Daily Archives: July 13, 2020

Time for renouncement – Tiempo de renunciamiento

Manfredo Kempff writes in El Deber:

Time for renouncement

The poker of aces to leave MAS without the slightest chance would have been made up of Jeanine Añez, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho and Tuto Quiroga. However, April Fool’s Day is far away, and we know that at the moment putting together just a couple of aces is somewhat complicated. Even Minister Murillo’s good wishes for an Añez-Mesa approach were smashed, by MAS, of course, and, last but not least, by the Government itself, when Samuel Doria Medina said that they were Murillo’s unsuccessful speculations, almost giving the impression that he was crazy.

Although the elections scheduled for September 6 are unfeasible because absenteeism will invalidate them a priori, it is time for those who do not sincerely want the return of MAS to power (read Evo Morales), do something to stop a Masismo that, from the Legislative Assembly, is trying to overthrow Mrs. Añez, not approving international credits to combat the Chinese plague and rejecting the promotion to generals in the Armed Forces, creating what they know best: chaos.

It means that the time has come for renouncements so that we do not have the MAS back in power and with a parliamentary majority, to top it all off. It is not possible that if in less than two months there will be elections (we hope not), the opponents of Evo Morales, those who struggled or benefited from his scandalous flight, cannot build a solid front that gives people confidence.

I do not personally know President Jeanine Añez, but I admire and respect her very much. It would never occur to me to write something against the person who had the courage and the decision to claim her place in history, when Bolivia lived a night of uncertainty after Morales’ flight; when the Palace and the Great House of the People were deserted, with the risk that, for lack of authority, the mob would occupy their facilities. Mrs. Añez did very well, formed a good cabinet of ministers on the go, pacified the cities that were being subjugated by orders of the escaped Morales, and gave us a break, but also hope. However, she made the mistake of hearing the siren chants and running for the presidency for the May 3 elections. I do not deny that I liked her attitude then, but, without a doubt, it was a mistake.

Now, Jeanine Añez would have to have the support of Carlos Mesa, if she wants to win the election, because Camacho’s support will never be achieved, since Luis Fernando feels cheated by her, although in politics everything can be reversed. And Mesa will never give up his right to run, because he rightly says that, thanks to his candidacy, the “useful vote”, Evo Morales was forced to carry out the fraud. It is true. He ordered the fraud to avoid the ballot, which caused the blockades in Santa Cruz, and that brought Camacho’s reckless action in La Paz, the “revolution of the pititas” was unleashed, and the escape of the cocalero chief. Obviously, if Morales did not defraud the voters, at this moment the President of the Republic would be Mesa. Is he going to give Jeanine his place, then?

I can’t fit in well with everyone, nor am I interested at this point. There are those who appreciate what I write and those who do not. As the only thing that matters to me (as it mattered to me in October) is that the MAS does not have the power, I dare to suggest to the president that she resign her candidacy if she is not going to reach 40% of the vote or close to that. I’m not the one to demand anything from her, but sitting down with Mesa to talk patriotically would be the healthiest thing.

It is regrettable that Mesa has made so many mistakes with Santa Cruz that there is no reason to remember them because it is unworthy. That he also failed with his rapprochement to Morales a while back. Furthermore, Mesa must understand that Bolivians are not going to accept that he wants to decide everything and that he proudly rejects what, for example, he calls “pressure” for the constitution of parliamentary lists. Let him know that, if Mrs. Añez and Camacho himself open the way for the presidency, we will again use the “useful vote,” not the desired vote. And that, in addition, he will only have traveled half the way, because he still has to beat the MAS, favored by the voter registration and the electoral constituencies, which is not an easy task.

====versión español====

Tiempo de renunciamiento

Manfredo Kempff escribe en El Deber:

El póquer de ases para dejar sin la menor chance al MAS, habría sido el conformado por Jeanine Añez, Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y Tuto Quiroga. Sin embargo, el Dia de los Inocentes está lejano, y sabemos que en este momento armar tan solo un par de ases es algo complicado. Hasta los buenos deseos del ministro Murillo de una aproximación Añez-Mesa, quedaron hechos trizas, por el MAS desde luego y, por si fuera poco, desde el propio Gobierno, cuando Samuel Doria Medina, dijo que eran elucubraciones inconsultas de Murillo, casi dando la impresión de que estaba chalado.

