Daily Archives: January 13, 2020

Pernicious unions and socialism 101 – Sindicatos perniciosos y socialismo 101

Carlos Toranzo brightfully describes our ordeal dealing with unions and narcotraffick, he writes in Pagina Siete. Photo from the internet:

Anti dictatorial Civil Society

It was always stated that Bolivian civil society is anti-dictatorial, but it is one thing to possess an anti-dictatorial soul and another, different, that its organizations, especially the unions, be democratic, that are ascribed to representative democracy.

All of them and their affiliates considered democracy as a period called “democratic summer,” in which they should organize to begin the socialist revolution and thus start the creation of the proletarian state. That was the creed of the Fstmb and the COB, both were almost always on the side of the Pulacayo Thesis.

Their political culture was guided by the friend-enemy logic, it had to be eliminated; it was about overthrowing capitalism and eliminating those who disagree with their revolutionary idea. Although they opposed the dictatorial governments, the labor movement longed to have its own dictatorship: the proletarian.

The PC, PCML, the POR, the ELN, the PS, all had the socialist revolution as their north and their political culture was defined by the friend-enemy logic. However revolutionary they were, they were not democratic; Equivalently, the unions may have been anti-dictatorships, but they were not and are not democratic.

Were MAS and Evo Morales indigenous? They were not. They abbreviated from the political culture of revolutionary nationalism and revolutionary unionism, from that current that understood that the union fulfilled the functions of the party; This type of unionism had and has as its north the construction of the proletarian state.

Chapare is the political nucleus of MAS. The unionism of coca growers, which is not indigenous, was built by Filemón Escóbar, built in the manner of the mining union, with one objective: to make the socialist revolution. He turned the peasants into militants of the revolutionary union, mixed them with the ex-mining miners of socialist ideology, that’s why the coca growers demanded respect for the “sacred leaf” and, in parallel, claimed socialism. The “homeland or death” came from Marxist education.

The MAS is one more chapter of revolutionary nationalism and revolutionary syndicalism, this is the fundamental basis of its ideology and its political culture, but, of course, it adorned it with an emission speech of an indigenist character, rhetoric of legitimacy, which was salable abroad and that generated international smiles of satisfaction to the international cooperations, because Swedes, Danes, Dutch and others applauded the arrival of an “indigenous” president, without knowing that the depth of that movement was not indigenous, but revolutionary unionism and the revolutionary nationalism of authoritarian matrix.

The incorporation of the indigenous into the MAS speech was of last minute. The fundamental thing is its discursive footprint that follows revolutionary nationalism and trade unionism of that kind, which is illustrated by the ideas of anti-imperialism, nationalization of natural resources, especially hydrocarbons, creation of the entrepreneurial state, industrialization.

It is the NGOs and part of the international cooperation that, attacking the “cursed” reforms of neoliberalism, began to generate ideas for the MAS, so it is that these NGOs became the organic intellectual of that party. The MAS, in fact, was aimed at building another floor of the revolutionary nationalism created in the 1952 Revolution.

To that party were added ex-militants of the ELN, of the EGTK, of the different communist parties; however, they did not influence the orientation towards socialism at all, they settled down as officials of a new revolutionary nationalism in an era of economic boom. Moreover, they were silent when the MAS generated an umbilical alliance with the entrepreneur from Santa Cruz, which is not exactly very progressive.

The MAS, without knowing it fully, was conducting a second March to the East, the first was carried out by the revolutionary MNR of 1952, which wanted to build a business in that area of ​​the country. Those same militants who came from different Marxist forces were silent when the MAS allied with the armed forces, which the ex-leftists had rejected years ago and for whom they were repressed for decades.

The MAS does not ascribe to democracy, but to authoritarian ideas of creating a proletarian state where enemies are eliminated. But, in practice, he moved away from socialism and made authoritarian revolutionary nationalism, in intimate alliance with the Santa Cuz business and the support of the military.

====versión español====

Carlos Toranzo describe brillantemente nuestra terrible experiencia con los sindicatos y el narcotráfico, escribe en Página Siete. Foto del internet:

Sociedad civil antidictatorial

Siempre se afirmó que la sociedad civil boliviana es antidictatorial, pero una cosa es poseer alma antidictatorial y otra, distinta, que sus organizaciones, en especial los sindicatos, sean democráticos, que se adscriban a la democracia representativa.

