Daily Archives: January 6, 2020

The raped nation – La nación violada

Manfredo Kempff writes in El Deber, photo from the internet:

The raped nation

All and sundry have done with Bolivia what they wanted. Evo Morales and his ministers were the worst for having defrauded the country with lying promises and having looted our coffers as they pleased, without the slightest consideration or penalty. But, in addition, Morales and his unconditional ones opened the doors for Mexicans, Spaniards and Argentines to violate our sovereignty, mistreating Bolivia as would be done with a barbarian territory, with a subdued land.

The detestable vices of the so-called “process of change” left the country unarmed after almost 14 years of waste and fraud and when those who said they were “liberators” fled with black conscience before the protest that was born in Santa Cruz with Luis Fernando Camacho, accompanied of a whole youth and of a people that said enough and that headed the peaceful insurgency that spread vertiginously throughout the nation.

Without hearing a single shot the masistas assailants who had committed more crimes, fled in terror, vanished who had promised to die in defense of the “process”, and left their “brothers” and their social bases to manage as they could. They escaped to Mexico and Argentina or sheltered in embassies in La Paz, from where they want to regain power or sink what they have left behind. They want to make a policy of “scorched earth” that has gone wrong because a government of pro-decent people was established, who has taken the helm to face internal enemies and impertinent outsiders.

President Jeanine Áñez and her cabinet have not their hands shaken to defend the national sovereignty that some similar ideologically countries with the MAS intended to run over. As never before, Bolivia denounced foreign interference first, but then, faced with unacceptable arrogance, acted as a sovereign nation, expelling diplomats ignorant of internationally recognized diplomatic norms.

The interference that prompted Morales against Bolivia, to regain power, was such that it has caused a real world scandal; it has unleashed an earthquake that we do not know what consequences it will have, when I write these notes (January 1). The information I have is scarce, but the smell of gunpowder that has been unleashed in Mexico and Madrid is perceived, and that suggests dangerous cover-ups and mafia complicities.

We warn the Fernández not to continue in their detestable role of proselytizing MAS platform, because they are playing their cards very badly by ignoring the constitutional government of Bolivia and protecting the escaped autocrat. Argentina should keep its traditional historical relations with us clean and not enter into an abominable as a go-between with a dark leader, whose spiritual and mental meanders scare when much remains to be discovered.

Bolivia has not provoked anyone; on the contrary, it has not ceased to explain how the electoral fraud mounted by Morales provoked popular repudiation. He claims that he was overthrown by a coup, but the community knows he lies; everyone is aware that our country had become a mafia state or was on its way to becoming. The ideologically related nations with the Forum of Sao Paulo and now with the Puebla Group, have made common cause with the lies of Morales. We hope that they reconsider and accept reality.

Meanwhile, the administration of Jeanine Áñez follows the route that had been traced. It is about going to the presidential elections and establishing a government that reflects the desire to reestablish an orderly Republic, united above all things, with freedom for investments and exports, and governed by a thriving youth author of the current change, which unmasks daily the felonies of Morales, and try to recover the three disastrous five-years’ spans of that vague, irresponsible cocalero leader, lover of travel and applause, who never knew what the work of a statesman was.

====versión español====

La nación violada

Propios y extraños han hecho con Bolivia lo que les ha dado la gana. Evo Morales y sus ministros fueron los peores por haber defraudado al país con promesas mentirosas y haberlo saqueado a su regalado gusto, sin la menor consideración ni pena. Pero, además, Morales y sus incondicionales abrieron las puertas para que mexicanos, españoles y argentinos violaran nuestra soberanía, maltratando a Bolivia como se haría con un territorio de bárbaros, con una tierra sometida.

Los vicios detestables del llamado “proceso de cambio” dejaron al país inerme tras casi 14 años de despilfarro y estafa y cuando los que se decían “liberadores” huyeron con la conciencia negra ante la protesta que nació en Santa Cruz con Luis Fernando Camacho, acompañado de toda una juventud y de un pueblo que dijo basta y que encabezó la insurgencia pacífica que cundió vertiginosamente en toda la nación.

Sin oír un solo disparo los asaltantes masistas que más fechorías habían cometido, huyeron despavoridos, se esfumaron quienes habían prometido morir en defensa del “proceso”, y dejaron a sus “hermanos” y a sus bases sociales para que se las arreglaran como pudieran. Fugaron a México y Argentina o se cobijaron en embajadas en La Paz, desde donde quieren recuperar el poder o hundir lo que han dejado atrás. Quieren hacer una política de “tierra arrasada” que les ha salido mal porque se instauró un gobierno de gente proba, decente, que ha tomado el timón para enfrentar a los enemigos internos y a los impertinentes de afuera.

A la presidente Jeanine Áñez y a su gabinete no les ha temblado la mano para defender la soberanía nacional que pretendían atropellar algunos países afines con el MAS ideológicamente. Como nunca antes, Bolivia denunció la intromisión extranjera primero, pero después, ante la prepotencia inaceptable, actuó como una nación soberana, expulsando a diplomáticos ignorantes de las normas diplomáticas internacionalmente reconocidas.

La intromisión que incitó Morales contra Bolivia, para recuperar el poder, fue de tal envergadura que ha provocado un verdadero escándalo mundial; ha desatado un terremoto que no sabemos qué consecuencias tendrá, cuando escribo estas notas (1 de enero). Las informaciones que tengo son escasas, pero se percibe el olor a pólvora que se ha desatado en México y Madrid, y eso hace pensar en peligrosos encubrimientos y complicidades mafiosas.

Advertimos a los Fernández que no sigan en su detestable papel de plataforma proselitista del MAS, porque están jugando muy mal sus cartas al desconocer al gobierno constitucional de Bolivia y amparar al autócrata fugado. Argentina debería mantener limpias sus tradicionales relaciones históricas con nosotros y no entrar en un celestinaje abominable con un caudillo oscuro, cuyos meandros espirituales y mentales asustan cuando queda mucho todavía por descubrirse.

Bolivia no ha provocado a nadie; por el contrario, no ha cesado de explicar cómo el fraude electoral montado por Morales provocó el repudio popular. Él afirma que fue derrocado por un golpe de Estado, pero la comunidad sabe que miente; todos son conscientes que nuestro país se había convertido en un Estado mafioso o iba camino de convertirse. Las naciones ideológicamente afines con el Foro de San Pablo y ahora con el Grupo de Puebla, han hecho causa común con los embustes de Morales. Aguardemos que recapaciten y que acepten la realidad.

Mientras tanto, la administración de Jeanine Áñez sigue la ruta que se había trazado. Se trata de ir a las elecciones presidenciales e instaurar un gobierno que refleje el deseo de restablecer una República ordenada, unida sobre todas las cosas, con libertad para las inversiones y exportaciones, y gobernada por una juventud pujante autora del cambio actual, que desenmascare diariamente las felonías de Morales, y trate de recuperar los tres lustros desastrosos de ese dirigente cocalero vago, irresponsable, amante de los viajes y los aplausos, que jamás supo cuál era la labor de un estadista.

https://www.eldeber.com.bo/161633_la-nacion-violada

The coca grower autocrat