Daily Archives: September 10, 2020

Ambición destructiva – Destructive ambition

Editorial, El Diario:

Ambitious seek to destroy the country

All the extreme actions that the people have endured a few weeks ago have come to deeply distress and worry them. Those who are determined to destroy the country seem that they will never measure the consequences of their actions that, almost certainly, could lead to confrontations between persons and peoples until arriving at an indefinable civil war and incalculable in its consequences. In this conflict situation, the incitements to sanity, serenity and respect for the rights of all have not had a greater echo because those who incite violence, hatred and absurd vindictiveness are in charge of putting more fuel in the fire of interests and conveniences, as it takes advantage of people’s credibility, their hopes that promises could come true, that there will be no more lies or deception as they are made to hear and feel because, for the most part, they are citizens who act in good faith, moving away from malice and sectarian conveniences.

But the ambitious only cling to their conveniences, they are in charge of stirring up exalted and criminals who swell ranks of blockers, business and commercial assailants, homes and properties of all kinds to seize everything they can to have means and new allies, that they add to their ranks and help them in the dark race that they have imposed and that, in due course, they transfer candidates and political leaders with a view to gaining support and they do so by showing convenient facets for the campaigns in everything they do, even if hard-fought with clear rules and regulations.

For them there are no virtues and fewer principles and values; the only thing that counts is to satisfy their ambitions and to please those who hire them even to commit outrages of all kinds. They are, then, the ambitious who deceive political parties and organizations that, believing they act in good faith, pay attention to “hear mermaid songs” that lead them down the wrong paths, which are paths of failure and loss of prestige in the face of potential contenders and the population.

The days that pass seem to be of simple existence because life cannot be called what implies unease, restlessness, distrust, fears and even hopelessness and trail of difficulties in the daily life of the population so that it can be another instrument against what instituted, against what the Constitution and the laws allow, because in the people’s feelings it is difficult to believe that there is evil taken to the worst extremes that people did not conceive even in their moments of greatest disappointment and bitterness. But in conflict situations there is no consideration on the part of the wretched who seek to sow difficulties, sorrows and anguish that are the seedbed for confrontations and greater discord.

The characteristic of those past days was that there were many negative statements that only aggravate the problems: The COB decided to continue the blockades “until the TSE fixes the date of elections as they proposed.” The former coca grower president stated that the blockades should not have been lifted and that the President resign (surely for him to assume power through the president of the Senate). He said nothing about the blockade of oxygen tanks that his supporters carried out at various points on the roads. It would take a lot of space to detail the amount of nonsense that was said in those days, but that the people receive with indifference, except for acolytes of the masismo who do not give importance to the health and life of the population. All of them honor their condition of irresponsible wretches who have no feelings and that in order to satisfy their ambitions, the multitude of misfortunes that the people may suffer do not matter.

Ambiciosos buscan destruir el país

Todas las acciones extremas que ha soportado hace algunas semanas el pueblo han llegado a angustiarle y preocuparle profundamente. Quienes se empeñan en destruir el país parece que nunca medirán las consecuencias de sus actos que, casi con seguridad, podrían llegar a provocar enfrentamientos entre personas y pueblos hasta arribar a una guerra civil indefinible e incalculable en sus consecuencias. En esa situación de conflicto, las incitaciones a la cordura, la serenidad y el respeto a los derechos de todos no han tenido mayor eco porque quienes incitan a la violencia, al odio y revanchismos absurdos se encargan de meter más calda al fuego de intereses y conveniencias, ya que se aprovecha la credibilidad de las personas, sus esperanzas puestas en que las promesas podrían ser realidad, que no habrá más mentiras ni engaños conforme se les hace oír y sentir porque, en su mayor parte, son ciudadanos que actúan de buena fe alejándose de malicias y conveniencias sectarias.

Pero los ambiciosos solo se aferran a sus conveniencias, se encargan de soliviantar a exaltados y delincuentes que engrosan filas de bloqueadores, asaltantes de negocios y comercios, de domicilios y propiedades de toda clase para apoderarse de todo lo que pueden para tener medios y nuevos aliados que engrosen sus filas y los ayuden en la carrera tenebrosa que se han impuesto y que, en su momento, trasladan a candidatos y jefes políticos con miras a lograr apoyo y lo hacen mostrando facetas convenientes para las campañas en todo lo que hacen, así esté reñido con normas y disposiciones claras.

Para ellos no hay virtudes y menos principios y valores; lo único que cuenta es satisfacer sus ambiciones y complacer a quienes los contratan incluso para cometer tropelías de toda especie. Son, pues, los ambiciosos que engañan a partidos políticos y organizaciones que creyendo actuar de buena fe hacen caso a “cantos de sirena” que los conduce por senderos equivocados, que son caminos del fracaso y el desprestigio ante posibles contendientes y ante la población.

Los días que pasan parece que fueran de simple existencia porque no se puede llamar vida a lo que implica desazón, intranquilidad, desconfianza, temores y hasta desesperanza y reguero de dificultades en el diario vivir de la población para que pueda ser un instrumento más contra lo instituido, contra lo que permiten la Constitución y las leyes, porque en el sentir del pueblo se hace difícil creer que haya maldad llevada a los peores extremos que la gente no concebía ni en sus momentos de mayor decepción y amargura. Pero en situaciones de conflicto no hay consideración por parte de los miserables que buscan sembrar dificultades, pesares y angustias que son semillero para los enfrentamientos y mayores discordias.

La característica de esos días pasados fue que hubo muchas declaraciones negativas que solo agravan los problemas: La COB decidió continuar los bloqueos “hasta que el TSE fije la fecha de elecciones como ellos propusieron”. El ex presidente cocalero expresó que no debieron ser levantados los bloqueos y que renuncie la Presidenta (seguramente para él asumir el poder mediante la presidenta del Senado). Nada dijo sobre el bloqueo a tanques de oxígeno que sus partidarios llevaron a cabo en diversos puntos de las carreteras. Demandaría mucho espacio detallar la cantidad de dislates que se dijo en esos días, pero que el pueblo recibe con indiferencia, salvo acólitos del masismo que no dan importancia a la salud y vida de la población. Todos ellos hacen honor a su condición de miserables irresponsables que no tienen sentimientos y que con tal de satisfacer sus ambiciones, nada importa la multitud de desgracias que pueda padecer el pueblo.

https://www.eldiario.net/noticias/2020/2020_09/nt200907/editorial.php?n=26&-ambiciosos-buscan-destruir-el-pais

Abecor Sep/7/2020