Todas ellas y sus afiliados consideraban a la democracia como un periodo denominado “veranillo democrático”, en el cual debían organizarse  para comenzar la revolución socialista y así iniciar la creación del Estado proletario. Ese era el credo de la Fstmb y de la COB, ambas casi siempre estuvieron del lado de la Tesis de Pulacayo. 

Su cultura política estuvo guiada por la lógica amigo-enemigo, a éste había que eliminarlo; se trataba de derrocar al capitalismo y eliminar a quienes disientan de su idea revolucionaria. Si bien se oponían a los gobiernos dictatoriales, el movimiento obrero ansiaba tener su propia dictadura: la proletaria. 

El  PC, PCML, los POR, el ELN, el PS, todos tenían como norte la revolución socialista y su cultura política estaba definida por la lógica amigo-enemigo. Por muy revolucionarios que hayan sido, no fueron democráticos; de manera equivalente, los sindicatos pueden haber sido antidictatoriales, pero no fueron y no son democráticos.  

¿El MAS y Evo Morales eran indigenistas? No lo eran. Ellos abrevaron de la cultura política del nacionalismo revolucionario y del sindicalismo revolucionario, de esa corriente que entendía que el sindicato cumplía las funciones del partido; ese tipo de sindicalismo tenía y tiene como norte la construcción del Estado proletario.

El Chapare es el núcleo político del MAS. El sindicalismo de los cocaleros, que no es de indígenas, lo construyó Filemón Escóbar, lo edificó a la usanza del sindicato minero, con un objetivo: hacer la revolución socialista. Convirtió a los campesinos en militantes del sindicato revolucionario, los mezcló con los exobreros mineros de ideología socialista, por eso los cocaleros demandaban respeto a la “hoja sagrada” y, paralelamente, reivindicaban el socialismo. El “patria o muerte” les vino de la educación marxista.

El MAS es un capítulo más del nacionalismo revolucionario y del sindicalismo revolucionario, esta es la base fundamental de su ideología y de su cultura política, pero, claro, la adornó con un discurso de emisión de carácter indigenista, retórica de legitimación, que era vendible en el exterior y que hizo generar sonrisas de satisfacción a las cooperaciones internacionales, pues suecos, daneses, holandeses y otros aplaudieron la llegada de un presidente “indígena”, sin conocer que lo profundo de ese movimiento no era lo indígena, sino el sindicalismo revolucionario  y el nacionalismo revolucionario de matriz autoritaria. 

La incorporación de lo indígena al discurso del MAS fue de última hora. Lo fundamental es su huella discursiva que sigue al nacionalismo revolucionario y al sindicalismo de ese tipo, que se ilustra con las ideas de anti-imperialismo, nacionalización de los recursos naturales, en especial de los hidrocarburos, creación del Estado empresario, industrialización.

Son las ONG y parte de la cooperación internacional las que, atacando a las reformas “malditas” del neoliberalismo, comenzaron a generar ideas para el MAS, tan es así que esas ONG se convirtieron en el intelectual orgánico de ese partido. El MAS, en realidad, estaba enfilado a la construcción de un piso más del nacionalismo revolucionario creado en la Revolución de 1952.  

A ese partido se sumaron exmilitantes del ELN, del EGTK, de los distintos partidos comunistas; no obstante, éstos no influyeron para nada en la orientación hacia el socialismo, se acomodaron como funcionarios de un nuevo nacionalismo revolucionario en una época de boom económico. Es más, callaron cuando el MAS generó una alianza umbilical con el empresariado cruceño, que no es precisamente muy progresista. 

El MAS, sin saberlo plenamente, estaba realizando una segunda Marcha al Oriente, la primera la realizó el MNR revolucionario de 1952, que deseaba construir un empresariado en esa zona del país. Esos mismos militantes que provenían de distintas fuerzas marxistas callaron cuando el MAS se alió con las FFAA, a las que los exizquierdistas habían rechazado años atrás y por quienes fueron reprimidos durante décadas. 

El MAS no adscribe a la democracia, sino a ideas autoritarias de creación de un Estado proletario donde se elimine a los enemigos. Pero, en la práctica, se alejó del socialismo e hizo nacionalismo revolucionario autoritario, en alianza íntima con el empresariado de Santa Cuz y el apoyo de los militares.

https://www.paginasiete.bo/opinion/carlos-toranzo-roca/2020/1/8/sociedad-civil-antidictatorial-242738.html