Editorial, El Diario:
The Bolivian economy has entered its fourth year of recession and, in this way, the decline of the Gross Domestic Product threatens the future of the national economy. Data from the World Bank and the International Monetary Fund show these characteristics, underscoring that Bolivia’s GDP has suffered an extraordinary drop which, naturally, is the result of twenty years of MAS governments, led by Evo Morales Ayma and Luis Arce Catacora.
This serious situation is mainly due to the fact that production in the country is disappearing. The word “production” is no longer taken into account either among the people or within official spheres, and what is now expected is the arrival of foreign aid or the allocation of subsidies for national productive activities.
Apparently, people now think only of trade as the solution to the crisis, an erroneous view preached by political parties both inside and outside the government. It is ignored that production is linked to the labor force and to the creation of factories, companies, and goods necessary for the existence of human society. In Bolivia, the lack of production policies has led to the belief that trade is the sole cause of progress, and for that reason there are more merchants than consumers. Obviously, GDP shows the collapse of this factor to incredible levels. We now almost only consume and do not produce.
In this regard, it is necessary to emphasize that GDP consists of the set of goods and services produced within the national territory, regardless of the nationality of the producers. It is, consequently, the sum of all the values added by companies and productive administrations located within a given territory (whatever their nationality), to which VAT and customs duties are added in order to impose taxes on products.
Therefore, if in a country like Bolivia those values do not exist, the Gross Domestic Product collapses. Consequently, the work that must be carried out from government spheres is of great responsibility and sacrifice, without merely making speeches or adopting demagogic postures.
The recession is undeniable today in our country and is being addressed with deficiencies in official spheres, which, apparently, consider that things will fix themselves.
Furthermore, many political organizations believe in economic materialism, according to which the only source of development is the economy, forgetting that there are other important sectors such as culture, political ideas, civic institutions, the media, etc., which are not taken into account.
Finally, despite knowing that an excess of public holidays leads to a drop in production and GDP, holidays continue to be decreed, increasing the fiscal deficit and maintaining a gigantic machinery of insensitive and self-satisfied bureaucrats. Worst of all, such measures also hinder production and the development of Bolivian society.
Editorial, El Diario:
La economía boliviana ha ingresado al cuarto año de recesión y, en esa forma, el decrecimiento del Producto Interno Bruto amenaza el futuro de la economía nacional. Los datos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional muestran esas características, subrayando que el PIB boliviano sufrió una baja extraordinaria que, naturalmente, es producto de la etapa de veinte años de gobiernos masistas, a cargo de Evo Morales Ayma y Luis Arce Catacora.
Esa grave situación de gravedad se debe, principalmente, a que en el país la producción está desapareciendo. La palabra producción ya no es tomada en cuenta ni en el pueblo ni en las esferas oficiales y lo que ahora se espera es la llegada de ayuda extranjera o la asignación de subvenciones para actividades productivas nacionales.
Al parecer ahora solo se piensa en el comercio para resolver la crisis, opinión errada y predicada por partidos políticos dentro y fuera del gobierno. Se ignora que la producción está relacionada con la fuerza de trabajo y creación de fábricas, empresas y objetos necesarios para la existencia de la sociedad humana. En Bolivia, la falta de políticas de producción ha determinado que se crea que el comercio es la única causa del progreso y por ello hay más comerciantes que consumidores. Obviamente, el PIB muestra el derrumbe de este factor hasta niveles increíbles. Ya casi solo consumimos y no producimos.
Al respecto, es necesario remarcar que el PIB consiste en el conjunto de los bienes y servicios producidos en el territorio nacional, cualquiera que sea la nacionalidad de los productores. Es, en consecuencia, la suma del conjunto de valores añadidos por las empresas y las administraciones productivas situadas en el interior de un territorio determinado (cualquiera sea su nacionalidad), a la que se añade el IVA y los derechos de aduana para establecer gravámenes a los productos.
Por tanto, si en un país, como Bolivia, no hay esos valores, el Producto Interno Bruto se derrumba. En consecuencia, el trabajo que se tiene que realizar desde las esferas de gobierno, es de gran responsabilidad y sacrificio, sin hacer solo discursos ni adoptar poses demagógicas.
La recesión, es indiscutible hoy en nuestro país y es atendida con deficiencias en esferas oficiales, que, al parecer, consideran que las cosas se arreglan por sí mismas.
Además, muchas organizaciones políticas creen en el materialismo económico, según el cual la única fuente de desarrollo es la economía, olvidando que existen otros sectores importantes, como la cultura, las ideas políticas, instituciones cívicas, medios de comunicación, etc., que no son tomados en cuenta.
Finalmente, a pesar de que se sabe que el exceso de feriados produce la caída de la producción y el PIB, se sigue decretando días festivos, aumentando el déficit fiscal, manteniendo una gigantesca maquinaria de burócratas insensibles y satisfechos. Lo peor es que tal medida también frena la producción y el desarrollo de la sociedad boliviana.
https://www.eldiario.net/portal/2026/04/16/entre-la-recesion-y-el-aumento-de-feriados/
