By Valor Agregado, Facebook:
Two Bolivian Food Traditions Added to UNESCO’s Food Atlas
👉 The chili pepper tradition of Chuquisaca’s traditional cuisine and the ancestral fishing practices of the Weenhayek people have been incorporated into UNESCO’s Food Atlas, an international platform that brings together the world’s most representative food traditions with the goal of preserving and passing on food-related intangible cultural heritage to future generations.
Unlike a cookbook or a gastronomic ranking, the Food Atlas documents the history, knowledge, and practices surrounding food. The project records how communities cultivate, fish, prepare, and share their food, as well as the techniques and knowledge passed down through generations that form part of their cultural identity.
👉 In the case of Chuquisaca’s chili pepper tradition, the Food Atlas shows how this ingredient is part of the region’s gastronomic identity. It presents its varieties, cultivation methods, and use in the traditional cuisine of Sucre and Padilla, where it serves as the foundation of several typical dishes. Producers, restaurants, public markets, and local academic institutions participated in its documentation.
Regarding the traditional fishing practices of the Weenhayek people, the Food Atlas explains the ancestral techniques used by this community in the Pilcomayo River, the use of artisanal fishing nets, and the transmission of this knowledge between generations, a practice closely linked to their way of life. The work involved Weenhayek communities, including Capirendita, in the municipality of Villamontes in Tarija.
👉 The Food Atlas is a UNESCO project developed to document and promote food heritage through field research and audiovisual materials produced in collaboration with the communities themselves.
The inclusion of the Bolivian entries was presented by Alcira Sandoval, representative of UNESCO’s Regional Office in Montevideo; Luis Ontiveros, mayor of Padilla; producer Roberto Balderas; and Lupita Meneses, coordinator of the Food Atlas Bolivia–UNESCO project. Vice Minister of Gastronomy Sumaya Prado also took part in the event.
Research promoted by UNESCO in 16 pilot countries has already identified more than 50 food traditions that are part of this international initiative, which is built through the direct participation of the communities that safeguard this knowledge.
Por Valor Agregado, Facebook:
Dos tradiciones alimentarias de Bolivia ingresan al Food Atlas de la Unesco
El ají de la cocina tradicional chuquisaqueña y la pesca ancestral del pueblo Weenhayek fueron incorporados al Food Atlas de la Unesco, una plataforma internacional que reúne las tradiciones alimentarias más representativas del mundo con el propósito de preservar y transmitir a las futuras generaciones el patrimonio cultural inmaterial vinculado a la alimentación.
A diferencia de un recetario o un ranking gastronómico, el Food Atlas documenta la historia, los conocimientos y las prácticas que rodean a los alimentos. El proyecto registra cómo las comunidades cultivan, pescan, preparan y comparten sus alimentos, así como las técnicas y saberes que han pasado de generación en generación y forman parte de su identidad cultural.
En el caso del ají chuquisaqueño, el Food Atlas muestra cómo este ingrediente es parte de la identidad gastronómica de Chuquisaca. Presenta sus variedades, su cultivo y su uso en la cocina tradicional de Sucre y Padilla, donde es la base de varios platos típicos. En su elaboración participaron productores, restaurantes, mercados populares y la academia local.
Sobre la pesca tradicional del pueblo Weenhayek, el Food Atlas explica las técnicas ancestrales utilizadas por esta comunidad en el río Pilcomayo, el uso de redes artesanales y la transmisión de estos conocimientos entre generaciones, una práctica estrechamente ligada a su forma de vida. El trabajo contó con la participación de comunidades Weenhayek, entre ellas Capirendita, en el municipio tarijeño de Villamontes.
El Food Atlas es un proyecto desarrollado por la Unesco para documentar y difundir el patrimonio alimentario mediante investigaciones de campo y materiales audiovisuales elaborados junto a las propias comunidades.
La incorporación de los contenidos bolivianos fue presentada por la representante de la Oficina Regional de la Unesco en Montevideo, Alcira Sandoval; el alcalde de Padilla, Luis Ontiveros; el productor Roberto Balderas y la coordinadora del proyecto Food Atlas Bolivia-Unesco, Lupita Meneses. Durante el acto también participó la viceministra de Gastronomía, Sumaya Prado.
Las investigaciones impulsadas por la Unesco en 16 países piloto ya identificaron más de 50 tradiciones alimentarias que forman parte de esta iniciativa internacional, construida con la participación directa de las comunidades portadoras de estos conocimientos.
