By Erika Segales, El Deber:
From Soft Loans to Free Transit: Economic Recovery Roadmap Takes Shape After Blockades

The productive sector nationwide was affected by the disruption of the logistics chain
Bolivia’s productive sectors are outlining an economic recovery plan that includes financial relief measures and a Family Bonus to stimulate domestic demand. They are also calling for structural reforms, such as free-transit and investment laws
The Bolivian economy is beginning to shape an agenda for emerging from the crisis caused by more than 50 days of blockades, with proposals ranging from soft loans, tax deferrals, and recovery funds to demands for free transit in order to resume production.
The common diagnosis among industrialists, small-business owners, transport operators, and logistics providers is that the country has entered a phase of economic and social exhaustion that is already affecting employment, investment, and consumption.
“It is time to reactivate ourselves and see how we are going to overcome these 51 days of blockades,” said Gonzalo Morales, president of the National Chamber of Industries (CNI), noting that the sector has already presented an “Economic and Employment Recovery Plan.”
One of the areas of greatest consensus among sectors was the need to inject liquidity into companies and productive units that exhausted their working capital during the blockades.
The industrial proposal calls for a 90-day deferral of VAT (IVA), Transaction Tax (IT), RC-IVA, and Corporate Income Tax (IUE) payments corresponding to May and June, as well as grace periods for productive-sector loans.
CNI advisor Hugo Siles stated that the objective is to prevent a lack of liquidity from deepening the economic slowdown. In that regard, he proposed a recovery and economic reconstruction fund financed with support from multilateral organizations, along with productive loans exceeding Bs 13 billion and a Bs 1,000 Family Bonus for 3.5 million people to revive domestic demand.
Edwin Fernández, president of the National Confederation of Micro and Small Enterprises (Conamype), warned that thousands of producers were left with immobilized merchandise, unfulfilled contracts, and difficulties in replenishing capital.
“They have plunged us into a catastrophe. Microentrepreneurs have lost merchandise that cannot be recovered until the next season. With what capital are we supposed to reactivate ourselves?” Fernández asked.
He said the sector is requesting a freeze on loan payments for at least six months, the reactivation of low-interest soft loans through the Productive Development Bank (BDP), and a differentiated tariff policy for importing manufacturing inputs.
This is coupled with demands to strengthen the fight against smuggling and unfair competition, a recurring concern within the manufacturing sector.
The transportation sector has also raised the need to refinance debts, reschedule loans, and provide tax relief. Álvaro Ayllón, representative of the Departmental Transport Chamber of La Paz (Cadetran), said that more than 50 days of inactivity consumed the sector’s operating reserves.
He stressed the need for an operating-capital recovery fund and guarantees of fuel supply to reactivate the logistics chain.
Ayllón noted that the sector is currently facing container demurrage charges imposed by shipping companies and is seeking waivers in coordination with the Ministry of Public Works.
Beyond emergency measures, several sectors agreed that recovery will require clear rules to encourage new investment.
The industrial proposal includes the approval of an investment law aimed at providing tax stability, legal certainty, customs facilitation, streamlined procedures, and mechanisms to encourage both domestic and foreign private investment.
The agenda also includes a free-transit law, a long-standing demand from representatives of the productive sector.
From the foreign trade sector, Silvia Quevedo, general manager of AG Logistics SRL and co-founder of Amecómex Bolivia, stated: “The government must provide certainty and guarantees that it will not allow a single blockade again. This way of protesting is contrary to economic activation.”
Economic recovery also depends on normalizing foreign trade flows. Quevedo highlighted the need to promote faster customs procedures supported by technology.
Giovanni Villanueva, former president of the Bolivian Association of Inbound Tourism (Abatur), emphasized that recovery in the tourism sector will depend on rebuilding the country’s image, guaranteeing safety and mobility conditions, and accelerating the implementation of an open-skies policy.
