Murder of Sucre | Asesinato de Sucre

La pintura, en anverso y reverso. La firma de Alba está en la esquina del reverso.
The painting, front and back. Alba’s signature is in the corner of the back.

Juan Jose Toro, El Potosi:

Murder of Sucre: Alba’s double tableau

We present to you the first of two notes on the paintings inspired by one of the most gruesome assassinations in South American history.

June 4 is a fatal date. On a day like today, but in 1830, the man who made the foundation of Bolivia possible, Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, died in circumstances that were not fully clarified until today.

Due to the direct relationship he had with our country, the news of his death caused a profound impact, despite the fact that it was here that the first public attempt on his life took place, on April 18, 1818. The Marshal of Ayacucho was the real organizer of the Homeland, since he was the one who endowed it with its main institutions, and founded the first schools, which bore the names of the battles with which this part of the continent was liberated: Pichincha, Ayacucho and Junín.

Due to the foundation of Pichincha, Sucre left a deep mark on Potosí and the fact did not go unnoticed by Armando Alba, who was a graduate of that school.

As reported a year ago, among the papers of this patrician from Potosí, a reference to a painting of his was found that he would have painted on a date not yet determined. This confirms the versatility of the author who was not only a writer, historian and theater actor, but also a painter.

This is attested to by his work that forms part of the Casa de la Libertad collection. It is a double-sided watercolor, officially untitled, in which you can see Antonio José de Sucre, dejected on the floor, and a man next to him, supposedly Sergeant Lorenzo Caicedo.

Due to the physiognomy of the lifeless body, it is undoubtedly the murder of the Marshal of Ayacucho, cowardly executed on June 4, 1830 in La Jacoba, El Cabuyal area of ​​the Berruecos crossroads. Apparently, the identity of the person who observes the corpse is a deduction since the catalog card says that it is a “Double-sided watercolor illustrating the murder of Marshal Antonio José de Sucre in Berruecos. Next to his body, Sergeant Canicedo, assistant to the marshal who provisionally buried him after the crime”. The “Canicedo” thing may be a typo or transcription error since the only one in Sucre’s small entourage with a similar name is Sergeant Lorenzo Caicedo who, according to the traditional version, is ratified by the statements taken during the death process of de Sucre, returned the next day to the scene of the crime to bury him.

After the four shots that impacted the marshal’s humanity, the rest of his entourage, made up of just four people, fled the scene. Only Caicedo returned, in the company of Domingo Martínez, a man he had recruited in the sale in exchange for the payment of a gold coin. The latter was the one who buried him in the place, until the body was exhumed at the request of his widow.

The painting, whose author’s name is Armando Alba, has the code 4001-06-0114 and is located in the Sucre room of the Casa de la Libertad. The file also reveals that it was donated to the repository by William Lofstrom, who was known to be an admirer of Alba. It is consistent that the historian obtained the painting, probably through purchase, and then donated it to the Casa de la Libertad. Its entry date is January 31, 2008.

The painting aims to be novel since, being painted on the front and back, it shows the scene from the front and seen from the side.

Asesinato de Sucre: el doble cuadro de Alba

Le presentamos la primera de dos notas sobre las pinturas inspiradas por uno de los magnicidios más truculentos de la historia sudamericana.

El 4 de junio es una fecha fatal. Un día como hoy, pero de 1830, murió el hombre que posibilitó la fundación de Bolivia, Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, en circunstancias que no fueron del todo aclaradas hasta hoy.

Por la relación directa que tuvo con nuestro país, la noticia de su muerte causó un profundo impacto, pese a que fue aquí donde se produjo el primer atentado público contra su vida, el 18 de abril de 1818. El mariscal de Ayacucho fue el verdadero organizador de la Patria, pues fue quien la dotó de sus principales instituciones, y fundó los primeros colegios, los que llevaron los nombres de las batallas con las que se liberó a esta parte del continente: Pichincha, Ayacucho y Junín.

Por la fundación del Pichincha, Sucre dejó una profunda huella en Potosí y el hecho no pasó inadvertido para Armando Alba, que fue bachiller de ese colegio.

Tal como se reportó hace un año, entre los papeles de este patricio potosino se encontró la referencia de un cuadro suyo que él habría pintado en fecha todavía no determinada. Eso confirma la versatilidad del autor que no solo fue escritor, historiador y actor de teatro, sino también pintor.

Lo atestigua una obra suya que forma parte del acervo de la Casa de la Libertad. Es una acuarela a doble cara, oficialmente sin título, en la que se puede ver a Antonio José de Sucre, abatido en el piso, y un hombre junto a él, supuestamente el sargento Lorenzo Caicedo.

Por la fisonomía del cuerpo sin vida, se trata, indudablemente, del asesinato del mariscal de Ayacucho, cobardemente ejecutada el 4 de junio de 1830 en La Jacoba, paraje El Cabuyal de la encrucijada de Berruecos. Aparentemente, la identidad de la persona que observa el cadáver es una deducción puesto que en la ficha de catálogo dice que se trata de una “Acuarela (de) doble cara que ilustra el asesinato del mariscal Antonio José de Sucre en Berruecos. Al lado de su cuerpo, el sargento Canicedo, asistente del mariscal quién lo enterró provisionalmente después del crimen”. Lo de “Canicedo” puede ser un error de tipo o transcripción puesto que el único de la reducida comitiva de Sucre con un nombre parecido es el sargento Lorenzo Caicedo que, según la versión tradicional, ratificada con las declaraciones tomadas en el proceso por la muerte de Sucre, volvió al día siguiente al lugar del crimen para enterrarlo.

Tras los cuatro disparos que impactaron en la humanidad del mariscal, el resto de su comitiva, integrada por apenas cuatro personas, huyó del lugar. Solo volvió Caicedo, en compañía de Domingo Martínez, un hombre al que había reclutado en la venta a cambio del pago de una moneda de oro. Este último fue quien lo enterró en el lugar, hasta que el cuerpo fue exhumado por pedido de su viuda.

El cuadro, que lleva como nombre de autor el de Armando Alba, tiene el código 4001-06-0114 y está ubicado en la sala Sucre de la Casa de la Libertad. La ficha también revela que fue donado al repositorio por William Lofstrom que, como se sabe, era admirador de Alba. Es coherente que el historiador hay obtenido el cuadro, probablemente mediante compra, y luego lo haya donado a la Casa de la Libertad. Su fecha de ingreso es 31 de enero de 2008.

El cuadro pretende ser novedoso puesto que, al ser pintado en anverso y reverso, muestra la escena de frente y de perfil.

https://elpotosi.net/cultura/20220604_asesinato-de-sucre-el-doble-cuadro-de-alba.html

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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