Daily Archives: March 16, 2021

Revenge – MAS – Venganza

Andres Gomez, Página Siete:

Justice? No it’s revenge

–Did someone do justice to me and other people? On the contrary, I even lost my job– a person told me who was a victim of violence promoted by the elite of the Movement Towards Socialism (MAS) in November 2019.

Hours later I learned that prosecutors and police officers had detained (apprehended) former president Jeanine Añez, who assumed command of Bolivia on November 12, 2019 because all the Masista officials who could and should replace the then resigning president, Evo Morales, they had also resigned and left the state without a government. Someone had to take over to avoid chaos. Añez did it because it corresponded to her, in line of the constitutional succession.

This Friday, March 12, the Prosecutor’s Office issued arrest warrants against Jeanine Añez’s cabinet ministers to imprison them “across the board” (former deputy Lidia Patty would say). At the same time, the “blue digital warriors” launched a campaign with the following label: “#Justice is not revenge.”

Does it seem like justice and not revenge? I invite you to do something like a uchrony to determine if it is justice or revenge.

If Evo had respected the Constitution that establishes a single reelection and left the presidency in 2014, would there have been the 2016 referendum? No. Nor would he have been defeated and would have left the Presidency that year with a 90 percent popularity rating.

If the Masista elite had respected the Constitution that establishes a single reelection, would the opposition have won the 2014 elections? No. Another Masista candidate would have won and the party would have remained in power.

If Morales had complied with the Constitution, would he have been thrown out of power by the people as happened in November 2019? No. He would have been a candidate again in the 2019 elections and most likely, he would have won again, and, at this moment, he would be the President of Bolivia again.

If the entire blue elite in the line of constitutional succession had not resigned in November 2019 to leave the country mired in misrule, would Jeanine Añez have become President? No. The interim president of the Plurinational State would have been the then president of the Senate, Adriana Salvatierra, and she would have called the 2020 national elections.

If the MAS had stayed in power after Morales’ resignation, do you think it would have won the 2020 elections? I say No. The opposition would have won for reasons ranging from the health crisis due to the pandemic that surprised the country to the acceleration of the economic crisis.

If former President Morales had gone quietly, assuming his mistakes and had not summoned to surround cities or ordered terrorist actions against Bolivians, would the events of Senkata and Sacaba have happened? Do not.

And if the sad and reprehensible events of Senkata and Sacaba had not happened, could the MAS have been able to sustain the story of the “coup d’état”? Do not.

So, can the latest actions of the government against members of the Armed Forces and Police and members of the transitory government of Añez be considered acts of justice?

If we want there to be justice for the crisis of October and November 2019, let us begin by finding the cause and those responsible for the unfortunate division between Bolivians.

If we want justice, the government should annul the amnesty that it approved to cover up the terrorists against Bolivians in November 2019.

If we want justice, the facts of Sacaba and Senkata must be investigated and the justice system left to punish the guilty. To do this, you do not need to invent an event that never happened: the coup.

If we want justice, the Prosecutor’s Office must punish those responsible for the burning of the PumaKatari buses and the burning of the houses of innocent people like Casimira Lema and Waldo Albarracín.

If we want justice, the central government must answer the question in the first paragraph of this column: “Has anyone done justice in my case and in that of other people?”

As long as he does not answer that question, the latest actions of the Luis Arce government and the Public Ministry are perceived as revenge promoted by the cause of all the pain and mourning that Bolivians experienced in 2019.

I fear that when the Masista elite leave power, the people who are hunted today will perhaps persecute their executioners with multiplied fury. Then they will push us Bolivians into a vicious circle that may never be broken.

Andrés Gómez Vela is a journalist.

¿Justicia? No, es venganza

—¿Alguien hizo justicia en mi caso y en el de otras personas? Por el contrario, hasta mi trabajo perdí— me dijo una persona que fue víctima de la violencia promovida por la élite del Movimiento Al Socialismo (MAS) en noviembre de 2019. 

Horas después me enteré que fiscales y policías habían detenido (aprehendido) a la expresidenta Jeanine Añez, que asumió el mando de Bolivia el 12 de noviembre de 2019 porque todos los funcionarios masistas que podían y debían reemplazar al renunciante presidente de entonces, Evo Morales, también habían dimitido y dejado el Estado sin gobierno. Alguien tenía que asumir para evitar el caos. Lo hizo Añez porque le correspondía en línea de sucesión constitucional.

