar de manera cuasi autónoma, sin aceptar las (leves) indicaciones públicas que vienen desde Buenos Aires o las que señalan Luis Arce y David Choquehuanca en La Paz. Parece que los roles se hubieran invertido. Antes desde Palacio se dominaba a los líderes de esos grupos sociales, pero ahora que el jefe fugó, son ellos los que imponen sus criterios.

Sin embargo, la dirigencia del MAS es la responsable final de lo que sucede, en primer lugar porque durante años impulsó una visión dicotómica de la realidad, de buenos y malos, de abusados y abusivos, de sojuzgados y patrones. No buscó la unión nacional y menos un diálogo intercultural e interregional, sino la manipulación de sus grupos afines para favorecer los intereses del partido. En segundo lugar, porque en octubre y noviembre del año pasado, Morales pintó a la oposición a su régimen como racista y despótica y por ello pidió a sus seguidores enfrentar en las calles a los manifestantes contrarios a su régimen. Por lo visto le creyeron y ahora están en pie de guerra en decenas de puntos de bloqueo en todo el país. Ha habido, por ello, un efecto búmeran: ahora ya no aceptan ninguna condición para deponer sus actitudes y hasta rechazan las indicaciones del MAS. Tampoco se puede descartar que quieran cupos en las listas de candidatos de ese partido a cambio de volver al redil.

Todas estas son malas noticias para el trío Morales-Arce-Choquehuanca: controle o no a esas organizaciones sociales, para la ciudadanía es el MAS el que está causando hoy tanta zozobra, que incluye que los hospitales no tengan oxígeno y que mueran pacientes en ambulancias bloqueadas en carreteras. Cocaleros armados y en motocicletas, campesinos negando el paso de implementos médicos, aymaras ensayando gritos militares y haciendo arengas a favor de una guerra civil es lo menos que necesita hoy el partido de Morales. El MAS ya estaba bajando en las encuestas y esto podría afectar más aún sus opciones de votación, lo que podría definir por años una nueva correlación de fuerzas.

Es posible que Arce y Choquehuanca estén exasperados, igual que su jefe, por la situación actual, pero tampoco han tenido la hidalguía y la valentía para realizar un llamado firme y público a que estos abusos terminen, independientemente de que les hicieran caso o no los grupos involucrados.

La irracionalidad del MAS y su órbita de grupos de presión ha despertado al otro extremo de la política boliviana y le ha dado pretextos para mostrar sus inclinaciones antidemocráticas. El Comité Cívico Pro Santa Cruz, que es el virtual partido político de Luis Fernando Camacho, ha pedido la renuncia del presidente del TSE y que las elecciones se organicen el próximo año. Lo hacen por el simple motivo de que saben que obtendrán un resultado paupérrimo en los próximos comicios. Se llenan de pretextos, como las supuestas deficiencias del padrón y la desproporción urbano-rural en la representación legislativa, para tratar de evitar que haya elecciones el 18 de octubre. Creen, ilusamente, que podrán pescar en río revuelto. Más creo que el río terminará por llevárselos corriente abajo.

Raúl Peñaranda U. es periodista.

https://www.paginasiete.bo/opinion/2020/8/13/los-problemas-de-evo-el-mas-264322.html

From the phone: “.. burn, destroy, block the food and oxygen …!! fence … or do you need money?” … Reply: “we’re on top of that dear chieftain … no, we lack nothing…” Banner reads: : “COB mandatory control of blockers” – El Diario 8/14/2020

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