Masismo y narcotráfico – MAS and narcotraffic

Report: Bolivia rises potential cocaine production by 44%

Humberto Vacaflor, El Deber:

El talón del narcotráfico

La vocal Rosario Baptista, del TSE, insiste ahora en la necesidad de revisar el padrón electoral, después de haber alertado, en vano, sobre la existencia de más de un millón de votos ilegales en las elecciones de 2019 y de 2020.

Esto es un dolor de cabeza para el MAS y un jalón de orejas para quienes dicen ser opositores, pero que reconocen a ese partido haber obtenido 53% de los votos en octubre en 2020.

Es cierto, la revolución de las pititas, esa que hizo escapar como una rata al cocalero Morales, no fue representada bien por el gobierno que le sucedió, pero eso no significa que quienes expulsaron al dictador acepten que el fraude se mantenga intacto.

Luis Arce fue tan legítimo en 2020 como lo era el cocalero Morales el octubre de 2019. El mismo esquema de fraude los había encumbrado a los dos: el primero tuvo que huir por sus pecados anteriores, como el 21-F, mientras que el segundo fue aceptado porque, al fin y al cabo, no era el cocalero.

Pero el millón cien mil votos de la “ayuda venezolana” se contaron en ambas elecciones, aunque en la primera no pudieron pasar, pero quedaron en el registro y en la conciencia de la vocal Rosario Baptista, quien seguramente se preocupa por su país y no quiere que un fraude tan grande se mantenga en el sistema electoral, distorsionando los resultados.

Ella había denunciado la existencia de un “padrón paralelo” que se aplica en las elecciones, pero su palabra no fue tomada en cuenta por el TSE y ahora, con cierta timidez, dice que sería muy oportuno revisar el padrón electoral cuando que no hay elecciones a las vista.

Todo esto comienza en septiembre de 2009, cuando una delegación de “voluntarios” venezolanos, empeñada en ayudar al cocalero Morales, hizo la proeza de inscribir a un millón cien mil bolivianos en el padrón en apenas diez días. La proeza pasó inadvertida porque eran los días en que los mandatos del comandante Chávez se cumplían sin chistar.

Ningún tribunal del partido del cocalero hizo homenajes a los héroes venezolanos que habían inflado de esa manera el padrón electoral para poner esa arma al servicio de la revolución continental. Un aporte inmoral y torcido, pero un aporte que Bolívar habrá de perdonar, decían.

Pues, ahora la tozudez y la valentía de la vocal Baptista nos recuerda a los bolivianos que vivimos sobre un fraude, que respiramos fraude. Y apunta el lugar exacto del talón de Aquiles del poder político del narcotráfico.

The heel of drug trafficking

The electoral judge Rosario Baptista, of the TSE, now insists on the need to review the electoral roll, after having warned, in vain, about the existence of more than one million illegal votes in the 2019 and 2020 elections.

This is a headache for the MAS and a slap on the wrist for those who claim to be opponents, but who acknowledge that party having obtained 53% of the votes in October 2020.

It is true, the revolution of the pititas, the one that made the coca grower Morales escape like a rat, was not well represented by the government that succeeded him, but that does not mean that those who expelled the dictator accept that the fraud remains intact.

Luis Arce was as legitimate in 2020 as the cocalero Morales was in October 2019. The same fraud scheme had elevated them both: the first had to flee for his previous sins, such as 21-F, while the second he was accepted because, after all, he was not the cocalero.

But the one million one hundred thousand votes of the “Venezuelan aid” were counted in both elections, although in the first they could not pass, but they remained in the registry and in the conscience of the electoral judge Rosario Baptista, who surely cares about her country and does not want such a big fraud to remain in the electoral system, distorting the results.

She had denounced the existence of a “parallel register” that is applied in elections, but her word was not taken into account by the TSE and now, with a certain timidity, she says that it would be very opportune to review the electoral register when there are no elections. in sight.

All this began in September 2009, when a delegation of Venezuelan “volunteers”, determined to help the coca grower Morales, did the feat of registering one million one hundred thousand Bolivians in the registry in just ten days. The feat went unnoticed because those were the days when Commander Chávez’s mandates were carried out without question.

No court of the cocalero party paid tribute to the Venezuelan heroes who had inflated the electoral roll in this way to put that weapon at the service of the continental revolution. An immoral and crooked contribution, but a contribution that Bolívar will have to forgive, they said.

Well, now the stubbornness and courage of judge Baptista reminds us Bolivians that we live on fraud, that we breathe fraud. And she points to the exact location of the Achilles heel of the political power of drug trafficking.

https://eldeber.com.bo/opinion/el-talon-del-narcotrafico_236953

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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