By Brújula Digital:
Leaked Russian documents indicate that experts from that country advised Arce after the “self-coup” crisis
Leaked documents reveal that former president Luis Arce received advice from Russian experts linked to Wagner to mitigate the crisis of the 2024 “self-coup,” seeking to stabilize his government.

Reference illustration/File
Former president Luis Arce received direct advice from Russian experts linked to the now-defunct Wagner company to navigate the political crisis unleashed after the accusations that he had promoted the alleged self-coup of 2024.
According to internal documents from a Russian disinformation network leaked to the journalistic consortium Forbidden Stories, the Russian experts arrived in Bolivia to attempt to carry out a disinformation campaign after the failed coup.
The files, which are part of a leak of 1,431 pages of Russian documents obtained by Forbidden Stories, detail how Sergei Vasilievich Mashkevich, a senior operative who reports to Russia’s Foreign Intelligence Service (SVR), “directly participated in the development and approval of a strategy to mitigate the effects of the ‘self-coup’ attempt in Bolivia” through the “dispatch of a group of specialists to La Paz.” The magazine and portal Forbidden Stories is based in Paris, France.
The revelation places Bolivia within a Russian influence network that operates in more than 30 countries with a budget of $7.3 million per year and confirms that Moscow extended its disinformation and political advisory strategy in countries from Africa to Latin America.
Mashkevich, whose profile appears detailed in the leaked documents, is described as a strategist “capable of making thoughtful decisions and finding innovative and rational approaches to solve tasks.” The Russian operative has moved within the Kremlin’s influence structures since October 2018 and carried out missions in Sudan before being assigned to Bolivia, according to the article by the aforementioned outlet.
The arrival of the Russian advisers in La Paz occurred at a time of political tension for Arce’s government. On June 26, 2024, tanks and military forces took Plaza Murillo in what the president denounced as an attempted coup led by General Juan José Zúñiga. However, the official version collapsed when Zúñiga himself declared on camera that Arce had ordered him to carry out that maneuver to “boost his popularity,” triggering accusations of a “self-coup” that plunged the government into a credibility crisis.
Arce’s stability, important for Moscow
What the files confirm is that Moscow considered the stability of Arce’s government important and deployed human resources from its influence network to guarantee it.
The work of the Russian specialists does not appear to have had any effect: by the end of his government, Arce’s legitimacy and popularity were the lowest of the democratic era.
The Russian network, known internally as “the Company,” has operated under the supervision of the Russian intelligence service since late 2023, after the death of its founder Yevgeny Prigozhin in a plane crash that some consider was an attack organized by Vladimir Putin’s government to assassinate him.
The documents show that the organization has gone from being a structure linked to the Wagner group, created by Prigozhin, to becoming a Russian foreign intelligence arm that combines political operations, disinformation, and, depending on the case, destabilization plans that even included designing “scenarios for a military takeover” in countries such as Senegal.
In the Bolivian case, the Russian operation had a clear objective: to contain the political effects of the self-coup accusations that threatened to further undermine the legitimacy of a government that, according to Kremlin strategists, was functional to Moscow’s interests in the region.
BD/RPU
Por Brújula Digital:
Documentos rusos señalan que expertos de ese país asesoraron a Arce tras la crisis del “autogolpe”
Documentos filtrados revelan que el expresidente Luis Arce recibió asesoramiento de expertos rusos vinculados a Wagner para mitigar la crisis del “autogolpe” de 2024, buscando estabilizar su gobierno.

Ilustración referencial/Archivo
El expresidente Luis Arce recibió asesoramiento directo de expertos rusos vinculados a la desaparecida empresa Wagner para sortear la crisis política desatada tras las acusaciones que recibió de haber promovido el presunto autogolpe de Estado de 2024.
Según documentos internos de una red de desinformación rusa filtrados al consorcio periodístico Forbidden Stories, los expertos rusos llegaron a Bolivia para intentar realizar una campaña de desinformación tras el golpe fallido.
Los archivos, que forman parte de una filtración de 1.431 páginas de documentos rusos obtenidos por Forbidden Stories, detallan cómo Sergei Vasilievich Mashkevich, un alto operador que reporta al Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR), “participó directamente en el desarrollo y aprobación de una estrategia para mitigar los efectos del intento de ‘autogolpe’ en Bolivia” mediante el “envío de un grupo de especialistas a La Paz”. La revista y portal Forbidden Stories tiene su sede en París, Francia.
La revelación sitúa a Bolivia dentro de una red de influencia rusa que opera en más de 30 países con un presupuesto de 7,3 millones de dólares por año y confirma que Moscú extendió su estrategia de desinformación y asesoramiento político en países desde África hasta América Latina.
Mashkevich, cuya semblanza aparece detallada en los documentos filtrados, es descrito como un estratega “capaz de tomar decisiones reflexivas y encontrar enfoques innovadores y racionales para resolver tareas”. El operador ruso se ha movido en las estructuras de influencia del Kremlin desde octubre de 2018 y ha ocupado misiones en Sudán antes de ser destinado a Bolivia, dice el artículo del medio mencionado.
La llegada de los asesores rusos a La Paz se produjo en un momento de tensión política para el gobierno de Arce. El 26 de junio de 2024, tanques y militares tomaron la plaza Murillo en lo que el mandatario denunció como un intento de golpe de Estado liderado por el general Juan José Zúñiga. Sin embargo, la versión oficial se desmoronó cuando el propio Zúñiga declaró ante las cámaras que Arce le había ordenado realizar esa maniobra para “levantar su popularidad”, lo que desató acusaciones de un “autogolpe” que sumieron al gobierno en una crisis de credibilidad.
Estabilidad de Arce, importante para Moscú
Lo que los archivos confirman es que Moscú consideraba importante la estabilidad del gobierno de Arce y desplegó recursos humanos de su red de influencia para garantizarla.
El trabajo de los especialistas rusos no parece haber tenido efecto alguno: al finalizar su gobierno, la legitimidad y popularidad de Arce fueron las más bajas de la era democrática.
La red rusa, conocida internamente como “la Compañía”, opera bajo la supervisión del servicio de inteligencia ruso desde finales de 2023, tras la muerte de su fundador Yevgeny Prigozhin en un accidente aéreo que algunos consideran fue un atentado organizado por el gobierno de Vladimir Putin para asesinarlo.
Los documentos muestran que la organización ha pasado de ser una estructura vinculada al grupo Wagner, que fue creada por Prigozhin, a convertirse en un brazo de inteligencia exterior rusa que combina operaciones políticas, desinformación y, según los casos, planes de desestabilización que incluyeron incluso el diseño de “escenarios para una toma militar” en países como Senegal.
En el caso boliviano, la operación rusa tuvo un objetivo claro: contener los efectos políticos de las acusaciones de autogolpe que amenazaban con restarle aún más legitimidad a un gobierno que, según los estrategas del Kremlin, resultaba funcional a los intereses de Moscú en la región.
BD/RPU
