Daily Archives: April 14, 2021

Sentence first, judge later – Primero se condena, después se juzga

Editorial, El Diario:

The degree of crisis that justice in Bolivia has reached to a large extent is proven by the fact that convicts first, then investigates and, finally undergoes trial, as has been demonstrated in numerous known cases of some people who have run that luck. This problem was confirmed when some people who participated in the crime are serving sentences of up to 30 years in prison, without having properly investigated what was reported.

The issue of the ineffectiveness of justice in Bolivia is attributed to republican origin, structural factors, deficiencies in the administration of justice, a low state budget, etc., to name just a few causes. However, the problem that lasts almost two hundred years and for which criticism and requests for reforms have been made, remains almost unchanged and even worsens in some cases, without seeing any light at the end of the tunnel.

More specific criticisms point out that the judicial apparatus lacks the capacity to investigate crimes, does not collect the material evidence of the trial and the “only thing” it does is look for “scapegoats” to satisfy the demand of finding guilty, as is the case of a person sentenced to 30 years in prison, who maintains his innocence and calls for his case to be investigated and just, based on objective data, the respective sentence is handed down.

The cases are so ostensible that the defendants manage appeals, waiting for the denounced matters to be investigated, although judges and prosecutors do not have the will to remove the files, keeping the old-fashioned procedural gospels untouched and even from pre-colonial times.

Such accentuated criticisms, it seems, are receiving deaf ears, since after hearing the complaints and offering solutions, they withdraw their offers and let the situation continue without the slightest objection. On the other hand, prisons are crammed with such problems.

In this way, the issue lasts forever and while public opinion demands reforms not only to the administration of justice but to justice itself and the attention of the State, those responsible are indifferent and even forget the validity of Human Rights and follow the community custom of first condemning and then judging.

El grado de crisis a que ha llegado en gran parte la justicia en Bolivia, se comprueba en el hecho de que primero se condena, después se investiga y, finalmente, se juzga, como quedó demostrado en numerosos casos conocidos de algunas personas que han corrido esa suerte. Ese problema se confirmó cuando algunas personas que participaron en el delito están purgando sentencias de hasta 30 años de prisión, sin que se haya investigado debidamente lo que se denunció.

El asunto de la ineficacia de la justicia en Bolivia se atribuye al origen republicano, a factores estructurales, a deficiencias en la administración de justicia, a bajo presupuesto estatal, etcétera, por citar solo algunas causales. Sin embargo, el problema que dura casi doscientos años y por el que se ha hecho críticas y pedidos de reformas, subsiste casi inalterable e inclusive se agrava en algunos casos, sin que se vea alguna luz al final del túnel.

Críticas más concretas señalan que el aparato judicial carece de capacidad de investigar los delitos, no recoge las pruebas materiales de juicio y lo “único” que hace es buscar “chivos expiatorios” para satisfacer la demanda de tener culpables, como es el caso de una persona condenada a 30 años de cárcel, que sostiene su inocencia y clama para que su caso sea investigado y recién, sobre datos objetivos, se dicte la sentencia respectiva.

Tan ostensibles son los casos, que los acusados gestionan apelaciones, a la espera de que se proceda a que los asuntos denunciados sean investigados, aunque jueces y fiscales no tienen voluntad para remover los expedientes, conservando intocados los evangelios procedimentales de viejo cuño y hasta de tiempos precoloniales.

Tan acentuadas críticas, al parecer, reciben oídos sordos, ya que después de conocer las denuncias y ofrecer soluciones, retiran sus ofrecimientos y dejan que la situación siga sin el menor reparo. Por otra parte, las cárceles están hacinadas de ese tipo de problemas.

En esa forma, la cuestión se eterniza y mientras la opinión pública exige las reformas no solo a la administración de justicia sino a la misma justicia y la atención del Estado, los responsables pasan indiferentes y hasta olvidan la vigencia de los Derechos humanos y sigue la costumbre comunitaria de primero condenar y después juzgar.

https://www.eldiario.net/noticias/2021/2021_04/nt210411/editorial.php?n=36&-primero-se-condena-despues-se-juzga