Tag Archives: authoritarianism

Corruption! – ¡Corrupción!

Marcelo Ostria, Los Tiempos:

The frequency of acts of corruption by public officials in Bolivia no longer surprise anyone. These were -and are- tolerated by the Government and the administration of justice, and practiced by State officials.

Since last week, the imprisonment in the United States of the former Minister of Government, Arturo Murillo, by order of the US authorities, has been the main news. The charge is having received a bribe in the purchase of chemical agents and money laundering.

The frequency of acts of corruption in Bolivia this time attracted general attention, despite the fact that there were much more serious acts during the 14 years (2006-2019) of the government of the Movement for Socialism. An example: the scandalous fraud in the Indigenous Peasant Development Fund and the curious freedom that was often granted to the main culprit: the former minister Achacollo.

Of course there are now heavy-handed orders in this case; that the extradition of Mr. Murillo and his accomplices be demanded so that they can be tried in Bolivia, as if now, acting as appropriate, all the scandalous acts committed previously were going to be washed away.

On the other hand, there is rejoicing in official circles over this act of corruption. It is thought, surely, that in this way the very long list of criminal acts that were never tried by decision of the high officials of the Government of that time will be forgotten. It should be noted that no one, at any time, should be forgiven for criminal acts. This could be, in the end, one of these.

There is an additional consideration: the ruling party wants it to be thought that the transitional government was corrupt. That is already too much. Yes, there were acts of corruption, but they were never honored as in a previous period.

However, there are cases in which the subject to be tried committed crimes in the country to which the surrender of him is required. This happens with former Minister Murillo. He was arrested in the United States for crimes committed in that country: bribery and money laundering. This has not been taken into consideration by the Bolivian Prosecutor’s Office, which is preparing to request the extradition of the accused. International treaties between the countries of America do not include clear rules for these cases. However, it would not be difficult to understand if a country wants to punish the criminal for what he has committed in its territory before he is extradited.

The most serious thing about this is that it is not limited to a single case of corruption, but to a generalized practice. These are also cases of personal immorality. But when it becomes a rule in the public function, the damage done to society is immense: one begins to believe that the honest official was a fool for not having taken advantage of his function to enrich himself.

On the damage to society caused by corruption, the Mexican Manuel Sánchez Medrano, states: “Corruption represents a serious obstacle to reaching higher levels of well-being. The correct identification of its causes should guide the strategy for its combat.” (The damages of corruption, El Financiero, 07.12.2017)

In Bolivia, this identification is urgent.

The author is a former ambassador of Bolivia

La frecuencia de los actos de corrupción de funcionarios públicos en Bolivia, ya no sorprenden a nadie. Estos eran –y son– tolerados por el Gobierno y la administración de justicia, y practicados por funcionarios del Estado.

Desde la pasada semana es noticia principal el encarcelamiento en Estados Unidos del exministro de Gobierno, Arturo Murillo, por orden de las autoridades estadounidenses. El cargo es haber recibido coima en la compra de agentes químicos y lavado de dinero.

La frecuencia de actos de corrupción en Bolivia esta vez captó la atención general, pese a que hubo actos mucho más graves durante los 14 años (2006-2019) del gobierno del Movimiento al Socialismo. Un ejemplo: el escandaloso fraude en el Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino y la curiosa libertad que muchas veces se concedió a la culpable principal: la exministra Achacollo.

Por supuesto que ahora hay pedidos de mano dura en este caso; que se exija la extradición del señor Murillo y sus cómplices para que sean juzgados en Bolivia, como si ahora, actuando como corresponde, se fueran a lavar todos los escandalosos actos cometidos anteriormente.

Por otra parte, se advierte regocijo en círculos oficiales por este acto de corrupción. Se piensa, seguramente, que así se olvidará la larguísima lista de hechos delincuenciales que nunca fueron juzgados por decisión de los altos funcionarios del Gobierno de entonces. Hay que dejar constancia de que nadie, en ningún tiempo, debe ser perdonado por actos criminosos. Este podría ser, al final, uno de estos.

Hay una consideración adicional: el oficialismo quiere que se piense que el Gobierno transitorio fue corrupto. Eso ya es una demasía. Sí, hubo actos de corrupción, pero nunca fueron cohonestados como en un período anterior.

Sin embargo, hay casos en que el sujeto a ser juzgado cometió delitos en el país al que se requiere su entrega. Esto sucede con el exministro Murillo. Fue detenido en Estados Unidos por delitos cometidos en ese país: soborno y lavado de dinero. Esto no ha sido tomado en consideración por la Fiscalía boliviana que se apresta a pedir la extradición del inculpado. Los tratados internacionales entre los países de América no incluyen reglas claras para estos casos. Sin embargo, no sería difícil de entender que un país, quiera punir al delincuente por lo cometido en su territorio antes de que este sea extraditado.

Lo más grave de esto es que no está circunscrito a un solo caso de corrupción, sino a una práctica generalizada. Se trata también de casos de inmoralidad personal. Pero cuando se vuelve una regla en la función pública, el daño que se hace a la sociedad es inmenso: se comienza a creer que el funcionario honrado fue un tonto al no haber aprovechado su función para enriquecerse.

Sobre los daños a la sociedad que ocasiona la corrupción, el mexicano Manuel Sánchez Medrano, afirma: “La corrupción representa un serio obstáculo para alcanzar mayores niveles de bienestar. La identificación correcta de sus causas debería orientar la estrategia para su combate”. (Los daños de la corrupción, El Financiero, 12.07.2017)

En Bolivia, esa identificación es urgente.

El autor es exembajador de Bolivia

https://www.lostiempos.com/actualidad/opinion/20210531/columna/corrupcion