There are 40 elderly wild animals and they suffer from 3 illnesses | Hay 40 animales silvestres de la tercera edad y sufren 3 males

Dos loros de la tercera edad refugiados en Agroflori.
Two elderly parrots sheltered in Agroflori.
NOÉ PORTUGAL

Dayana Flores, Opinion:

They are birds and mammals that suffer from arthritis, blindness and rheumatism. Some are up to 70 years old. There were at least two deaths due to advanced age.

Its two legs are shrunken, denoting that they can no longer carry the weight of its age, 70 years. Regarding the other parrots, he looks lethargic and exhausted, all because of his arthritis.

He is one of 15 elderly parrots spending the last days of their lives in the Agroflori shelter, which is in Quillacollo.

In that establishment and in the municipal refuge of Cochabamba, which is near the Alalay lagoon, there are 40 animals, including birds and mammals, older adults.

For these “old people” the chances of reintegration into their habitat are nil because they require special care, due to the fact that they suffer from at least three ailments.

One of the most common ailments in birds is arthritis, an inflammation of the joints. When elderly parrots want to relieve their joint pain, they stretch their legs back and rest their full weight on their bellies.

Others developed rheumatism, a disease that affects muscles and tendons, causing pain, stiffness and limited movement.

In the Agroflori pheasants, which are gallinaceous birds, old age is more implacable. Rheumatism, for example, afflicts them to the point of bending their legs.

A third characteristic “infirmity” of old age in wild animals is blindness. “Their sight is already failing. They don’t realize where their food is”, said the manager of the Agroflori Bird Park, Rosa Luizaga.

Agroflori’s veterinarian, Lizbeth Bustamante, said that macaws and large birds live up to 100 years, but after 70 their health begins to deteriorate.

MORE ANIMALS To the group of elderly parrots that rests in Agroflori are added the turtles. There are at least 20 older adults.

Rosa explained that the passage of time in turtles is noticeable “in the legs, in the neck and in how they feed. They make it much slower.”

Other “elderly” refugees in Cochabamba are a pheasant and a monkey. The latter is in a municipal establishment and suffers, above all, dental ailments.

CARE Although there is no specialized center for elderly wild animals, veterinarians give them medication to “resist pain”.

In addition, they are careful with food. Elderly parrots, for example, receive soaked corn because “they have pain in their beak and jaw when they are given hard food,” said the Agroflori veterinarian.

NEEDS Rosa confessed that, at first, they did not realize the ills that affected older animals.

However, now, the professionals know how to respond to their needs. When they tend to the birds that have lost their sight, they rattle the corn on their plates to alert them that their food is ready.

In addition, in the cold season, they protect the cages with blankets, so that their pain due to arthritis or rheumatism does not increase.

DETAILS An animal that is in the last stage of its life must be accompanied to guarantee its well-being.

In other countries, to guarantee the welfare of these animals, they prepare special diets -such as porridge or smoothies- with the necessary nutrients to cover their specific needs.

In addition, they make them do training and put elements in their environments to promote behaviors that help them stay healthier, according to the Argentine government website.

Son aves y mamíferos que padecen artritis, ceguera y reumatismo. Algunos tienen hasta 70 años. Hubo al menos dos fallecimientos por edad avanzada.

Sus dos patitas están encogidas, denotan que ya no pueden cargar con el peso de su edad, 70 años. Respecto a los otros loritos, a él se lo ve aletargado y extenuado, todo a causa de su artritis.

Él es uno entre 15 loros de la tercera edad que transcurren los últimos días de sus vidas en el refugio Agroflori, que está en Quillacollo.

En ese establecimiento y en el refugio municipal de Cochabamba, que está cerca de la laguna Alalay, hay 40 animales, entre aves y mamíferos, adultos mayores.

Para estos “viejitos” las posibilidades de reinserción a su hábitat son nulas porque requieren cuidados especiales, debido a que sufren de al menos tres males.

Uno de los padecimientos más comunes en aves es la artritis, una inflamación en las articulaciones. Cuando los loros gerontes quieren aliviar su dolor articular, estiran las patas hacia atrás y reposan todo su peso sobre sus vientres.

Otros desarrollaron reumatismo, una enfermedad que afecta a músculos y tendones, produciendo dolor, rigidez y limitación de los movimientos.

En los faisanes de Agroflori, que son aves gallináceas, la vejez es más implacable. El reumatismo, por ejemplo, los aqueja hasta doblarles las patas. 

Un tercer “achaque” característico de la vejez en los animales silvestres es la ceguera. “Ya les falla la vista. No se dan cuenta dónde está su comidita”, contó la encargada del Parque de Aves Agroflori, Rosa Luizaga.

La veterinaria de Agroflori, Lizbeth Bustamante, dijo que las parabas y aves grandes viven hasta 100 años, pero a partir de los 70 su salud empieza a deteriorarse.

MÁS ANIMALES Al grupo de loros de la tercera edad que reposa en Agroflori se suman las tortugas. Hay al menos 20 adultas mayores.

Rosa explicó que el paso del tiempo en las tortugas se nota “en las patas, en el cuello y en cómo se alimentan. Lo hacen mucho más lento”.

Otros “ancianitos” refugiados en Cochabamba son un faisán y un mono. El último está en un establecimiento municipal y sufre, sobre todo, dolencias en la dentadura.

CUIDADOS Si bien no hay centro especializado en animales silvestres gerontes, los médicos veterinarios les dan medicamentos para “resistir el dolor”.

Además, son cuidadosos con la alimentación. Los loros de la tercera edad, por ejemplo, reciben maíz remojado porque “tienen dolores en el pico y la mandíbula cuando se les da alimento duro”, dijo la veterinaria de Agroflori.

NECESIDADES Rosa confesó que, al principio, no se daban cuenta de los males que afectaban a los animales adultos mayores.

Sin embargo, ahora, los profesionales saben cómo responder a sus necesidades. Cuando atienden a las aves que perdieron la vista, hacen sonar el maíz que está en sus platos para alertarles que su comida está lista.

Además, en temporada de frío, protegen las jaulas con frazadas, para que sus dolores por artritis o reumatismo no incrementen.

DETALLES Un animal que se encuentra en la última etapa de su vida debe ser acompañado para garantizar su bienestar. 

En otros países, para garantizar el bienestar de estos animales preparan dietas especiales -como papillas o licuados- con los nutrientes necesarios para cubrir sus necesidades específicas. 

Además, les hacen hacer entrenamientos y ponen elementos en sus ambientes para  promover comportamientos que los ayudan a mantenerse más saludables, según el portal del Gobierno argentino.

https://www.opinion.com.bo/articulo/cochabamba/40-animales-silvestres-tercera-edad-sufren-3-males/20220521175001867478.html

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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