By Ernesto Estremadoiro, El Deber:
Jubileo Foundation warns of hidden poverty and structural crisis: “Bs 100 is no longer enough to buy food”

The Bolivian peso continues to lose value
Economist Carla Cordero warns that Bolivia is facing a multidimensional crisis that erodes families’ purchasing power, with food inflation surpassing 20% and state measures proving insufficient
The Bs 100 bill has lost its purchasing power in the marketplace. Low-income families can no longer cover their basic food needs, and according to the Jubileo Foundation, the situation could worsen unless urgent structural measures are taken.
Carla Cordero, economist and researcher at the Jubileo Foundation, states that Bolivia is going through a multidimensional crisis — economic, social, political, energy-related, and institutional — that directly impacts people’s well-being. “We are seeing accumulated food inflation exceeding 20% through June, while incomes remain stagnant,” she explained in an interview with the program Wara.
The face of poverty
Cordero questions the official statistics from the INE, which claim that 36 out of every 100 Bolivians live in moderate poverty and 12 in extreme poverty. According to Jubileo, when these figures are adjusted to reflect real inflation, poverty would reach 44% and extreme poverty 18%, revealing the existence of “hidden poor.”
“It’s estimated that a person needs Bs 468 per month to cover a basic food basket. That means living on Bs 15 per day, or five bolivianos per meal. Today, that is unsustainable,” she stressed.
For the Jubileo Foundation, government actions — such as price controls or combating smuggling — are insufficient and short-term. The root of the problem is structural: dollar shortages, falling international reserves, fuel shortages, and the abandonment of agriculture.
“Rural producers can’t plant, harvest, or transport due to a lack of gasoline. This drives up food prices and reduces domestic supply, while many prefer to sell abroad because the parallel exchange rate is more favorable,” Cordero denounced.
60% of food comes from rural areas
Jubileo reminds us that 60% of the food reaching the cities comes from small rural producers, who still work with ecological methods, without GMOs or agrotoxins. “These farmers are the true backbone of Bolivia’s food supply, and today they are facing serious neglect,” the economist warned.
That’s why she proposes support through flexible credit, rural infrastructure, and guaranteed access to diesel and agrochemicals, especially in high-production areas such as the highlands and valleys.
Elections and promises: the need for concrete responses
In the electoral context, the Foundation criticizes the fact that most candidates’ proposals focus on large agribusiness, leaving behind the sectors that truly feed the country. “There’s a lot of generic discourse and few concrete proposals for small producers,” she argued.
She also expressed concern about ideas to unrestrictedly liberalize exports or introduce GMOs, as they could disadvantage the most vulnerable segments of Bolivia’s agricultural sector.
“We cannot sacrifice health, the environment, or our competitive advantage in organic products just for a short-term profitability vision,” she warned.
The FAO’s warning
Cordero clarified that while the FAO does not speak of famine in Bolivia, it does warn of the risk of acute food insecurity: families eating less, lowering the quality of their diets, or even skipping meals due to lack of resources.
“This is not just a perception of hunger; it’s already a daily reality. And if no measures are taken, it could get worse,” she insisted.
With only weeks left before a change in government, Cordero was emphatic: “The least that can be expected from the current government is honesty. To acknowledge the crisis, to make the data transparent, and to leave the way clear so that the next government can act effectively.”
Por Ernesto Estremadoiro Flores, El Deber:
Fundación Jubileo alerta sobre pobreza oculta y crisis estructural: “Con Bs 100 ya no alcanza para alimentarse”

El peso boliviano cada vez pierde valor
La economista Carla Cordero advierte que Bolivia enfrenta una crisis multidimensional que erosiona el poder adquisitivo de las familias, con una inflación alimentaria superior al 20% y medidas estatales que resultan insuficientes
El billete de Bs 100 ha perdido su poder frente a la realidad de los mercados. Las familias de bajos ingresos ya no logran cubrir sus necesidades alimentarias básicas y, según la Fundación Jubileo, esta situación solo podría empeorar si no se adoptan medidas estructurales urgentes.
Carla Cordero, economista e investigadora de la Fundación Jubileo, sostiene que Bolivia atraviesa una crisis multidimensional —económica, social, política, energética e institucional— que impacta directamente en el bienestar de la población. “Estamos viendo una inflación acumulada de alimentos que supera el 20% hasta junio, mientras los ingresos se mantienen estancados”, explicó en entrevista con el programa Wara.
El rostro de la pobreza
Cordero cuestiona las estadísticas oficiales del INE, que señalan que 36 de cada 100 bolivianos viven en pobreza moderada y 12 en pobreza extrema. Según Jubileo, al ajustar estas cifras a la inflación real, la pobreza alcanzaría al 44% y la extrema al 18%, lo que revela la existencia de “pobres ocultos”.
“Se calcula que una persona necesita Bs 468 al mes para cubrir su canasta básica de alimentos. Eso significa vivir con Bs 15 por día, es decir, cinco bolivianos por comida. Hoy eso es insostenible”, subrayó.
Para la Fundación Jubileo, las acciones del Gobierno —como el control de precios o la lucha contra el contrabando— son insuficientes y de corto alcance. El origen del problema es estructural: escasez de dólares, caída de las reservas internacionales, desabastecimiento de combustibles y abandono del agro.
“El productor rural no puede sembrar, cosechar ni transportar por falta de gasolina. Esto encarece los alimentos y reduce la oferta interna, mientras que muchos prefieren vender en el exterior porque el tipo de cambio paralelo les resulta más conveniente”, denunció Cordero.
El 60% de los alimentos viene del campo
Jubileo recuerda que el 60% de los alimentos que llegan a las ciudades proviene de pequeños productores rurales, quienes aún trabajan con métodos ecológicos, sin transgénicos ni agrotóxicos. “Estos agricultores son los verdaderos sostenes de la alimentación en Bolivia, y hoy enfrentan un abandono preocupante”, alertó la economista.
Por eso, propone apoyo con créditos flexibles, infraestructura rural y garantía de abastecimiento de diésel y agroquímicos, especialmente en zonas de alta producción como el altiplano y los valles.
Elecciones y promesas: la necesidad de respuestas concretas
En el contexto electoral, la Fundación cuestiona que las principales propuestas de los candidatos giren en torno a la gran agroindustria, dejando de lado a los sectores que realmente alimentan al país. “Hay mucho discurso general y poca propuesta concreta para el pequeño productor”, reclamó.
También expresó preocupación por las ideas de liberar irrestrictamente las exportaciones o implementar transgénicos, ya que podrían poner en desventaja al sector más vulnerable del agro boliviano.
“No podemos sacrificar la salud, el medioambiente ni nuestra ventaja competitiva en productos ecológicos solo por una visión de rentabilidad inmediata”, advirtió.
La advertencia de la FAO
Cordero aclaró que, aunque la FAO no habla de hambruna en Bolivia, sí advierte sobre el riesgo de inseguridad alimentaria aguda: familias que comen menos, bajan la calidad de su dieta o incluso se saltan comidas por falta de recursos.
“No es solo una percepción de hambre, ya es una realidad cotidiana. Y si no se toman medidas, podría empeorar”, insistió.
A pocas semanas del cambio de Gobierno, Cordero fue enfática: “Lo mínimo que se espera del actual Gobierno es honestidad. Que sincere la crisis, que transparente los datos y deje el camino abierto para que el próximo Gobierno pueda actuar con eficacia”.
