By Rolando Morales, Brujula Digital:
There Is a Shortage of Professional Cadres
During the government of the MAS, there was a combination of somewhat more or less labor efficiency with somewhat more or less social inclusion. Now, under a middle-class government, it turns out that, in any case, Bolivia does not have a sufficient number of professional cadres for the government and for public and private companies. In this article I propose some hypotheses about this shortcoming and present suggestions to overcome it.
The poor performance of the universities is one of those responsible for this shortcoming. We have somewhat more than 700,000 students (about 10% of the adult population) in public and private universities; however, the Government and companies have difficulty finding well-prepared professionals to carry out different tasks. It is a paradox that is explained, in part, by the low quality of university teaching.
Another reason for this shortcoming is the development within the middle classes of a subculture of exporting children, evidenced by the joy they feel when some of their offspring, having completed university studies abroad, decide to settle outside Bolivia.
That joy has two sources. One, very reasonable, is associated with the lack of transparency in the labor market in Bolivia and, consequently, with employment opportunities. The other, somewhat less reasonable, is the presumption that abroad their children can be happier than in Bolivia. This belief has encouraged thousands of good Bolivian professionals to settle abroad.
There is concern and consensus in Bolivia about the urgent need to improve the quality of university education. A first step in that direction is to reconsider the State–university relationship, shifting the notion of delegation of functions to that of a contractual relationship in which the State becomes a purchaser of educational services and universities the providers, within the framework of respect for university autonomy.
This new approach will allow the State to introduce into the contractual clauses what it expects from the service it is purchasing, for example, with regard to the number and quality of professionals graduating each year and to teaching quality.
Teaching quality must be ensured through hiring by merit or competency examinations of professionals, regardless of where they completed their studies. In particular, it would be good to eliminate all existing obstacles for those who graduate abroad (text taken from Bolivia mirando al futuro by R. Morales, 2024, Plural ed.).
At the same time, it is urgent to democratize the labor market with open calls and appointments through merit-based competitions, especially in the public sector, which is the main employer in Bolivia, and to abandon practices of exclusion for political or other reasons.
In a conversation with Ricardo Alba, an engineer residing in Switzerland, the idea arose of the possibility of using, for the benefit of Bolivia, that enormous contingent of Bolivian professionals who live abroad. They could be very useful in the countries where they reside by providing local advice to our diplomatic and consular services and to the missions that attend different international events.
Taking into account the development of communication media, they could also provide support from where they reside to ministries, governorships, municipalities, to public and private companies, and to scientific development.
To make these ideas a reality, a formal network of Bolivian professionals abroad could be created, with a liaison office in the Foreign Ministry authorized to develop a database of professionals that reports on the geographic distribution of skills and on the willingness to cooperate with the country.
With that information, the liaison office will be able to connect local demanders with qualified professionals abroad for specific advisory work or to hire them for intermittent or permanent periods. An interesting step in this direction would be to integrate them into some corporate boards and into advisory bodies within ministries.
A recurring tendency among good professionals is their desire to transmit their knowledge through university teaching. It would be good for universities to open up the possibility for them to teach remotely with some in-person sessions at the end of the semester. Internet programs could also be developed, open to all who wish to take them, in different disciplines (sciences, mathematics, economics, history, music, etc.).
The liaison office could also organize workshops or seminars on history, the arts, and national reality aimed at our compatriots who live abroad. With goodwill and by using what is available, many problems can be overcome.
Rolando Morales Anaya is a Doctor of Economics.
Por Rolando Morales, Brujula Digital:
Faltan cuadros profesionales
Durante el gobierno del MAS se hacía una combinación entre un poco más o menos de eficiencia laboral con un poco más o menos de inclusión social. Ahora, con un gobierno de clase media, resulta que, de todas maneras, Bolivia no cuenta con un número suficiente de cuadros profesionales para el gobierno y para las empresas públicas y privadas. En este artículo planteo algunas hipótesis sobre esta falencia y presento sugerencias para superarla
El mal desempeño de las universidades es uno de los responsables de esta falencia. Tenemos algo más de 700 mil alumnos (un 10 % de la población adulta) en las universidades públicas y privadas; sin embargo, el Gobierno y las empresas tienen dificultad de encontrar profesionales bien preparados para ejercer diferentes tareas. Es una paradoja que se explica, en parte, por la baja calidad de la enseñanza universitaria.