Este viernes 12 de marzo, la Fiscalía emitió órdenes de aprehensión contra ministros del gabinete de Jeanine Añez para encarcelarlos “de canto” (diría la exdiputada Lidia Patty).  Paralelamente, los “guerreros digitales azules” desplegaron una campaña con la siguiente etiqueta: “#Justicia no es venganza”.

¿Parece justicia y no venganza? Te invito a hacer algo así como una ucronía para determinar si es justicia o venganza.

Si Evo hubiese respetado la Constitución que establece una sola reelección y dejado la presidencia en 2014, ¿hubiese habido el referendo de 2016? No. Tampoco hubiera sido derrotado y hubiera dejado la Presidencia ese año con una popularidad del 90 por ciento.

Si la élite masista hubiese respetado la Constitución que establece una sola reelección, ¿hubiese ganado la oposición las elecciones de 2014? No. Hubiese ganado otro candidato masista y el partido hubiese seguido en el poder.

Si Morales hubiese cumplido la Constitución, ¿hubiese sido echado del poder por el pueblo como sucedió en noviembre de 2019? No. Hubiese vuelto a ser candidato en las elecciones de 2019 y lo más probable, hubiese vuelto a ganar, y, en este momento, sería otra vez el Presidente de Bolivia. 

Si toda la élite azul en línea de sucesión constitucional no hubiese renunciado en noviembre de 2019 para dejar al país sumida en el desgobierno, ¿hubiera llegado Jeanine Añez a la Presidencia? No. La mandataria interina del Estado Plurinacional hubiese sido la entonces presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, y hubiese convocado a las elecciones nacionales de 2020.

Si el MAS se hubiese quedado en el poder después de la renuncia de Morales, ¿crees que hubiese ganado las elecciones de 2020? Yo digo que No. Hubiese ganado la oposición por razones que van desde la crisis sanitaria a causa de la pandemia que sorprendió al país hasta la aceleración de la crisis económica. 

Si el expresidente Morales se hubiese ido en silencio asumiendo sus errores y no hubiese convocado a cercar ciudades ni ordenado acciones terroristas contra los bolivianos, ¿hubiesen sucedido los hechos de Senkata y Sacaba? No.

Y si no hubiesen sucedido los luctuosos y condenables hechos de Senkata y Sacaba, ¿hubiese podido el MAS sostener el cuento de “golpe de Estado”? No.

Entonces, ¿pueden ser consideradas como actos de justicia las últimas acciones del gobierno contra miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía e integrantes del gobierno transitorio de Añez?

Si queremos que haya justicia por la crisis de octubre y noviembre de 2019, comencemos por encontrar la causa y a los causantes de la lamentable división entre bolivianos.

Si queremos justicia, el gobierno debería anular la amnistía que aprobó para encubrir a los causantes del terror contra los bolivianos en noviembre de 2019.

Si queremos justicia, se deben investigar los hechos de Sacaba y Senkata y dejar a la justicia que sancione a los culpables. Para ello, no necesita inventarse un hecho que jamás pasó: el golpe.

Si queremos justicia, la Fiscalía debe sancionar a los responsables de la quema de los buses PumaKatari y de la quema de las casas de gente inocente como Casimira Lema y Waldo Albarracín.

Si queremos justicia, el gobierno central debe responder a la pregunta que está en el primer párrafo de esta columna: —¿Alguien hizo justicia en mi caso y en el de otras personas? 

Mientras no responda a esa interrogante, las últimas acciones del gobierno de Luis Arce y el Ministerio Público son percibidas como venganza promovida por el causante de todo el dolor y luto que vivimos los bolivianos en 2019. 

Temo que cuando la élite masista deje el poder, las personas que hoy son cazadas perseguirán, tal vez, a sus verdugos con saña multiplicada. Entonces, nos empujarán a los bolivianos a un círculo vicioso que quizá nunca se rompa.

 Andrés Gómez Vela es periodista.

https://www.paginasiete.bo/opinion/andres-gomez-vela/2021/3/14/justicia-no-es-venganza-287348.html