By Brújula Digital:
After forming a bloc that sustained road blockades for 50 days, the leaders of the COB, the Túpac Katari organization, and Senator Condori have fallen out and are now attacking one another. The Evo-aligned movement has also entered the fray.

Condori, Salazar, and Argollo after sealing their pact on May 11 in El Alto / Social Media
Condori against Salazar, Salazar against Condori; the Evo movement against the COB, the Túpac Katari organization against the COB, and everyone against Argollo. The alliance that kept the protests and road blockades going and paralyzed the country has collapsed amid mutual accusations.
On Friday the 19th, the Bolivian Workers’ Center (COB) signed an agreement with the government and instructed protesters to end the mobilizations. The following day, the Túpac Katari Departmental Federation of Peasant Workers of La Paz rejected COB leader Mario Argollo and announced it would continue the struggle. However, showing a lack of coordination within its leadership, some federation officials—without the presence of leader Vicente Salazar—decided on Sunday to enter a temporary pause in order to evaluate measures the government might take under the state of emergency. Then, on Monday, in an official statement, they ordered the reorganization of the 20 provinces and once again criticized Argollo.
Meanwhile, on Sunday, substitute Unidad senator Nilton Condori accused Salazar of receiving money from the government in exchange for abandoning the protests and highway blockades. “The government has told me, and I want everyone to know, brothers and sisters, that Salazar, the departmental executive leader, received Bs 50,000 every month for his executive committee. The government provided Bs 50,000, plus political quotas in the Indigenous Fund. One of his friends works there as a director. In other words, this man (Salazar), brothers and sisters, was co-governing, while making the people endure 50 days of struggle,” the legislator said during a meeting with his supporters.
This Tuesday, Vicente Salazar responded. He said the peasants are “upset” by Condori’s “slander,” called him a “Felipillo” (traitor), reminded people that he is a senator from the “right-wing Unidad” party, and accused him of dividing social movements. He even suggested that it was Condori who pushed hardest for the blockades to take place. “We have to be very clear. Let us remember what his intentions were. At a public assembly, we said that the population was not yet ready for a blockade, but unfortunately Mr. Condori forced the situation, and today we are seeing the results,” he said.
As for Mario Argollo, since leaving the Casa Grande del Pueblo on Friday night, he has not appeared in public again or issued any statements.
This back-and-forth makes more sense in the broader context. On May 11, during a massive rally in El Alto, the Túpac Katari organization, the COB, the Ponchos Rojos, and other groups, together with Senator Condori, sealed a “Pact of Unity and No Betrayal,” with the sole and non-negotiable objective of forcing President Paz and his government from office. It was at that point that social protests became more radicalized, moving beyond their earlier sector-based demands.
What About the Evo Movement?
Although it was never formally part of the agreement, former president Evo Morales, leaders of the Six Federations of the Tropics, and grassroots groups from the Chapare repeatedly expressed support for the protests and sent reinforcements to marches in La Paz and later to blockade points along highways.
Argollo denied last week that he was aligned with Morales. Salazar made no specific references to him during the protests. As for Condori, on June 17, while justifying the mobilization of his supporters from the La Paz highlands and insisting they were acting in an “organic” manner, he hinted at his distance from Morales and questioned the legitimacy of the Evo-aligned groups’ involvement. “More than 100 people from the Chapare have arrived here. They are clearly being financed. That is what I think and suspect,” he told the media that day.
On Monday the 22nd, after announcing a temporary pause in the protests, Morales stated that his organization had never demanded Paz’s resignation and that such a demand had originated with the COB. At the same event, one of the leaders of the Six Federations was even more explicit about the divisions: “Because of national leaders such as Mario Argollo, this mobilization—these blockades, marches, and protests—has weakened. The people have a memory. They will never forget how they betrayed us behind the people’s backs.”
What had once become a powerful bloc capable of coordinating actions throughout western Bolivia, the tropical region, and even San Julián in Santa Cruz ended in a sudden rupture and an embarrassing exchange of accusations.
BD/MZS
Por Brújula Digital:
Luego de formar un bloque que sostuvo los bloqueos por 50 días, los líderes de la COB, la Túpac Katari y el senador Condori se distanciaron y ahora se atacan. El evismo también entra en el juego.

Condori, Salazar y Argollo tras sellar su pacto, el 11 de mayo en El Alto / RR.SS.