No obstante que las elecciones previstas para el 6 de septiembre son inviables porque el ausentismo las va a invalidar a priori, ya es hora de que quienes no deseen sinceramente el retorno del MAS al poder (léase Evo Morales), hagan algo para frenar a un masismo que, desde la Asamblea Legislativa, está pretendiendo derrocar a la señora Añez, no aprobando los créditos internacionales para combatir la peste china y rechazando el ascenso a generales en las FFAA, creando lo que más saben hacer: caos.

Quiere decir que ha llegado el tiempo de los renunciamientos para que no tengamos al MAS de retorno en el poder y con mayoría parlamentaria, para colmo. No es posible que si en menos de dos meses habrá elecciones (esperamos que no), los adversarios de Evo Morales, aquellos que se esforzaron o se beneficiaron con su escandalosa fuga, no puedan armar un frente sólido que dé confianza a la gente.

No conozco personalmente a la presidente Jeanine Añez, pero la admiro y la respeto mucho. Jamás se me ocurriría escribir algo en contra de la persona que tuvo el coraje y la decisión de reclamar su lugar en la Historia, cuando Bolivia vivía una noche de incertidumbre luego de la huida de Morales; cuando el Palacio y la Casa Grande del Pueblo estaban desiertos, con el riesgo de que, a falta de una autoridad, la chusma ocupara sus ambientes. Lo hizo muy bien la señora Añez, conformó un buen gabinete de ministros sobre la marcha, pacificó las ciudades que estaban siendo avasalladas por órdenes del fugado Morales, y nos dio un respiro, pero, además, esperanza. Sin embargo, cometió el error de oír los cantos de sirena y de lanzarse de candidata a la Presidencia para las elecciones del 3 de mayo. No niego que a mí me gustó su actitud entonces, mas, sin duda, fue una equivocación.

Ahora, Jeanine Añez tendría que contar con el respaldo de Carlos Mesa, si quiere ganar la elección, porque el apoyo de Camacho no lo va a conseguir nunca, ya que Luis Fernando se siente engañado por ella, aunque en política todo puede revertirse. Y Mesa jamás cederá su derecho a candidatear, porque dice, con razón, que, gracias a su candidatura, al “voto útil”, Evo Morales se vio obligado a realizar el fraude. Es cierto. Ordenó el fraude para evitar el balotaje, que provocó los bloqueos en Santa Cruz, y eso trajo la temeraria acción de Camacho en La Paz, se desató la “revolución de las pititas”, y la fuga del jefe cocalero. Evidentemente, si Morales no estafaba a los electores, en estos momentos el presidente de la República sería Mesa. ¿Va a cederle, entonces, su lugar a Jeanine?

No puedo quedar bien con todos, ni me interesa a estas alturas. Hay quienes aprecian lo que escribo y quienes no. Como lo único que me importa (como me importaba en octubre) es que el MAS no tenga el poder, me atrevo a sugerirle a la señora presidente que renuncie a su candidatura si no va a llegar al 40% de la votación o cerca de eso. No soy quién para exigirle nada a ella, pero que se siente con Mesa para conversar patrióticamente sería lo más saludable.

Es lamentable que Mesa haya cometido tantos errores con Santa Cruz, que ya no hay para qué recordarlos porque indigna. Que también haya errado con su acercamiento a Morales, hace un tiempo. Además, Mesa debe entender que los bolivianos no le vamos a aceptar que él quiera decidirlo todo y que rechace, con soberbia, lo que, por ejemplo, llama “presiones” para la constitución de las listas parlamentarias. Que sepa que, si la señora Añez y el propio Camacho le abren el camino a la presidencia, nuevamente iremos a utilizar el “voto útil”, no el voto deseado. Y que, además, solo habrá recorrido la mitad del camino, porque todavía hay que ganarle al MAS, favorecido por el padrón y las circunscripciones electorales, lo que no es moco de pavo.

https://eldeber.com.bo/189586_tiempo-de-renunciamiento