Drug trafficking & Luis Arce – Narcotráfico y Luchin

Editorial, El Deber:

The fight against drug trafficking

Four mega-factories of cocaine were found in a week by the Special Force to Combat Drug Trafficking (Felcn). Two of them in the heart of the Noel Kempff Mercado Park and two in the Isiboro Sécure National Park Indigenous Territory (Tipnis). Two protected areas that have been invaded by the organized mafia, with the capacity to produce high purity drugs. The Government highlights the findings as great feats, as success in the fight against drug trafficking, when what is generated is a deep concern about the connotations that are around.

It was seen in detail that these are laboratories equipped with state-of-the-art technology for the manufacture of drugs. The Felcn report specified that the two of the Noel Kempff Mercado Park had an investment of three million dollars, they had bedrooms, a dining room, security rooms, heavy machinery and other implements. They were located in inaccessible places.

What is striking about these operations is that the factories were found, but there are no detainees and less drug seized, although precursors were found. The Minister of Government said that he caused a damage of three million dollars to drug trafficking. If they are capable of investing so much for the production of high-purity crystallized cocaine, you have to ask how much revenue they leave for organized mafias and what is the production cycle they handle, if they were factories in full production or if they had already stopped of being useful to the drug traffickers.

The other big question has to do with the number of drug factories in the Noel Kempff Mercado, in the Isiboro Sécure or in other protected areas. In the first case, it is an area of ​​1.5 million hectares, in which there are almost no inhabited communities and which is close to the border with Brazil, which is one of the largest markets in the world for narcotics.

Added to this is the dismissal and also the resignation, often forced, of park rangers with many years of service, who -despite the limitations with which they worked- reported irregular events in the areas where they were posted.

The presence of the organized drug trafficking mafia in national protected areas is highly dangerous, because they are groups that have thugs and high technology, that are capable of repelling police officers with weapons, or that, when they confront each other, generate mourning, as has happened with crimes in Santa Ana de Yacuma and in other parts of the country.

Thus, isolated operations and grandstanding regarding the findings (mega-laboratories, millionaire impact on drug traffickers, etc.) are not enough, but coherence and consequence. The operations must be constant, the State must establish a presence throughout the national territory and the institutionality in protected areas must be respected, both in what has to do with the park rangers and their working conditions, as in what refers to the necessary brake to irregular occupations in areas that should not be exploited for agriculture and less for coca production. Otherwise, the media show threatens to cover the expansion of the mafia presence and this can become uncontrollable.

Nor are prudent and emboldened the speeches reprimanding one of the few organizations that supports Bolivia in the fight against drug trafficking. It is correct to defend sovereignty, but the success of operations must be demonstrated with deeds rather than words.

La lucha contra el narcotráfico

Cuatro megafábricas de cocaína fueron halladas en una semana por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). Dos de ellas en el corazón del parque Noel Kempff Mercado y dos en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). Dos áreas protegidas que han sido invadidas por la mafia organizada, con capacidad de producir droga de alta pureza. El Gobierno destaca los hallazgos como grandes hazañas, como éxito en la lucha contra el narcotráfico, cuando lo que se genera es una profunda preocupación por las connotaciones que hay alrededor.

Se vio con detalle que se trata de laboratorios equipados con tecnología de punta para la fabricación de droga. El informe de la Felcn especificó que los dos del parque Noel Kempff Mercado tenían una inversión de tres millones de dólares, contaban con dormitorios, comedor, habitaciones de seguridad, maquinaria pesada y otros implementos. Estaban ubicados en lugares inaccesibles.

Lo llamativo de estos operativos es que se encontraron las fábricas, pero no hay detenidos y menos droga incautada, aunque sí se halló precursores. El ministro de Gobierno decía que hizo una afectación de tres millones de dólares al narcotráfico. Si son capaces de invertir tanto para la producción de cocaína cristalizada de alta pureza, hay que preguntar cuánto es el rédito que dejan para las mafias organizadas y cuál es el ciclo de producción que manejan, si eran factorías en plena producción o si ya habían dejado de ser útiles para los narcos.

La otra gran pregunta tiene que ver con la cantidad de fábricas de droga que hay en el Noel Kempff Mercado, en el Isiboro Sécure o en otras áreas protegidas. En el primer caso, se trata de una zona de 1,5 millones de hectáreas, en la que casi no hay comunidades habitadas y que está cerca de la frontera con Brasil, que es uno de los mayores mercados del mundo para los estupefacientes.

A ello se suma el despido y también la renuncia, muchas veces forzada, de guardaparques con muchos años de servicio, los cuales -a pesar de las limitaciones con las que trabajaban- denunciaban hechos irregulares en las zonas donde eran destinados.

La presencia de la mafia organizada del narcotráfico en áreas protegidas nacionales es altamente peligrosa, porque se trata de grupos que tienen matones y alta tecnología, que son capaces de repeler con armas a efectivos policiales, o que, cuando se enfrentan entre ellas generan luto, como ha ocurrido con crímenes en Santa Ana de Yacuma y en otros sitios del país.

Es así que no basta con operativos aislados y grandilocuencia respecto a los hallazgos (megalaboratorios, millonario impacto a los narcos, etc.), sino de coherencia y consecuencia. Los operativos deben ser constantes, el Estado debe sentar presencia en todo el territorio nacional y debe respetarse la institucionalidad en áreas protegidas, tanto en lo que tiene que ver con los guardaparques y sus condiciones de trabajo, como en lo que se refiere al freno necesario a ocupaciones irregulares en zonas que no deben ser explotadas para la agricultura y menos para la producción de coca. De lo contrario, el show mediático amenaza con cubrir la expansión de la presencia mafiosa y esta puede tornarse incontrolable.

Tampoco son prudentes los discursos envalentonados reprendiendo a una de las pocas organizaciones que apoya a Bolivia en la lucha contra el narcotráfico. Es correcto defender la soberanía, pero el éxito de las operaciones debe ser demostrado con hechos antes que con palabras.

https://eldeber.com.bo/opinion/la-lucha-contra-el-narcotrafico_231883

Published by Bolivian Thoughts

Senior managerial experience on sustainable development projects.

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