Condori contra Salazar, Salazar contra Condori; el evismo contra la COB, la Túpac contra la COB y todos contra Argollo. La alianza que mantuvo las movilizaciones y bloqueos que paralizaron al país, terminó quebrada y con acusaciones cruzadas.
El viernes 19 la Central Obrera Boliviana firmó un acuerdo con el gobierno e instruyó levantar las movilizaciones, al día siguiente la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari desconoció al líder cobista Mario Argollo y anunció que se mantenía en la lucha. No obstante, dando muestras de descoordinación entre la dirigencia, el domingo unos directivos, sin la presencia del líder Vicente Salazar, determinaron ingresar en un cuarto intermedio para analizar las medidas que tome el gobierno a través del estado de excepción; pero el lunes, en un comunicado institucional, instruyeron la rearticulación de las 20 provincias y volvieron a fustigar a Argollo.
Por otro lado, el domingo el senador suplente de Unidad Nilton Condori acusó a Salazar de recibir dinero del gobierno para desistir de las movilizaciones y bloqueos de carreteras. “Desde el gobierno me han dicho, y quiero que sepan, hermanos, que el Salazar, el ejecutivo departamental, cada mes recibía Bs 50.000 para su comité ejecutivo. El gobierno daba Bs 50.000, y su cuoteo político (en) el fondo indígena. Ahí trabaja como director su amigo. O sea, este señor (Salazar), hermanos, estaba cogobernando y al pueblo nos ha hecho dilatar 50 días”, dijo el legislador en una reunión con sus afines.
Este martes Vicente Salazar salió a contestar. Dijo que los campesinos están “molestos” por las “difamaciones” de Condori, lo llamó “Felipillo”, recordó que es senador por el “derechista Unidad” y lo acusó de dividir los movimientos sociales. Es más, dejó entrever que fue Condori quien persistió para que se lleven adelante los bloqueos. “Hay que ser bien claro. Recordemos cuáles eran sus intenciones. En un cabildo, decíamos que la población todavía no estaba dispuesta para ir a un bloqueo, pero lamentablemente el señor (Condori) forzó esta situación y hoy estamos viendo el resultado”, sostuvo.
En cuanto a Mario Argollo, desde que salió de Casa Grande del Pueblo, la noche del viernes, no volvió a aparecer en público ni emitir pronunciamiento alguno.
Este idea y vuelta cobra sentido con el contexto completo. El 11 de mayo en un acto masivo en El Alto la Túpac Katari, la COB, los Ponchos Rojos y otras organizaciones, además del senador Condori, sellaron un “pacto de unidad y no traición”, con el fin único e irrenunciable de lograr la salida del presidente Paz y su gobierno. Fue ahí cuando se radicalizaron las protestas sociales, hasta entonces más de corte sectorial.
¿Y el evismo?
Aunque nunca fue parte del acuerdo de manera formal, en varias ocasiones el expresidente Evo Morales, dirigentes de las Seis Federaciones del Trópico y bases del Chapare declararon estar a favor de las movilizaciones y enviaron refuerzos a las marchas en La Paz, al inicio y a los puntos de cortes de ruta, después.
Argollo negó la semana pasada estar alineado a Morales, Salazar no hizo referencia específica durante las movilizaciones y, en cuanto a Condori, el pasado 17 de junio, cuando el senador suplente justificaba la movilización de sus afines del altiplano paceño, aseverando que actúan de manera “orgánica”, dejó entrever su distancia con Morales y sus dudas de la legitimidad de su postura. “Aquí han llegado más de 100 chapareños. Ellos sí, evidentemente, deben ser financiados. Yo pienso e intuyo”, dijo ese día en contacto con los medios.
El lunes 22, tras anunciar el cuarto intermedio en sus protestas, Morales dijo que su organización nunca pidió la renuncia de Paz y que esa fue una iniciativa de la COB. En el mismo acto, uno de los dirigentes de la Seis Federaciones fue más explícito en cuanto a las diferencias: “por culpa de dirigentes nacionales como Mario Argollo, esta movilización, los bloqueos, marchas y protestas han flaqueado. El pueblo tiene memoria, nunca se va a olvidar cómo nos han traicionado a costillas y espaldas del pueblo”.
Lo que en un momento llegó a ser un bloque fuerte que logró articulación en todo occidente, el trópico e incluso San Julián en Santa Cruz, terminó en un quiebre brusco y un bochornoso intercambio de ataques.
BD/MZS
