By Guido Añez, Eju.tv:

I just watched the debate among five presidential candidates, and I’m glad that after so many years, there’s finally a discussion of ideas.
I believe some aspects need to be refined to make the debate less tedious and unproductive.
You can’t group together candidates who, according to the same network’s own polls, are leading, with candidates who have no chance of reaching the presidency. In the case of Jhonny Fernández and Eduardo del Castillo, their percentages could even cost them their legal status as parties.
I didn’t understand Red Uno’s position on this; that decision undermines the seriousness of the debate. It should have been between the top five in the poll, and if someone doesn’t show up, leave their podium empty.
Everywhere in the world, debates are held among candidates who have a real chance of becoming president.
Samuel Doria Medina and Jorge Tuto Quiroga, even though they weren’t sharp and didn’t take full advantage of their time, are the ones with the best sense of statecraft. They have a clearer idea of how to tackle the economic crisis and how to get Bolivian families out of this distressing situation.
Manfred Reyes Villa lacks a sense of state; he’s a good mayor, but if you analyze his remarks and proposals, they are weak, unrealistic, and unsustainable.
Jhonny Fernández is a professional demagogue—aggressive, out of place, waving fake documents. He presents himself as a presidential candidate while being the worst mayor Santa Cruz has ever had, and he talks in total contradiction to what he does in our city’s municipal government.
I was shocked by Eduardo del Castillo’s cynicism. According to him, he has nothing to do with what’s happening in the country. He spoke as if he weren’t part of the worst government Bolivia has had, acting oblivious to all the injustices committed by the administration he is part of. As if he weren’t part of the mafia that rules us.
It’s inconceivable that the enforcer of this government—the one who surrounded Santa Cruz during the census strike, the one who jailed Jeanine Añez, who kidnapped our governor Luis Fernando Camacho, who imprisoned Marco Pumari, who fractured Santa Cruz’s institutions and weakened our civic committee—shows up in our city posing as a great democrat, as if he hadn’t done anything during his repressive and corrupt tenure as Minister of Government.
And it’s very sad that not a single candidate confronted him with this situation. They all come to Santa Cruz to seek votes but won’t go all in for the political prisoners from Santa Cruz, for those in exile, for those being politically persecuted.
There are many issues still pending, it left us wanting more—but it’s a start.
Por Guido Añez Moscoso, Eju.tv:

Acabo de ver el debate entre cinco candidatos a la Presidencia, celebro que después de muchos años haya una discusión de ideas.
Creo que falta afinar algunos temas para no hacer tan tedioso e improductivo un debate.
No se pueden juntar candidatos que la misma red televisiva en sus encuestas, están de primeros, con candidatos que no tienen posibilidades de llegar a la Presidencia, y en el caso de Jhonny Fernández y Eduardo del Castillo, sus porcentajes los pueden hacer perder su personería jurídica.
No entendí esa posicion de la Red Uno, esa situación le quita seriedad al debate, este debería ser entre los cinco primeros de la encuesta, y aquel que no se presenta, dejar el atril vacío.
En todas partes del mundo, los debates es entre candidatos que tienen posibilidades de llegar a la Presidencia.
Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga, pese a no estar finos y haber aprovechado cada una de sus participaciones, son los que tienen mejor visión de Estado, están más claros en cómo combatir la crisis económica y en cómo salir de la situación angustiante que viven las familias bolivianas.
Manfred Reyes Villa no tiene visión de Estado, es un buen alcalde, pero si uno analiza sus participaciones y sus propuestas son muy endebles, irreales y poco sostenibles.
Jhonny Fernandez es un demagogo profesional, agresivo, desubicado, mostrando documentos falsos, se presenta como candidato a la Presidencia siendo el peor alcalde que ha tenido Santa Cruz, y hablando todo lo contrario de lo que hace en el gobierno municipal de nuestra ciudad.
Me sorprendió el cinismo de Eduardo del Castillo, no era con él absolutamente nada de lo que está pasando con el país, hablaba como si no fuera parte del peor gobierno de Bolivia, desentendido de toda la iniquidad cometida en la gestión de la cual él ha sido parte. Él no era parte de la mafia que nos gobierna.
Es inconcebible que al represor de este Gobierno, el que nos rodeó Santa Cruz en el paro por el censo, el que metió presa a Jeanine Añez, el que secuestro a nuestro gobernador Luis Fernando Camacho, el que metió preso a Marco Pumari, el que dividió la institucionalidad cruceña, debilitó nuestro comité, se presente en nuestra ciudad como un gran demócrata y como si nada hubiera hecho en su represiva y corrupta gestion de ministro de Gobierno.
Y muy triste que ningun candidato le hubiera echado en cara esta situacion, todos vienen a Santa Cruz a buscar los votos pero no se juegan a fondo por los presos politicos cruceños, por los exiliados cruceños, por los perseguidos politicos cruceños.
Hay muchos temas pendientes, sabor a poco, pero por algo se empieza.
