Tag Archives: turmoil

It wasn't a coup, it was an own-goal – No fue golpe, fue autogol

Gustavo Calle writes in Pagina Siete, cartoon at the bottom from the internet:

It wasn’t a coup, it was an own-goal

I always believed that the former political opposition was quite “inefficient” in terms of political action and reaction. Reality, in a little over 13 years, in fact proved me right. The strategy was not its thing. It could hardly be constructed as a political alternative and, in the worst case scenario, after the resignation of Evo Morales, it was very unclear to glimpse in this some possibility of real power. That is why it is clear that the Movement To Socialism (MAS) fell for its own mistakes, not only for those who delegitimized it and caused the emergence in the streets of citizen movements and, subsequently, of several popular sectors divergent to the masismo.

The MAS fell for its clumsiness. If there was a coup to the government of Evo, this came from the “hard wing” of itself. The multiple resignations, after an absurd strategy that sought the power vacuum that opens the return of Evo, ended up giving the command, the direction of the real power, to the government opposition, ironies of politics, precisely to the most radical part of this. I reiterate: I think that in the worst case they were not in a successful political situation. The MAS gave it the opportunity and this, for the first time, acted intelligently, did not hesitate and took it.

That’s right, there was no coup, there was an own-goal.

The fruitless debate about the coup d’etat in the background seeks to save, as many have already reflected, the delegitimized Evo Morales and seeks to exonerate him from the apocalypse generated after his resignation.

The MAS left us with the Democratic Unit (UD) in the Government, left us Añez, Arturo Murillo and the “ministers” of Camacho. If someone must be held responsible for the social catastrophe that came after the irruption of the previous political opposition to the Government, it is the MAS, that elementary.

The former political opposition was in itself a danger, anchored in its class comfort, never struggled to understand the complex Bolivian social formation to act with political prudence regarding it, did not see it as a priority, because, it did not really imagine at the top. That explains why they barely took the reins of the State, used them to structure it according to their interests, to persecute their “enemies” and to repress-intimidate whatever dissident is on the road.

The former political opposition knows that it is not an alternative and that it will hardly have this political opportunity in the future, so it is not interested in generating consensus and staying well with its dissidents; it arrived to take advantage of the power of the State and adjust it to its interests as long as possible.

That’s right, what is happening today is the product of the awkwardness of the MAS, the government of Añez is the Evo’s end of the year gift to the Bolivians. Curiously, there is a learning behind all this and perhaps, it is the “only” good thing that left the masismo: its strategic error is allowing us to see and feel in its own flesh how it governs the right, with what feelings and with what degree of understanding of Bolivian society; as you will see, nothing different from the masismo.

Both extremes see only the part and not the whole, and act in favor of the part at the expense of the whole. In short, the own-goal has pedagogical content and you have to take advantage of the teachings of its repercussions.

Gustavo Adolfo Calle Laime is a Bolivian citizen.

====versión español====

No fue golpe, fue autogol

Siempre creí que la antes oposición política era bastante “ineficiente” en términos de acción y reacción política. La realidad, en un poco más de 13 años, de hecho me daba la razón. La estrategia no era lo suyo. Difícilmente pudo construirse como alternativa política y, en el peor de los escenarios, tras la renuncia de Evo Morales, era muy poco claro vislumbrar en esta alguna posibilidad de poder real. Por eso está claro que el Movimiento Al Socialismo (MAS) cayó por sus propios errores, no solamente por aquellos que lo deslegitimaron y que provocaron la irrupción en las calles de los movimientos ciudadanos y, posteriormente, de varios sectores populares divergentes al masismo.

El MAS cayó por sus torpezas. Sí hubo golpe al gobierno de Evo, este vino desde el “ala dura” del mismo. Las múltiples renuncias, tras una absurda estrategia que buscaba el vacío de poder que aperture el retorno de Evo, terminaron entregándole el mando, la dirección del poder real, a la oposición gubernamental, ironías de la política, justamente a la parte más radical de esta.  Lo reitero: pienso que ni en el peor de los casos ellos se hacían en una situación política de éxito. El MAS le dio la oportunidad y ésta, por primera vez, actuó de manera inteligente, no dudó y la tomó.