Otra razón de esta falencia es el desarrollo en las clases medias de una subcultura de exportación de hijos, evidenciada a través de la alegría que sienten cuando algunos de sus vástagos, habiendo hecho estudios universitarios en el exterior, deciden instalarse fuera de Bolivia.
Esa alegría tiene dos fuentes. Una muy razonable que está asociada a la falta de transparencia del mercado laboral en Bolivia y, en consecuencia, a las oportunidades de empleo. La otra, un tanto menos razonable, la presunción de que en el extranjero sus retoños pueden ser más felices que en Bolivia. Esta creencia ha fomentado que miles de buenos profesionales bolivianos se establezcan en el exterior.
Existe preocupación y consenso en Bolivia sobre la urgente necesidad de mejorar la calidad de la educación universitaria. Un primer paso en esa dirección es reconsiderar la relación Estado–universidad desplazando la noción de delegación de funciones por la de una relación de tipo contractual en el que el Estado se convierte en un comprador de servicios educativos y las universidades en los oferentes, en el marco del respeto a la autonomía universitaria.
Este nuevo enfoque permitirá al Estado introducir en las cláusulas contractuales lo que espera del servicio que está comprando, por ejemplo, con relación al número y calidad de profesionales graduados cada año y a la calidad docente.
La calidad docente debe ser asegurada a través de la contratación por méritos o examen de competencia de profesionales, independientemente de dónde hubiesen terminado sus estudios. En particular, sería bueno eliminar todas las trabas existentes para los que se graduan en el exterior (texto tomado de Bolivia mirando al futuro de R.Morales, 2024, ed. Plural).
Paralelamente, urge democratizar el mercado laboral con convocatorias abiertas y designaciones por concursos de méritos, especialmente en el sector público, que es el principal empleador en Bolivia, y abandonar prácticas de exclusión por razones políticas u otras.
En una conversación con Ricardo Alba, ingeniero residente en Suiza, surgió la idea de la posibilidad de utilizar en beneficio de Bolivia a ese enorme contingente de profesionales bolivianos que viven en el exterior. Podrían ser muy útiles en los países donde residen prestando asesoramiento local a nuestros servicios diplomáticos y consulares y a las misiones que llegan a diferentes eventos internacionales.
Teniendo en cuenta el desarrollo de los medios de comunicación, podrían también prestar apoyo desde donde residen a los ministerios, gobernaciones, alcaldías, a las empresas públicas y privadas y al desarrollo científico.
Para hacer realidad esas ideas se podría crear formalmente una red de profesionales bolivianos en el exterior con una oficina de enlace en la Cancillería habilitada para desarrollar una base de datos de los profesionales que informe sobre la distribución geográfica de capacidades y de la voluntad de cooperar con el país.
Con esa información, la oficina de enlace podrá poner en contacto a los demandantes locales con profesionales capacitados del exterior para asesoramientos puntuales o para contratarlos por periodos intermitentes o permanentemente. Un paso interesante en este sentido sería de integrarlos en algunos directorios de empresas y en instancias de asesoramiento en los ministerios.
Una tendencia recurrente de los buenos profesionales es su deseo de transmitir sus conocimientos a través de la enseñanza universitaria. Sería bueno que las universidades abran la posibilidad de que den clases a distancia con algunas sesiones presenciales a fines de semestre. También se podría desarrollar programas por internet, abiertos a todos los que quisieran tomarlos, en diferentes disciplinas (ciencias, matemáticas, economía, historia, música, etcétera).
La oficina de enlace también podría organizar talleres o seminarios sobre historia, artes y la realidad nacional dirigidos a nuestros compatriotas que viven en el exterior.Con buena voluntad y utilizando lo que se tiene se puede superar muchos problemas.
Rolando Morales Anaya es doctor en Economía.
https://brujuladigital.net/opinion/faltan-cuadros-profesionales