Por Erika Segales, El Deber:
De créditos blandos a libre transitabilidad, perfilan ruta económica posbloqueos

El aparato productivo a nivel nacional se vio afectado por la ruptura de la cadena logistíca
Los sectores productivos delinean un plan de reactivación económica que incluye alivios financieros y un Bono Familia para dinamizar la demanda interna. También exigen medidas estructurales, como leyes de libre transitabilidad y de inversiones
La economía boliviana comienza a perfilar una agenda de salida a la crisis provocada por más de 50 días de bloqueos, con propuestas que van desde créditos blandos, diferimientos tributarios y fondos de reactivación, hasta la exigencia de libre transitabilidad para retomar la producción.
El diagnóstico común entre industriales, microempresarios, transportistas y operadores logísticos, es que el país entró en una fase de agotamiento económico y social que ya impacta en el empleo, la inversión y el consumo.
“Es tiempo de reactivarnos, de ver cómo vamos a superar estos 51 días de bloqueo”, expresó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, quien recordó que el sector ya presentó un “Plan de Reactivación Económica y Empleo”.
Uno de los puntos de mayor coincidencia entre los sectores fue la necesidad de inyectar liquidez a empresas y unidades productivas que agotaron su capital de trabajo durante los bloqueos.
La propuesta industrial plantea diferir por 90 días el pago del IVA, IT, RC-IVA e IUE, correspondientes a mayo y junio, además de establecer periodos de gracia para créditos productivos.
El asesor de la CNI, Hugo Siles, sostuvo que el objetivo es evitar que la falta de liquidez profundice la desaceleración económica. En esa línea, propuso un fondo de recuperación y reconstrucción económica financiado con apoyo de organismos multilaterales, acompañado por créditos productivos por más de Bs 13.000 millones y un Bono Familia de Bs 1.000 destinado a 3,5 millones de personas para reactivar la demanda interna.
El presidente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Edwin Fernández, advirtió que miles de productores quedaron con mercadería inmovilizada, contratos incumplidos y dificultades para reponer capital.
“Nos han puesto en una hecatombe. Los microempresarios han perdido mercadería que no se va a poder recuperar hasta la próxima temporada. ¿Con qué capital vamos a reactivarnos?”, cuestionó Fernández.
El dirigente señaló que el sector pide un congelamiento de créditos por al menos seis meses, y la reactivación de créditos blandos con tasas mínimas con el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), además de una política diferenciada de aranceles para la importación de insumos destinados a la manufactura.
A ello se suma la demanda de fortalecer la lucha contra el contrabando y la competencia desleal, una preocupación recurrente en el sector manufacturero.
El sector del transporte también se planteó la necesidad de refinanciar deudas, reprogramar créditos y otorgar facilidades tributarias. El representante de la Cámara Departamental del Transporte de La Paz (Cadetran), Álvaro Ayllón, señaló que los más de 50 días de paralización consumieron los ahorros operativos del sector.
El dirigente expresó que es necesario la apertura de un fondo de recuperación de capital operativo y la necesidad de garantizar el abastecimiento de combustibles para reactivar la cadena logística.
Ayllón indicó que por el momento enfrentan multas por sobreestadías de los contenedores con las navieras y que gestionan una condonación junto al Ministerio de Obras Públicas.
Más allá de las medidas de emergencia, varios sectores coincidieron en que la recuperación requerirá reglas claras para estimular nuevas inversiones.
La propuesta industrial incorpora la aprobación de una ley de inversiones orientada a brindar estabilidad tributaria, seguridad jurídica, facilidades aduaneras, simplificación de trámites y mecanismos que incentiven la inversión privada nacional e internacional.
La agenda también incluye una ley de libre transitabilidad, una demanda reiterada por representantes del aparato productivo.
Desde el comercio exterior, Silvia Quevedo, gerente general de AG Logistics SRL y cofundadora de Amecómex Bolivia, sostuvo: “El Gobierno tiene que dar certeza y garantía de que no permitirá un solo bloqueo más. Esta manera de protestar es contraria a activar una economía”, afirmó.
La recuperación económica también pasa por normalizar los flujos de comercio exterior. Quevedo destacó la necesidad de impulsar procesos aduaneros más ágiles y apoyados en tecnología.
El expresidente de la Asociación Boliviana de Turismo Receptivo (Abatur), Giovanni Villanueva, enfatizó en que la recuperación para el sector dependerá de reconstruir la imagen del país y garantizar condiciones de seguridad y movilidad, pero además de agilizar la política de cielos abiertos.