Así es, no hubo golpe, hubo autogol.

 El debate infructuoso sobre el golpe de Estado en el fondo busca salvar, como muchos ya han reflexionado, al deslegitimado Evo Morales y busca exculparlo del apocalipsis generado tras su dimisión.

El MAS nos dejó a Unidad Demócrata (UD) en el Gobierno, nos dejó  Añez, Arturo Murillo y a los “ministros” de Camacho. Sí a alguien hay que responsabilizar de la catástrofe social llegada tras la irrupción de la antes oposición política al Gobierno, es al MAS, así de elemental.

La antes oposición política era de por sí un peligro, anclada en su comodidad de clase, jamás se esforzó por comprender la compleja formación social boliviana para actuar con prudencia política respecto a  esta, no lo veía como prioridad, pues, no se imaginaba realmente en la cúspide. Eso explica por qué apenas tomaron las riendas del Estado, las usaron para estructurarlo de acuerdo a sus intereses, perseguir a sus “enemigos” y reprimir-intimidar a cuanto disidente haya en el camino.

La antes oposición política sabe que no es alternativa y que difícilmente tendrá esta oportunidad política en un futuro, por eso no le interesa generar consenso y quedar bien con sus disidentes; llegó para aprovechar el poder del Estado y ajustarlo a sus intereses mientras se pueda. 

Así es, lo que está pasando hoy es producto de las torpezas del MAS, el gobierno de Añez es el obsequio de fin de año de Evo a los bolivianos. Curiosamente hay un aprendizaje detrás de todo esto y tal vez, es lo “único” bueno que dejó el masismo: su error estratégico nos está permitiendo ver y palpar en carne propia cómo gobierna la derecha, con qué sentimientos y con qué grado de comprensión de la sociedad boliviana; como verán, nada diferente al masismo.

 Ambos extremos ven sólo la parte y no el todo, y actúan a favor de la parte en desmedro del todo. En fin, el autogol tiene contenido pedagógico y hay que aprovechar las enseñanzas de sus repercusiones.

Gustavo Adolfo Calle Laime es ciudadano boliviano.

https://www.paginasiete.bo/opinion/2019/12/27/no-fue-golpe-fue-autogol-241598.html

Bolivian Thoughts opinion: While the author describes perfectly how bad was the former president for Bolivia, his political bias ends up blaming the right, trying to diminish the opposition. The truth is that most of the Bolivian society was fed up with this egomaniac autocrat. We all knew how hard would be to rebuild, after over 16 years of political turmoil, under a coca grower who let narcotrafficking take control of central Bolivia in the Chapare. After wasting over $160 billion dollars with useless projects and overall corruption of the civil service. It is not going to be any easier, just see how Argentinians went back to support the Fernandez/Kirchner demagogue and corrupt government, back into power. It is not easy for Bolivia to acknowledge how deep the narcotrafficking has set foot in our public/private ventures. Not easy but ew took the first step and succeeded!

Opinión Bolivian Thoughts: Si bien el autor describe perfectamente cuán malo fue el ex presidente para Bolivia, su sesgo político termina culpando a la derecha, tratando de disminuir a la oposición. La verdad es que la mayoría de la sociedad boliviana estaba harta de este autócrata ególatra. Todos sabíamos lo difícil que sería reconstruir, después de más de 16 años de agitación política, bajo un cocalero que permitió que el narcotráfico tomara el control del centro de Bolivia en el Chapare. Después de malgastar más de $160 mil millones de dólares con proyectos inútiles y corrupción general del servicio civil. No va a ser más fácil, solo vean cómo los argentinos volvieron a apoyar al gobierno demagogo y corrupto de Fernández/Kirchner, de vuelta al poder. No es fácil para Bolivia reconocer cuán profundo ha sido el narcotráfico en nuestras empresas públicas/privadas. No fue fácil, pero ¡dimos el primer paso y lo logramos!